Hay 750.000 Viviendas de Déficit en España y Nadie Quiere Construirlas (Javi Linares)
In a Nutshell
España tiene un déficit de 750.000 viviendas que crece 150.000 al año, pero no se construyen más porque los mayores de 45-50 años (85-90% con vivienda en propiedad) controlan el voto y se benefician de la subida de precios del 5,5% anual. Los jóvenes quedan atrapados: necesitan 40.000-43.000€ de entrada para un piso de 200.000€, pero mientras ahorran 6-7 años la vivienda se duplica y el sueldo crece solo 1-3%. El futuro con IA y robots exige invertir en activos productivos (fondos indexados) para no depender de una renta básica condicionada por el Estado.
These notes were generated by AI and may contain inaccuracies.
Históricamente el español medio ha construido patrimonio comprando su casa con esfuerzo y ahorro, pagando la entrada y una hipoteca durante 20-30 años. Cuando los jóvenes ya no pueden acceder a esa vivienda, entran en un ciclo de pago de alquiler y gastos de vida sin capacidad de ahorro. Llegan a la jubilación sin colchón financiero y con un alquiler en constante aumento, en un contexto de incertidumbre sobre las pensiones.
El porcentaje de jóvenes en vivienda en propiedad es ahora menos de la mitad respecto a 2007. La vivienda sube a un ritmo del 5-6% anual mientras los sueldos suben al 1-3% anual. Para comprar un piso de 200.000€ se necesita el 20% de entrada más el 10% de gastos, es decir, 40.000-43.000€. Mientras se tarda 6-7 años en ahorrar esa cantidad, la vivienda se ha multiplicado casi por dos y ya no se alcanza la entrada.
La vivienda se revaloriza históricamente en España un 5,5% anual. El oro desde 1970 se ha revalorizado un 8% y los índices bursátiles un 8-9%. Comprar vivienda con hipoteca permite apalancamiento: se pone el 20% de entrada y se obtiene la rentabilidad del 5% sobre el 100% del valor.
Si no se puede comprar por falta de entrada, ahorrar poco a poco no funciona porque la meta se aleja más rápido de lo que se corre. La inflación provocada por el gasto público excesivo y la deuda impacta especialmente en los activos escasos como la vivienda.
España tiene 49 millones de habitantes y un déficit de 750.000 viviendas, es decir, 750.000 familias que quieren vivienda y no pueden comprarla. Cada año se acumulan 150.000 viviendas más de déficit, por lo que el problema empeora y los precios suben.
No se construyen más viviendas por dos motivos principales. El primero es ideológico: se asocia la construcción a la crisis de 2007, aunque esa crisis no fue por construir de más sino por dar créditos impagables (hipotecas del 120% a personas sin nóminas estables que incluían casa, coche y reforma en la misma hipoteca). Además, mucha construcción se hizo en ubicaciones sin demanda real (segundas residencias, ciudades a 50 km de Madrid o Barcelona).
Los mayores de 40-50 años tienen un 85-90% de viviendas en propiedad. Para este grupo la subida de precios de la vivienda es un beneficio (efecto riqueza: consumen más y perciben que la economía va bien). Este grupo es el que más vota y decide las elecciones. Los gobernantes no van a construir masivamente porque perderían el apoyo electoral de los mayores de 45-50 años que tienen una, dos o tres casas en propiedad.
El joven tiene un trabajo precario y la nueva pensión media del jubilado es superior al sueldo medio del joven que entra al mercado laboral. Las pensiones se diseñaron en 1920 con 7-8 trabajadores por pensionista; hoy hay poco más de 2 y se estima que en 2050 habrá 1,5.
Según Elon Musk, la capacidad de trabajo de un robot equivale a cinco veces la de un humano. Para 2030-2040 los robots podrían producir más que todos los humanos juntos. Esto podría llevar a una renta básica universal, pero con el riesgo de que el Estado condicione esa renta a ciertos comportamientos, limitando la libertad individual.
En 1990 una empresa necesitaba 12 trabajadores para facturar 1 millón de euros; hoy necesita solo 2. Esto genera una economía en forma de K: unos generan mucho, compran activos que se revalorizan y ganan más; otros aportan poco valor, cobran poco y no pueden comprar activos productivos.
La última ventana importante para posicionarse del lado de los activos productivos es invertir en fondos indexados, convirtiéndose en propietario de empresas tecnológicas que representan el 35-40% de estos fondos. Esto permite poseer participación en las máquinas, empleados y talento de Silicon Valley y San Francisco, evitando depender de una renta básica condicionada por el Estado.
El modelo chino combina capitalismo con autoritarismo cuyo objetivo fundamental es el control y supervivencia del Partido Comunista. Abraza el capitalismo siempre que beneficie primero al Partido y después a la población para mantener la estabilidad. Existe una carrera tecnológica por dominar la inteligencia artificial y la superinteligencia, similar a las carreras armamentísticas históricas que impulsaron avances tecnológicos (pólvora, bomba nuclear, aviación). La tecnología permite mayor control ciudadano mientras mejora la calidad de vida de quienes se alinean con los intereses del sistema.
Keep Uri Sabat in your library
Save the videos and channels worth coming back to, and find them again in one place.





