La estrategia de inversión más segura para tu jubilación
In a Nutshell
La estrategia segura para una jubilación rentable se divide en tres fases: **acumulación** (hasta 10 años antes, cartera agresiva 80% renta variable, 10% renta fija, 10% oro con fondos indexados/ETFs para rentabilidades del 7-10%); **transición** (5-10 años antes, reducir renta variable gradualmente 3% anual para bajar volatilidad); y **reparto** (aplicar regla del 4% para rentas perpetuas, con fondo de emergencia 2-3 años y retiradas flexibles). El sistema de pensiones de reparto es insostenible (de 7-8 trabajadores por pensionista en 1900 a 1,3 en 2050), por lo que ahorra/invierte ya con interés compuesto (ej: 300€/mes a 9% en 25 años = 338.000€). Evita errores como empezar tarde, dejar dinero en banco (pierde vs inflación 3-5%) o planes de pensiones mediocres (2,9% vs posible 9%), y audita tus productos para maximizar patrimonio.
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Después de más de 10 años invirtiendo, haberme formado como asesor financiero independiente, haber gestionado más de 2,5 millones de euros de mi propio patrimonio y haber ayudado a miles de clientes a crear sus propias carteras de inversión para la jubilación, en este vídeo te voy a desvelar las claves para invertir de cara a crear una muy buena jubilación donde tengas una cartera de inversión que te genere rentas y complemente la hipotética pensión del Estado, sin asumir riesgos innecesarios, maximizando la rentabilidad y simplificando al máximo la estrategia para que cualquier persona, sea o no experta en finanzas, pueda empezar a invertir y sacar rentabilidad a su dinero. Da igual que tengas 45 años y no hayas invertido nada, que tengas 55 y tengas algunas inversiones y no sepas muy bien si son adecuadas para ti o si te van a traer rentabilidad. E incluso da igual si tienes 30 años y estás empezando a preparar tu jubilación, lo cual harías bien y serías muy inteligente. En este vídeo vamos a ver las distintas fases desde que uno empieza a acumular hasta que uno quiere vivir de la cartera de inversión que genera para su jubilación. Así que va a aplicar para ti estés en la situación que estés.
Antes de entrar en carteras y fases de preparación de la jubilación, hay que mirar al problema al que nos enfrentamos de frente. Nos guste o no, tenemos un problema estructural con las pensiones, no solamente en España, sino en el mundo occidental entero. Tal como está configurado el sistema español de pensiones, es de reparto, quiere decir que no hay una hucha de pensiones y que las pensiones que se están pagando hoy se pagan con los impuestos o las cotizaciones sociales que están pagando los trabajadores en activo hoy. Es decir, no hay ni una hucha de pensiones, ni hay garantía de que tú la vayas a cobrar el día de mañana. No hay ninguna garantía de que tú vayas a tener una pensión amplia o ni siquiera pensión, porque que tú tengas pensión, al no haber hucha, dependerá de que cuando tú te jubiles haya suficiente número de trabajadores en activo con buenos salarios y buena productividad para pagarte a ti la tuya.
Esto lo demuestran una serie de datos. Al ser el sistema de reparto, tienes que entender que necesitas muchos trabajadores para que paguen tu pensión. En los 1900 y poco, cuando se creó el primer sistema de pensiones, había entre siete y ocho trabajadores por cada pensionista. Pero además, el pensionista solo cobraba la pensión de media unos 5 o 10 años porque se moría al poco de jubilarse. Hoy en día, con el aumento de la esperanza de vida, se cobra entre 20 y 30 años. Pero además, en lugar de haber siete trabajadores en activo por cada pensionista, en el 2000 ya solo había cuatro, en el 2026 solamente hay dos y en 2050 se estima que llegaremos a 1,3 trabajadores por cada pensionista, algo que no hace sostenible el sistema. Esto, entre otras cosas, es porque hemos pasado de tener 2,8 hijos de media a apenas 1,1 o 1,2 por familia.
Así que yo quiero preguntarte, con estos datos, ¿cómo puedes garantizarte o estar seguro de que vas a tener una buena pensión que cubra todos tus costes de vida? No digo que no vayas a tener pensión, lo que digo es que igual tienes una pensión que no da para cubrir el nivel de vida que necesitas cuando te jubiles o que te llega demasiado tarde y que no te puedes prejubilar porque pierdes pensión. Algo que ya están diciendo en Dinamarca que van a retrasar la edad de jubilación hasta los 70 años. En este escenario, tener una cartera de inversión y multiplicar tu patrimonio con seguridad para si prolongan demasiado la edad de jubilación o bajan la cuantía de las pensiones, cubrir ese gap entre lo que te pagan con lo que tú puedes generar en tus propias inversiones. Se llama brecha de jubilación y es a lo que te voy a enseñar a cubrir en este vídeo.
No te preocupes porque calcular cuánto dinero puedes sacar de tus inversiones es relativamente sencillo. Y luego te voy a enseñar cómo llegar a ese número lo antes posible. En finanzas hay una cosa que se conoce como la regla del 4%. Si tú, por ejemplo, tienes unos 300.000 € invertidos, puedes sacar 12.000 € de ellos cada año sin que se te acabe nunca ese dinero y te darían 1.000 € extra para complementar tu pensión.
Aquí igual me dices, "Ostras, Javi, es que 300.000 € yo no los ahorro en la vida, es demasiado dinero." Y es verdad, solamente ahorrando es totalmente difícil llegar a ellos. Pero gracias al interés compuesto y a una buena cartera de inversión, con solamente, por ejemplo, 300 € al mes durante 30 años, acumulas más de 360.000 € de los cuales tú de 300 en 300 cada mes solo habrás puesto 108.000. Los otros 257.000 sería revalorización pura y dura de tus inversiones. Y sí, ahora me dirás, Javi, pero esto es si puedes empezar con 20, 30 o 35 años. Es verdad, si empiezas un poquito más tarde, hay que poner un poquito más de dinero de golpe o aportar un poquito más mensualmente, pero ya verás que incluso con 45, 55 años todavía es fácil llegar a muy buenos números. Lo vamos a ver un poquito más adelante.
Lo importante es que para tener una jubilación tranquila, rica, libre y plena, hay siempre que planificar tres fases. La primera, la de acumulación, la segunda de transición y la tercera de reparto.
Vamos a ver cómo funciona cada una de estas fases en detalle. La fase de acumulación es esta que se da cuando todavía nos quedan al menos 10 años para jubilarnos. En esta fase debemos crear una cartera de inversión que sea lo más agresiva posible dentro de nuestra tolerancia al riesgo y de que podamos dormir bien con ella. Activos típicos de este tipo de carteras son, por ejemplo, la renta variable, el oro, un poquito de renta fija y los inmuebles o Bitcoin.
Una cartera muy sencillita para esta etapa de acumulación podría ser un 80% en renta variable, un 10% en renta fija y un 10% en oro. Tiene cierta parte conservadora, pero un 80% de renta variable para intentar capturar el upside de la economía mundial y vencer de sobra la inflación y multiplicar nuestro capital.
Ahora bien, cuando uno habla de renta variable, de oro, renta fija, hay que tener mucho cuidado con los productos. Yo me refiero a la renta variable principalmente a los grandes fondos indexados diversificados geográficamente e internacionalmente y también a los ETFs, no a la basura de la mayoría de fondos que venden por ahí en los bancos que tienen un montón de comisiones y que apenas dan rentabilidad.
En esta fase debes obsesionarte con dos cosas posibles. Lo primero, ahorrar lo máximo que puedas y lo segundo, invertir lo máximo que puedas porque tienes el tiempo de tu parte, puedes asumir más riesgos y no debe preocuparte ni la volatilidad ni las caídas porque tienes tiempo más que de sobra para que se recuperen. Recuerda que esto es para al menos hasta 10 años antes de la jubilación, con lo que tenemos una cartera agresiva hasta que nos queden 10 años para jubilarnos y luego veremos cómo transicionar. Aquí las caídas no nos afectan tanto y nos vienen hasta mejor porque podemos aportar más en momentos bajitos del mercado y eso nos va a dar más rentabilidad a largo plazo.
Adicionalmente es muy importante hacerlo con buenos productos. Estoy harto de ver en Método un montón de clientes que nos llegan con PIAS, planes de pensiones que a priori les vendían como buenos por el ahorro y el incentivo fiscal, pero que tienen ahí miles o decenas de miles de euros sin sacar nada de rentabilidad, donde los costes y el mal hacer de los gestores se han comido un potencial enorme que podrían cambiar la vida de jubilado de todas estas personas. Y es que, aunque te parezca mentira, la rentabilidad media de los planes de pensiones en los últimos 15 años en España es de solo el 2,9% anualizado, algo que apenas sirve ni siquiera para batir a la inflación. Y en cambio, con un buen producto de plan de pensiones o simplemente fondos o ETFs adecuados y una buena cartera, como la que hemos visto, se podría conseguir entre un 7 y un 10% anualizado y conseguir una diferencia de rentabilidad bestial.
Fíjate conmigo en mi calculadora, el interés compuesto. 300 € de ahorro al mes, que es algo que alguien con 30, 35, 40 puede empezar a hacer durante 25 años para llegar a sus 65 o incluso desde los 55 a los 70, darían 300 € al 2,9%, que es la rentabilidad media de los planes de pensiones, 132.000 €. Es decir, convertirías 90.000 € en 132.000 €, una rentabilidad del 50% solo acumulado. En cambio, si te vas a un 9%, que es algo factible de conseguir con carteras como las que vemos, pasarías de conseguir 140.000 € a 338.000 €, es decir, mucho más del doble. Tus 90.000 € en lugar de convertirse en 140.000 € se convertirían en 338.000 €.
Por eso es tan importante fijarse en el ahorro que tú puedes conseguir y la rentabilidad, pero también en los productos que ya tienes contratados, porque muchas veces la diferencia de tener un buen producto a uno malo es lo que marca la diferencia en una jubilación exitosa. Hacer un traspaso entre fondos o acciones o productos que ya tengas es gratis y puedes poner inmediatamente a trabajar tu dinero en un muy buen producto.
Nosotros esto se lo enseñamos a hacer a nuestros clientes de Método Limbes, nuestro servicio de formación y consultoría híbrida, donde te cogemos de la mano con llamadas individuales y nuestro equipo de tutores financieros expertos y en tres fases en las que primero te ayudamos a auditar tu situación personal, hacer tu presupuesto, ver tu plan financiero y de vida, después te enseñamos los activos y finalmente te enseñamos a invertir, automatizar todo esto, te ayudamos a que puedas hacer esta auditoría y normalmente solo con esto la gente ya se paga de sobra el precio de nuestro servicio. Y es que es increíble porque cuando mezclas una buena planificación financiera como la que nosotros ayudamos y enseñamos a hacer y conectas los objetivos con una buena cartera de inversión, los tiempos se reducen un montón y la gente gana mucha esperanza y calidad de vida y se libera del estrés económico porque se da cuenta que su sueldo puede que sea más alto o más bajo, pero da mucho más de sí si está bien invertido y gestionado.
Adicionalmente, nuestro programa formativo también ayudamos a todo lo relacionado con herencias, optimización fiscal, educación financiera para tus hijos, para tu pareja y en definitiva todo lo que necesitas para liberarte del estrés económico. Te dejo abajo un enlace totalmente gratuito donde puedes reservar una llamada con mi equipo de admisiones para presentarnos tu caso y ver si podemos trabajar juntos y abrirte una plaza en el Método Limbes si aplica para ti.
Bien, una vez entendida la fase de acumulación, a medida que uno se va haciendo mayor se acerca a la fase de transición. Esta fase se da entre 5 y 10 años antes de cuando uno quiere jubilarse. Aquí, por desgracia, es cuando la mayoría de personas se equivoca. Te has pasado acumulando dinero 10, 15, 20, 30 años con una cartera agresiva que está genial, pero puede que llegue el momento de bajar un poquito tu perfil de riesgo. Nadie quiere jubilarse y que justo el mercado tenga una caída considerable, porque recordemos que normalmente cuanto más agresiva y más rentabilidad buscas en tu cartera, más volatilidad hay. Y aunque a 5, 10, 15 años vaya a recuperarse, si tú tienes pensado cuando llegue tu jubilación vender una parte de la cartera o empezar a generar rentas, como ahora después veremos en la tercera fase, te interesa bajar la volatilidad de la cartera para, aunque consigas un poquito de retornos más bajos, tener cierta estabilidad y tener una recurrencia quizá de rentas.
Este proceso se conoce como senda de descenso e intentas bajar tu perfil de riesgo para conseguir esa estabilidad. Se puede lograr bajando el porcentaje de renta variable y subiendo los porcentajes de oro y de renta fija en tu cartera. De esta manera te cubres ante recesiones, impactos geopolíticos y consigues que las dos partes más conservadoras de la cartera, como son el oro o la renta fija, suban y brillen en momentos en el que la renta variable pueda bajar.
Este proceso no lo deberías hacer cuando llegues al año 10 antes de tu jubilación. Tienes que ir haciéndolo año a año de manera proporcional e ir bajándolo hasta conseguir un buen equilibrio en la fecha de jubilación. Un ejemplo es que si el año 10 antes de la jubilación tienes un 80% en renta variable, puedes ir bajando un 3% año a año hasta llegar a tu jubilación e ir compensándolo con las otras partes.
Una vez que vayas haciendo esto y si es que necesitas el dinero y no quieres más volatilidad, llegarás a la fase tres de distribución. Esta es la fase de la cartera donde puedes decidir que tu cartera de inversiones te pague rentas a ti todos los años y aquí entra en juego la famosa regla del 4%. En este momento ya no tendremos una cartera tan agresiva como en la fase de acumulación, pero tendremos una cartera que viene estructurada. Podremos tener una parte en renta variable que nos genere rentas a través de dividendos y una parte de renta fija que también nos genere rentas a través de los cupones. Nos puede llegar a generar entre un 3 y un 4% anual y por tanto podremos complementar muy bien nuestra pensión con una renta vitalicia que no se nos acabará nunca.
Es importante entender una cosa y es que, como decíamos, en el mercado hay volatilidad. El estudio que se hizo sobre la regla del 4% garantizó en el 95% de los casos durar al menos 30 años, pero hubo un 5% de los casos en los que se acabó antes y se dio cuando justo el partícipe se jubilaba y caía el mercado agresivamente y empezaba a vivir de esa cartera.
Para reducir este riesgo y garantizarte un 100% de éxito en la tasa de supervivencia de tu cartera, hay una técnica que se denomina como retirada flexible. Adicionalmente a tu cartera, se recomienda tener entre 2 y 3 años de costes de vida ahorrados en renta fija de muy corta duración o en un fondo monetario sin riesgo. Y entonces, si justo se da la paradoja de que te jubilas y cae el mercado agresivamente, aunque tengas una cartera conservadora, en lugar de vender la parte de renta variable y seguir recibiendo de ahí dividendos o cupones, tú tiras de tu fondo de emergencia y de esta manera gastas tu fondo de emergencia, le das uno a 3 años al mercado que siempre tiende a recuperarse o la mayoría de las veces y cuando ya se ha recuperado, entonces vendes renta variable para rellenar de nuevo tu fondo de emergencia. Esto nos da flexibilidad y nos permite vivir de nuestra regla del 4% jugando muy bien con los timings.
Como ves, si has empezado pronto o has podido tener una buena tasa de ahorro o estás invirtiendo agresivamente cuando tienes 45 o 50 o 55 años, podrás acumular bastante dinero, convertirlo en rentas y suplementar estupendamente tu pensión.
Ahora que has entendido bien las fases, me gustaría hablarte de los errores comunes que la mayoría de la gente comete cuando está invirtiendo para su jubilación.
Error 1: Empezar tarde
El primer error es empezar tarde. Mucha gente espera hasta los 55 o 60 para pensar en el escenario de la jubilación. Y si hay una cosa clara es que por mucho que nos guste nuestro trabajo, a todos nos gustaría algún día dejar de hacerlo o bajar el ritmo y no tener tanta presión. Y para eso es precisamente indispensable poder complementar nuestra pensión o nuestro trabajo con esta renta de jubilación. Obviamente, cuanto antes empiece uno, el interés compuesto hará que más fácil le sea y menos dinero necesitará para acumular grandes cantidades. Pero incluso si tienes 45, 50 o 55 años, ten en mente que lo más seguro es que en los próximos años vayan retrasando la edad de jubilación hasta los 70, con lo que aunque tengas 50 años, te van a quedar probablemente 20 años para jubilarte y es igualmente imprescindible empezar.
De hecho, por ejemplo, si tienes 50 años, pero puedes ahorrar 500 € al mes durante 20 años, acumularías 382.000 € que te darían prácticamente más de 1.000 € para complementar tu pensión el día de mañana o un montón de dinero para decidir si luego vendes, te compras una segunda residencia o haces lo que consideres con él.
Especialmente importante es el caso de invertir si ya tienes dinero ahorrado. Mucha gente tiene dinero en los bancos sin invertir. Tiene dinero en PIAS que no le dan ni un euro y que le hinchan a comisiones. Tiene dinero en planes de pensiones de los bancos o de los fondos de las gestoras que no dan nada de rentabilidad. Y por ejemplo, si pudieses tener entre 10, 15, 25.000 € para invertir y ahorrar 300 o 400 € al mes, en solo 20 años los convertirías en medio millón de euros, que con el 4% te darían 2.000 € prácticamente al mes para tener tu pensión autónoma o complementar la que te dé el estado.
E incluso si ya has llegado a la edad de la jubilación y no has invertido hasta ahora, pero tienes algo de capital, también es importante que lo protejas. Recuerda que la inflación real está entre un 3 y 5% anual y si tienes algo de dinero ahorrado y no lo inviertes, no te va a llegar a tus últimos años de vida porque en los próximos 20, 30 años todo va a seguir subiendo como mínimo al mismo ritmo que lo ha hecho hasta ahora. Por tanto, igual de importante es que aprendas a protegerlo.
Error 2: Dejar el dinero parado en el banco
El segundo error es dejar todo tu dinero parado en el banco. Con un ritmo de inflación del 3% anual o con planes de pensiones que ni siquiera baten la inflación, simplemente moviendo y auditando bien tus productos, puedes conseguir tener una jubilación mucho mejor, sin esfuerzo. Especialmente sangrante es el caso de las comisiones que cobran en la mayoría de planes de pensiones y fondos de inversión. Con una comisión media del 2% anual hace que en un periodo de 20 a 30 años se coman las comisiones entre el 20 y el 30% de tu patrimonio final. Y hoy en día es posible invertir con productos que apenas cobran el 0,1% o el 0,2%. Esto es entre 10 y 20 veces menos que las comisiones medias de los productos que suele tener la gente contratada. Esto a largo plazo es la diferencia entre acumular 300.000 € o 200.000 € y que esos 100.000 € se los haya llevado el banco o se queden para tu segunda residencia o para tus hijos o para tu vida rica.
Error 3: Invertir sin un plan
El tercer error es lanzarse a invertir, a ahorrar o a no hacer nada por no tener un plan. Y es que el plan es lo que te da claridad, claridad sobre el porcentaje de activos que deberías tener en tu cartera, sobre cuándo realmente te vas a poder jubilar, sobre un plan para cada euro que entra y que sale, sobre optimización fiscal, sobre qué vas a hacer cuando caiga o suba el mercado. Y eso te dará la tranquilidad para dormir tranquilo, dejar que pase el tiempo y ver como tu patrimonio se multiplica y tu vida y tu calidad de vida cada vez sube y crece más porque no tienes ningún tipo de estrés económico al saber que vas a cumplir todos tus objetivos.
Los años finales de nuestra vida laboral y la jubilación no deberían ser una época de estrés económico, deberían ser una época de recoger frutos, de recoger frutos de todo lo duro que hemos trabajado, de lo que hemos podido ahorrar e invertir y disfrutar de la vida y de nuestros hijos y de nuestros nietos sin preocupaciones económicas. Y simplemente tomando la decisión de invertir bien con un plan claro, se puede conseguir sin más esfuerzo adicional.
Todo esto que te he contado es la realidad y funciona. Si quieres que mi equipo de expertos financieros y yo podamos trabajar contigo uno a uno en las tres fases de nuestro programa Método Limbes, donde te conoceremos, te ayudaremos a crear tu plan financiero personalizado, tus objetivos y tu presupuesto, te enseñaremos todos los activos de inversión y te enseñaremos a crear la cartera para que la puedas crear y automatizar y empezar a invertir con seguridad mientras te damos la mejor formación y consultoría. Puedes hacer clic aquí abajo en enlace de la descripción o del comentario fijado, cerrar una llamada con mi equipo de admisiones, contarles tu caso, ver si podemos ayudarte y abrirte una plaza en nuestro programa.
Nuestro objetivo número uno es cambiar tu vida financiera y que el estrés económico y tus preocupaciones económicas se olviden, porque te ayudaremos a crear ese plan financiero, esos objetivos y esa cartera que una todo esto para que llegues en el menor tiempo posible y sin estrés y sin errores. Planificar la jubilación es muy importante y muchas veces la diferencia entre llegar o no es el dinero que ganas ni el dinero que ahorras, sino qué haces con cada euro que te quedas en tu bolsillo. Miles de clientes ya han pasado por Método Investien superpitivas. Tenemos testimonios a diario en nuestra comunidad y estoy deseando que puedas conocer más de nuestro producto formativo y consultoría que ofrecemos dentro de Método Limbes. Así que si esto resuena contigo, puedes agendar tu llamada de admisiones aquí abajo.
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