La Realidad de lo que HACE La Cárcel a Una Persona Laureano Oubiña
In a Nutshell
Laureano Oubiña relata cómo la cárcel endurece en lugar de rehabilitar, convirtiéndose en una escuela de delincuencia donde sufrió maltratos en la "democracia" pero no en la época de Franco, y critica leyes retroactivas como la de Blanqueo de Capitales que le quitaron propiedades como el Pazo Bayón sin pruebas sólidas, solo por "convencimiento" judicial. Pasó décadas entre prisiones, haciendo sus propios escritos legales y resistiendo mentalmente, hasta obtener libertad inesperada en 2017 gracias a un periodista que presionó al juez Castro Antonio. En el contrabando de hachís actuaba solo como transportista, más temía a la policía que a narcos, y hoy vive legalmente vendiendo vino y libros, guardando revelaciones explosas sobre fortunas ocultas de otros para después de su muerte.
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La cárcel no ablanda a nadie, endurece triplemente. Si entras HP, sales triplemente HP. No reinserta a nadie, hay que reinsertar a los carceleros, mayoría desertores del arado. Vivió mil tropelías de mucha gente, defendió a esa gente y aún así lo maltrataron. En época de Franco nunca le pusieron la mano encima, pero en esta falsa democracia, carceleros de Zaragoza le pegaron. Estuvo de cárcel en cárcel: tres meses aquí, dos allá, un mes allá. Le pegaron por tonterías, aún se le revuelve el estómago. Su abogado de Zaragoza le dice que no haga caso para evitar que aparezca en su casa con escopeta. Se rompió la mano la última vez que peleó, ahora no más con la mano. Se ha peleado varias veces en la vida, a veces hay que dar hostias, al día siguiente buenos días.
Le diría que hiciera mejor las cosas y tuviera un poco de miedo para tomar más precauciones. No se arrepiente de nada, solo de invertir dinero en esta faña de Galicia, se lo robaron.
Al Estado español se le aplicó ley con carácter retroactivo para joderlo. Ley de Blanqueo de Capitales del 2000 y pico, pero Pazo Bayón comprado y pagado en 1987. Le quitaron la inmobiliaria comercial y el Pazo Bayón. Magistrado Martín Payín, ponente de la sentencia, la llamó "ejemplar"; las sentencias no deben ser ejemplares, sino sentencias. El tribunal tenía "convencimiento" de que Comercialla y Pazo Bayón eran de Laureano Oubiña y Ester Lago, pese a estar a nombre de Margarita Prado (o Margarita Lao García) y Domingos Uira Prado. Un tribunal no condena por convencimiento, sino por pruebas.
Un tribunal no tiene que tener convencimiento, tiene que tener pruebas para condenar o absolver, no convencimiento.
La cárcel es una escuela de delincuencia, tratan como un despojo. Entró el 22 de diciembre de 1981 (detenido el 18), con 40 y algo años (nacido en 1946). Salió en 2017. Condenas no se refundieron, cumplía una, liquidaba y empezaba otra; tenía tres más sin refundir.
Mentalmente no estuvo ni 5 minutos en la cárcel, su cabeza estaba fuera haciendo escritos, pese a tener tres o cuatro abogados. Llegó a tener 62 abogados de turno de oficio. En Madrid, un abogado preguntó por qué tantos pidiendo oficio: Oubiña hacía sus propios escritos para gastar dinero a los españoles (menos el robado a él). Estudió derecho, no terminó por cambios constantes de cárcel; extraviaban papeles a propósito. Empleados suyos matriculados en derecho terminaron y son abogados porque no los movían (ej. cárcel de León). Pasaron 30 años, se le pasó toda una vida, pero si no, habría terminado derecho.
Nunca ganó escritos ni para él ni sus abogados. Última condena por blanqueo: Juez Castro Antonio prometió refundir con otras al entrar (estaba en libertad), máximo dos meses y libertad condicional. Pasó un año, otro, sin refundir. Libertad no por abogados ni escritos suyos: periodista Israel López insistió al juez (2-3 veces/semana). El guardaespaldas preguntó, periodista dijo que era noticia Oubiña. Viernes a las 2 pm lo pusieron en la calle. A las 3 pm ya estaban celebrando. Funcionario dijo bajar al teléfono: llamó Enrique Trbollé (abogado de Zaragoza), acababa de hablar con José Luis Castro Antonio, juez de vigilancia. Firmaron libertad condicional tercer grado, irse ese día.
Hacía transporte, no compra ni venta. Los 2 kg que regaló a Pedro, se los regaló un moro. Más peligroso la policía que narcos: ni narcos le podían hacer nada, ni él a ellos. Policía y Guardia Civil son personas, no robots. Lo tenía todo controlado. Con tabaco, hasta 100 personas; con hachís, un poco menos. Era una empresa (legal o ilegal), funcionaba mejor que muchas legales. Siempre posible traiciones o chivatos, había que esquivarlos. Hubo chivato Portavales, que no sabía nada ni lo conocía. Traiciones por poder, dinero, "sácate tú que me pongo yo". Al manejar dinero, siempre un ojo delante, otro detrás, en legal o ilegal.
Más tranquilo que ahora. Vida normal: restaurante, todo. Gente quiere ganar dinero y trabajar. Mentalidad era su realidad.
Vive trabajando legalmente: vendiendo vino y libros escritos. Se guarda cosas de su historia, memoria no falla. Hay que esperar para sacarlas, no para más líos. Nadie tan bueno ni tan malo; el libre de pecado que tire primera piedra. Mucha gente parece dios pero tiene mucho que esconder. Sacará todo, depositará (quizá en notario), al palmarlo que lo saquen. Pruebas muy fuertes: fortunas y edificios ahí, no los llevó Dios. No teme pleitos. Nada en blanco ni negro, siempre pagaron impuestos (él el primero). No todos dioses ni santos, igual o más pecadores que él, pero no les toca Dios.
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