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Guerra de ESPÍAS: La verdad detrás del hackeo a la MONCLOA ( Marc Rivero )

Uri SabatSeptember 8, 202619m
In a Nutshell

El hackeo a los teléfonos de Pedro Sánchez y Margarita Robles en 2021, atribuido probablemente a Marruecos mediante el software Pegasus, robó 2,6 GB de información sensible. La atribución a países es extremadamente difícil, aunque las filtraciones de Amnistía Internacional apuntan a la DGST marroquí. Estos ataques zero-click solo están al alcance de estados con grandes recursos y sirven para obtener ventajas geopolíticas mediante espionaje y chantaje político.

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En mayo de 2021, el teléfono del presidente Pedro Sánchez y de la ministra Margarita Robles fue atacado, robándose hasta 2,6 GB de información. Se trata de un incidente grave que revela los riesgos del espionaje digital contra altos cargos del Estado.

Existen tres niveles diferenciados al analizar un ataque:

  • Determinar si un dispositivo ha sido expuesto a pirateo resulta relativamente sencillo si se posee el conocimiento técnico necesario.
  • Identificar el tipo de software malicioso y sus capacidades es posible mediante análisis técnico de los dispositivos.
  • Atribuir el ataque a un actor o país concreto es la parte más complicada de la inteligencia, ya que no existen pruebas irrefutables que permitan a España afirmar oficialmente que "Marruecos me atacó".

Aunque se puede conocer el malware, sus capacidades y la infraestructura de servidores involucrada, la atribución a un país o servicio de inteligencia es extremadamente compleja. La evidencia apunta hacia Marruecos, pero nunca hubo una declaración oficial confirmando que el Reino alauí fuera el responsable.

Las filtraciones de Amnistía Internacional y Forbidden Stories revelaron documentos provenientes de antiguos empleados de la agencia de inteligencia marroquí (DGST). En estos documentos se menciona un cliente con el nombre en clave "Morgan", vinculado a Marruecos. Las filtraciones mostraron capturas de pantalla de la aplicación Pegasus, sus objetivos y capacidades.

Todos los países espían a aquellos que consideran adversarios o aliados estratégicos. Marruecos busca obtener ventajas en disputas territoriales como Ceuta y Melilla, así como en el control de rutas marítimas estratégicas. El control de puertos, aeropuertos y rutas de transporte es esencial para el comercio y la influencia geopolítica.

Marruecos habría recibido apoyo de Estados Unidos e Israel en sus movimientos estratégicos. Existe una corriente de información que sugiere que la crisis migratoria de Ceuta pudo haber sido incitada o aprovechada por Marruecos como respuesta a la negativa de España a reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, y por información emitida por España contra Israel.

Las declaraciones de gobierno generan repercusiones. Los estados pueden utilizar crisis migratorias como instrumentos de presión política. En el caso de Ceuta, 70.000 personas intentaron cruzar la frontera, creando una crisis política y económica sin necesidad de conflicto armado.

La guerra moderna puede librarse sin tanques ni soldados. A través de internet es posible desestabilizar países, crear crisis políticas y económicas, y ejercer presión sin derramamiento de sangre. Los ataques patrocinados por estados no son nuevos: llevan ocurriendo desde hace 20-30 años.

La información obtenida mediante espionaje se utiliza para ejercer chantaje o presión política, forzando concesiones. Esto ocurre tanto a nivel empresarial como gubernamental. Ejemplos incluyen las operaciones "Viareggio" y "Pikino Nicolás".

  • Estados Unidos (NSA): capacidades ofensivas enormes, vigilancia de datos junto a AT&T y Verizon.
  • China: exige que Taiwán está vinculado a China, mantiene tensión constante.
  • Israel (Mossad): gran capacidad de operaciones cibernéticas.
  • India y Pakistán: zona de alto riesgo por conflictos fronterizos.
  • Rusia y Europa: monitoreo mutuo constante.

A diferencia del poder militar tradicional (número de tanques o aviones), el poder cibernético se mide por la capacidad de análisis proactivo y la posesión de vulnerabilidades (exploits) que permiten hackeos sin interacción del usuario.

El gobierno de Francia consideró comprar Pegasus por 60 millones de dólares. Estas herramientas cuestan sumas elevadas y normalmente solo están al alcance de estados o actores con grandes recursos.

El teléfono de un presidente contiene información personal, conversaciones diplomáticas, conflictos con otros países y datos que podrían resultar embarazosos si se filtraran. Los líderes cuentan con protección y herramientas seguras (como sistemas de mensajería privados desarrollados por Indra), pero siguen siendo vulnerables.

Los líderes europeos toman precauciones extremas, como recoger las plumas de las palomas que entran en contacto con ellos para evitar análisis de ADN que revelen enfermedades. Se habla de dobles de Putin y de imágenes de Trump con las manos hinchadas que podrían indicar problemas de salud.

El número de teléfono de Pedro Sánchez no está en la guía telefónica, pero puede obtenerse mediante llamadas, fugas de datos, vinculación a redes sociales, o mecanismos de inteligencia clásica. Una vez obtenido el número, se puede explotar una vulnerabilidad para infectar el dispositivo.

  • Zero-click: el mensaje llega sin que el usuario lo vea ni interactúe. Es el método más peligroso y avanzado.
  • One-click: el usuario debe pulsar un enlace (por ejemplo, en WhatsApp) para que se active el malware.

Los ataques zero-click antes solo estaban disponibles para tres o cuatro países debido a su alto costo (cientos de millones de dólares).

Para comprobar si un iPhone ha sido comprometido, se recomienda hacer una copia de seguridad y examinarla en un ordenador. Apagar y reiniciar el teléfono elimina posibles desbloqueos temporales. Se aconseja reiniciar el dispositivo al menos una vez por semana.

Solo figuras importantes son objetivo de ataques zero-click: políticos, activistas de la sociedad civil, miembros de partidos políticos, directivos de grandes empresas con influencia política, o periodistas influyentes. Un ciudadano común no es objetivo de este nivel de espionaje.

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