Así funciona la MENTE y el SUBCONSCIENTE. Campeón mundial de Mentalismo nos MANIPULA | Javier Botía
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El consciente es solo el neocórtex. La mente es como una cebolla, similar al logro de Shrek. Evolutivamente, el cerebro aparece en animales que necesitan desplazarse. Las plantas no tienen cerebro porque no se mueven. Para ir a algún sitio, hay que interpretar el entorno y tomar decisiones. Los ojos, orejas y nariz están en la cabeza, cerca del cerebro. Todos los sentidos están posicionados estratégicamente: la nariz para oler comida podrida antes de comerla. Los órganos son periféricos que proporcionan información al cerebro. Ejemplo: en El laberinto del fauno, el personaje con ojos en las manos es evolutivamente inútil porque la información tarda en llegar.
La mente tiene dos partes principales que evolucionan añadiendo capas compartidas con animales. La primera es el cerebro reptiliano, con la amígdala, sede de emociones como odio, amor, impulsos e instinto de supervivencia. Luego se añade el neocórtex, específicamente el córtex prefrontal, donde reside la conciencia, el discurso interno (la vocecita que razona).
El neocórtex, al ser la capa externa más reciente, tiene menos fuerza y conexiones nerviosas. Por eso el amor es ciego: las emociones (profundas) superan la razón (superficial). Gráficamente, el neocórtex es un enanito atado con una cuerda a un gigante (o elefante, el subconsciente). El enanito se cree controlador, pero el gigante tiene más fuerza. Ejemplo: en un estadio con incendio, la gente libera sus elefantes y actúa por instinto, ignorando la razón ordenada.
Todos los sentidos envían información constante al cerebro. El consciente (enanito) no puede procesar todo; el subconsciente (gigante) sí. Los sentidos no se apagan: al cerrar los ojos, se activa la imaginación; durmiendo, sigues oyendo, tocando, oliendo e imaginando. Recibes estímulos 24/7. El subconsciente filtra y pasa solo lo necesario al consciente. Ejemplo: caminando por la calle, ves un buzón pero no lo registras conscientemente hasta que alguien lo menciona; la imagen estaba almacenada en el subconsciente.
El subconsciente capta lenguaje no verbal. Al elegir algo, se comunica con el subconsciente del oyente, distraído el consciente. Ejemplo para caer bien: levanta las cejas un segundo al saludar (hola). Esto baja la guardia porque el subconsciente lo interpreta como señal ancestral de apertura y amistad (los ojos transmiten mucho).
El subconsciente no se calla: si estás nervioso, pestañea mucho (principal clúster de nerviosismo). Los clústers son señales que revelan pensamientos.
Para hipnotizar, distraen al enanito (consciente): "Mira una llama, péndulo o reloj". Esto corta la cuerda y permite hablar directamente con el gigante (subconsciente), muy poderoso.
Toma un lápiz y dibuja un círculo alrededor de un número (1 al 9) que sientas algo, concentrándote bien. Gira el lápiz completo. Perfecto. Esto revela cómo piensas. Ahora piensa en un número de dos cifras que te venga a la cabeza (no lo digas). Es el 22.
Lo más increíble: quita la pinza del círculo. Debajo hay un 22 en plata (regalo como recuerdo). No hay trampa, solo existe un 22. Método: distrajo al consciente, llevó al subconsciente al número deseado (22). Si hubiera elegido el 3, no habría dicho 33; el mentalista provoca el número específico (22).
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