Cuando la IA Deja de Ser una Herramienta y Se Convierte en Tu Realidad Laboral (Nate Gentile)
In a Nutshell
La IA ha entrado en la era de los agentes, que no solo responden sino que ejecutan tareas en el ordenador, navegan webs y automatizan procesos completos. Aunque la IA sola no reemplaza a nadie, permite ahorrar costes y tiempo en tareas repetitivas, como atención al cliente o mantenimiento de webs, y los programadores ya la usan para multiplicar su productividad. La clave es que las personas de 35-45 años aprendan a usar herramientas como Cloud Cowork para automatizar su trabajo, ya que los humanos siguen siendo necesarios para diseñar, supervisar y mantener estas automatizaciones.
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Estamos en la era agéntica de la inteligencia artificial. El primer producto masivo fue ChatGPT, una página web donde hablas con la IA y esta te contesta. Ahora hemos pasado a los agentes.
Un agente es una IA que, además de contestar, tiene varios comodines: puede escribir archivos en el ordenador, buscar en internet, ejecutar comandos y realizar acciones adicionales aparte de hablar. Otra característica es que normalmente hay un programita que gestiona la IA de forma independiente.
Por ejemplo, si le pides a un agente "Quiero que me hagas la compra en el Mercadona", el agente busca la web de Mercadona, carga el contenido, mira cómo se hace la compra y trabaja interactuando con herramientas para construir una respuesta. No es como el ChatGPT clásico que solo piensa y responde; el agente utiliza herramientas y puede acceder al ordenador según el tipo de agente.
Un agente puede abrir un navegador, hacer clics, navegar por páginas web y ejecutar tareas hasta el final. Por ejemplo, se le puede pedir que se meta en una web de vuelos y compre un billete; abrirá el navegador, hará clic, clic, clic y, si necesita el código CVC, puede pedirlo o ponerlo si lo conoce.
Los agentes usan el ordenador como lo haría un humano. Esta es la época en la que estamos ahora, la época de los agentes, aunque todavía es una época que pueden utilizar principalmente los expertos en tecnología.
Cloud Cowork es un programa para Mac que se abre y permite pedir cosas para que el agente use el ordenador y haga lo que se solicite. No está tan democratizado porque no tanta gente lo conoce, pero cualquier persona ahora mismo se podría bajar Cloud Cowork y usarlo desde el ordenador.
Sin embargo, para llegar a automatizaciones avanzadas no basta con bajarse una IA y pedirle algo; hay que construir una cadena completa que incluye software de programación (programado por la IA), IA, búsqueda, herramientas, acceso a servidores y otras partes diseñadas junto con la IA.
Un ejemplo es tener un servidor con una herramienta que permite pedir vídeos y que estos se descarguen automáticamente en una carpeta específica. Otro ejemplo es configurar un agente para que investigue cuándo salen las entradas de un concierto de Taylor Swift, esté atento a la fecha de venta y realice acciones el día correspondiente.
También es posible pedirle que busque el día más barato para volar a Nueva York dentro de un mes con fechas flexibles, y el agente busca y encuentra el billete más barato mientras la persona está en el gimnasio.
No es trivial ni superfácil; se necesita una serie de conocimientos básicos, aunque no se requiere una carrera de ingeniería informática ni ser programador. Una persona que invierta horas y aprenda conceptos básicos puede hacerlo, especialmente para cosas básicas donde solo hay que hablar con la IA, saber cómo trabajar con ella y debatir.
Para cosas más avanzadas sí se necesitan conocimientos técnicos.
La IA sola no hace nada y no va a reemplazar a nadie por sí misma. Las automatizaciones de IA que ahorran tiempo han tenido que ser pensadas, montadas y mantenidas por humanos, y siempre hay humanos en muchos puntos de la cadena.
Un ejemplo es pedirle a la IA que busque vídeos de un tema; ella da opciones pero el humano tiene que elegir. Sin supervisión humana la calidad es bajísima.
Uno de los trabajos más amenazados es la atención al cliente. Prácticamente todas las empresas grandes han reemplazado la atención al cliente con bots de inteligencia artificial. Es un trabajo donde muchas veces se sigue un guion con protocolos muy marcados, lo que facilita la automatización.
Sin embargo, aunque se automatice el primer nivel, siempre se necesitan humanos detrás porque hay casos raros, personas que quieren hablar con un humano y situaciones que requieren escuchar una voz al teléfono.
En la programación ha cambiado que antes solo lo podía hacer alguien que supiera código. Ahora ciertos tipos de programas los puede hacer una persona sin conocimientos o con base técnica pequeña. Los programadores con experiencia se apoyan en la IA para trabajar más efectivamente: pasan más tiempo diseñando soluciones a nivel de ingeniería y usan agentes para que escriban el código, que luego revisan.
Esto se aplica en empresas como Google y Meta, donde los ingenieros de Silicon Valley están usando la IA para programar, aunque revisan muy bien el trabajo porque no se sube cualquier cosa. La ventaja es tan grande que no tiene sentido no usarla.
Existe una serie en Instagram y TikTok de frutas hechas con IA que forma una telenovela y tiene millones de visitas. Se dice que el contenido con IA está superando al contenido hecho por humanos, pero esto es mentira porque detrás de esos vídeos hay una cadena compleja de guionización donde revisan y cambian guiones, usan generadores de imágenes para hacer vídeos de frutas, descartan uno de cada 20 vídeos y editan manualmente.
La IA acelera muchísimo pero sigue haciendo falta bastante trabajo y parte humana.
Una persona de 35-45 años tiene una ventaja brutal porque ya ha aprendido una profesión y tiene claro cómo funciona algún tipo de sistema. La recomendación es bajarse un agente como Cloud Cowork (disponible para Windows y Mac), que está hecho para trabajar con él: se le dice lo que hay que hacer y lo hace.
La idea es aprender a automatizar cosas o ver dónde la IA puede ayudar. Se recomienda hacer una lista de procedimientos, reportes de Excel, listas de contactos y tareas repetitivas, monótonas y manuales que se puedan automatizar.
El primer paso es planificar: explicar a la IA de qué va todo el proyecto y cómo funciona todo. Luego pedirle que cree documentos y documente todo lo hablado, creando un documento maestro. Una vez claro el proyecto, se debate con la IA cómo se podría automatizar.
Posteriormente se le pide que investigue en internet qué está haciendo el resto de gente, que busque papers, estándares, lo que hace la competencia y lo que hace el número uno en ese ámbito. La IA lanza agentes que investigan y presenta opciones para probar y comparar.
La única forma de aprender es practicando: bajándose el agente local y tomándolo como una práctica. Si se tienen 40 años es un buen momento para aprenderlo.
La diferencia con antes es que antes para hacer estas cosas había que aprender a programar o usar programas complicados con interfaces rígidas que requerían seguir pasos exactos o hacer cursos. Ahora se puede hablar con la IA en lenguaje natural, explicarle lo que se quiere hacer y ella entiende sin necesidad de conocer menús o protocolos exactos.
Los ordenadores eran muy rígidos y había que seguir protocolos exactos. Ahora no se necesita esa rigidez: se habla con la IA y se le pide lo que se quiere. Las interfaces van a desaparecer y se va a hablar con el ordenador en lenguaje humano.
Se usan Cloud, GPT, Gemini y Deepseek. Cloud y GPT se usan como asistentes para agentes y programación. Se alternan cuando se acaba la cuota de tokens de una. El gasto mensual es de aproximadamente 900-1000 euros: dos planes Max de Cloud a 200 euros cada uno (400 euros), Codex a 200 euros, y API de Gemini entre 300-500 euros según el mes.
Todo esto es rentable porque hay un reels donde se menciona "Quiero más RAM". La pregunta es qué es la RAM, por qué se quiere más RAM o por qué con tanta RAM no se puede hilar un hilo pequeño de IA porque se queda corto. También se pregunta cómo lo hacen ellos y cuánta RAM tienen.
Es un tema complejo. Otro punto que se quiere meter en ese saco es que si se gastan 1000 pavos en IA, cuánto se debe estar gastando Uber, ya que es una animalada y se cuestiona si es algo rentable para ellos o si es más rentable que en lugar de una IA lo haga un humano directamente.
La IA ahorra dinero que se tendría que pagar a gente para hacer cosas. Esos 1000 € salen super a cuenta y super amortizadísimos. Las tareas que se automatizan son tareas que nadie quiere hacer. Son cosas que se prefieren que las haga una persona para algo más creativo o más chulo, quitándole las horas haciendo tareas que a uno le saldrían caras si las hiciera un humano.
Las tareas que se automatizan son muy estúpidas. Antes se tenía una página web donde se recomendaban componentes de ordenador porque mucha gente escribía preguntando qué componentes comprar para un PC. Con el tiempo se montó siempre una web donde se recomendaban componentes.
La web ya no se podía mantener porque no tiene sentido meterse a mirar eso cada día. Se ha tenido gente del equipo perdiendo el tiempo mirando eso. Es una tarea aburrida, tediosa, que hay que repetirla. A veces se tiene prisa, se dejan cosas y es un coñazo. Nadie lo quiere hacer. Nadie nunca lo ha querido. Nadie a quien se le ha pedido esa tarea ha estado contento con ella.
Se ha conseguido bajar un procedimiento que tarda unos 45 minutos de pensando y buscando cosas con varios agentes a la vez. Monta cada día la última recomendación en base a unas 70 reglas que tiene definidas y cinco procesos paralelos. Es bastante. Hará un vídeo un día explicando cómo funciona por dentro. Eso está automatizado con IA.
No se necesita un tío que haga eso. Sale más barato. Ahorra tiempo y está mejor hecho. El resultado es mejor que el del humano.
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