Nate Gentile: La guerra tecnológica que REVOLUCIONARÁ el mundo #LFDE
In a Nutshell
Nate Gentile afirma que la IA no reemplaza a humanos, pero los que la usan como herramienta multiplican su productividad y automatizan tareas repetitivas. La verdadera revolución está en los agentes de IA que ejecutan acciones completas en el ordenador, aunque siempre requieren supervisión humana. China lidera la fabricación de hardware y avanza rápidamente en chips, mientras Estados Unidos intenta frenarla mediante sanciones y bloqueos.
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El mundo se dirige hacia interfaces de voz donde no será necesario sacar el móvil ni hacer clics. Se podrá hablar directamente con el ordenador. El presentador menciona que ya habla con el ordenador casi siempre.
Android está superpulido y está a la altura o incluso superior en muchas cosas respecto a iOS. Con un móvil de 500 € o incluso menos ya se pueden hacer la mayoría de las cosas. Se menciona que se ha hablado de Anthropic, de Penny y de Apple, y se propone pasar a hablar de China.
La tecnología top mundial está en China. Todas las fábricas grandes fabrican en China. El problema de China es que no puede fabricar los chips que se producen en Taiwán y que Estados Unidos no quiere que China tenga. Estados Unidos está sabotando constantemente a China porque no puede competir.
Se plantea la pregunta sobre el humo de la IA versus la realidad de la IA. Todos los trabajos que la IA está reemplazando todavía requieren la presencia del humano. No existe ningún caso en el que se pueda dejar a la IA completamente sola para que haga lo que quiera y obtenga un buen resultado.
El entrevistado viajó a Silicon Valley y habló con ingenieros de varias empresas. La pregunta que les hizo fue si estaban usando la IA para programar. La respuesta fue que sí la están usando.
Nate Gentile menciona que se puede tener cualquier ordenador, pero el que usa realmente al 100% actualmente es su propio setup.
El podcast se presenta como un espacio tecnológico que puede ayudar a mucha gente a entender lo que está sucediendo en temas que parecen ir más rápido de lo que se puede entender. El mundo está cambiando muy rápido y incluso las personas metidas en tecnología tienen la sensación constante de que no entienden todo lo que está pasando y de que se están quedando atrás.
Se menciona el consumismo y la necesidad de distinguir entre lo que realmente necesitamos y el llamado humo tecnológico que nos están vendiendo, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial. La pregunta clave es qué herramienta realmente nos va a dar una mejor vida.
El presentador menciona su pasión por Apple y el iPhone. Afirma que el iPhone es el dispositivo sin el cual no podría vivir. Si le dieran un Samsung se sentiría como si tuviera esposas. Ha tenido Android en el pasado y no lo entiende.
Cuando le toca hacer reviews de Android lo pasa mal. Cambiar del iPhone a Android y acostumbrarse de nuevo al sistema requiere tiempo. No solo puede usarlo a nivel superficial, sino que tiene que integrarlo en su día a día y cambiar configuraciones. Sin embargo, reconoce que los móviles Android han mejorado tanto que hoy en día hay móviles de 600-700 € que están a la altura del iPhone en la mayoría de cosas.
Salió una noticia sobre que Apple iba a subir los precios mucho. Gastar 15 pavos en un móvil es mucho dinero. Se plantea si realmente necesitamos ese producto o si es humo tecnológico.
Cuando salieron los smartphones, el iPhone era lo mejor que había, llevaba la delantera, tenía las últimas tecnologías y hacía mejores fotos. Las alternativas de Android eran más económicas pero iban por detrás en cámara, potencia, apps y usabilidad. En la App Store de Android había muchas aplicaciones piratas y de baja calidad. Los amigos del presentador subían aplicaciones basura con mucha publicidad y ganaban dinero principalmente con notificaciones push que aparecían sin que el usuario supiera qué app las enviaba.
A día de hoy Android está superpulido y está a la altura o incluso superior en muchas cosas respecto a iOS. Es difícil encontrar algo en lo que el iPhone sea muy superior. El móvil se ha convertido en un commodity, un bien básico que todo el mundo necesita para el día a día. Aunque se puede vivir sin él, la vida se complica.
Con un móvil de 500 € o menos ya se puede hacer la mayoría de las cosas. Cuando salió el primer iPhone, la gente flipó. Pasar de los Nokia a ese producto era tener algo en las manos que iba a cambiar el mundo. El presentador recuerda estar muy metido en Apple, tener su Mac y su iPod vídeo (el que luego llamaron iPod Classic con la rueda). Cuando se empezó a filtrar que iba a salir un iPhone, quedaba con un amigo en su casa para ver las keynotes de Apple y comentarlas.
Cuando salió el iPod Touch lo compró. El iPhone era algo que esperaba con mucha expectación. Fue un producto muy revolucionario, pero a día de hoy es un bien básico. Ya no hay ese producto que haga decir "wow, esto es diferente".
Apple no está innovando. Cada vez cuesta más encontrar algo nuevo en el iPhone. Lo que intentan destacar es el vídeo, que es muy bueno, aunque también se puede conseguir vídeo de muy buena calidad en Android grabando en RAW y procesándolo después. El iPhone sigue siendo un poco mejor en usabilidad.
Nate Gentile usa el iPhone Pro Max por un motivo concreto: la cámara. Va a eventos, fábricas y viajes y graba con el iPhone. Recientemente fue a la India a una fábrica de móviles para grabar un vídeo sobre cómo se fabrican. Tenía una Sony Alfa con un objetivo bueno que costaba 5000 € entre cámara y objetivo. En algunos planos quería más estabilización y decidió sacar el iPhone para grabar. Los planos quedaron increíbles.
Grabó todo con el iPhone y los planos se ven increíbles. No fue mejor que la cámara de 5000 €, pero fue más cómodo y con mejor resultado en ese contexto. El año anterior fue a otra fábrica y se llevó pantalla externa, estabilización y equipo completo, pero esta vez fue solo y prefirió llevar equipo más ligero. Para alguien solo, el iPhone es más fácil y rápido porque con la pantalla grande se puede encuadrar bien y no se está tan pendiente de estabilizar.
Se menciona el patrocinio de Trade Republic, un banco pensado para esta nueva generación con una cuenta que remunera el saldo no invertido al tipo del Banco Central Europeo (2,27% TAE actualmente con intereses pagados mensualmente y sin condiciones). Para nuevos clientes ofrecen un 3% TAE hasta 50.000 € sin condiciones.
Toda la gente que pregunta cómo hacer un podcast o empezar en YouTube no necesita una gran cámara. Basta con coger el teléfono y empezar a grabar. Iluminar bien es más importante que la cámara. Comprarse un buen foco e iluminar la cara bien es clave. Se puede usar una cámara vieja, un móvil o lo que sea, pero la luz es lo importante.
Nate Gentile usa iPhone por la cámara, pero podría tener un Android sin problemas de uso, aunque le costaría acostumbrarse. Lo que distingue a Apple de los demás es el ecosistema: Apple Watch, AirPods, suscripciones, Apple Music, Apple TV, iCloud y todos los servicios de software. Los servicios representan una parte relativamente importante de la facturación de Apple, más grande que otros años.
Hay una parte social muy fuerte de fan de la marca y de lo que representa. La gente quiere tener un iPhone por lo que dice de ellos, para aparentar, por estatus. Lleva muchos años pensando en hacer un vídeo sobre esto.
La lógica nos dice que compramos productos porque nos hacen falta o por sus características, pero esto es mentira. Todas las compras de productos (ropa, gadgets, cosas para casa) se hacen de forma irracional por motivos irracionales. Tenemos una identidad y compramos objetos que complementan o expresan esa identidad, nuestros ideales y la imagen que queremos proyectar. Intentamos justificar las compras con motivos lógicos, pero realmente el objeto es una extensión de nuestra personalidad.
Comprar es una fuente de dopamina. La compra rápida es algo que juega con nuestro sistema de dopamina, igual que las redes sociales con el swipe y los reels. En el entorno tecnológico esto es mucho más notorio.
En la tecnología se aplica lo que ya se hacía con los coches. El Ford Modelo T se vendió a todo Estados Unidos y surgió el problema de cómo seguir vendiendo modelos nuevos cuando todo el mundo ya tenía coche. La solución fue modificar el diseño estético, sacar nuevos colores y poner de moda nuevas líneas de diseño. Por eso se ven coches de ahora, de hace 10 años, de hace 20 y de hace 30 con estéticas muy distintas. Las líneas van cambiando y se crean tendencias estéticas que hacen que inconscientemente se identifique un coche como viejo.
Apple aplica esta estrategia de poner de moda ciertas estéticas. Se menciona la época de Steve Jobs cuando volvió a Apple y creó el iMac azul, todo integrado con un teclado, cuando veníamos de ordenadores feos y grises. Esa época de Apple ya pasó.
El rol del CEO es marcar el rumbo de la empresa: decidir qué se hace y qué no se hace. Steve Jobs era un director muy centrado en la innovación y en hacer productos espectaculares, no tanto en la rentabilidad. Apple pegó un pelotazo brutal con el Apple 1, que demostró que había demanda de ordenadores personales. Todas las grandes empresas, especialmente HP, decían que nadie iba a querer eso.
Steve Wozniak trabajaba en HP y estaba obligado a presentar sus productos a la empresa. Presentó varias veces el Apple 1 y le dijeron que no les interesaba. Jobs y Wozniak empezaron a comercializar el producto. Luego sacaron el Apple 2, que fue un superventas en Estados Unidos. Todas las universidades y escuelas lo tenían. Durante más de una década se vendió y tuvo soporte. Ese ordenador llevó a Apple al estrellato y le dio dinero para aguantar las locuras de Steve Jobs.
Steve Jobs empezó a hacer productos raros, carísimos, que nadie iba a comprar. El Lisa era un ordenador carísimo, el más potente de la época, con muchas características, pero tuvo muy pocas ventas. El Macintosh original era una cajita color crema con una pantallita cuadrada, muy icónico hoy en día y revolucionario, pero en su momento tampoco vendió muy bien porque era carísimo.
En el primer Macintosh decidió no poner ventiladores para que no hiciera ruido. Los ordenadores se sobrecalentaban y tenían problemas. El iMac G3 ya no tenía disquetera, solo una apertura para poner el CD. También sacó los primeros portátiles que no tenían puerto de red y solo tenían wifi.
Cuando Apple iba superbien, Jobs estaba bastante loco. Era un genio visionario que exigía que se hiciera lo que él decía y cualquiera que le contradecía tenía problemas. Tenía el ego desmedido. Contrató un CEO que venía de Pepsi. Empezaron a llevarse fatal y hubo una guerra interna. Steve Jobs fue despedido de su propia compañía. Se quedó como accionista pero lo despidieron.
Por puro orgullo, Jobs se fue y montó NeXT, una empresa competencia de Apple. En esa época invirtió en Pixar. NeXT hacía ordenadores carísimos, muy potentes y bonitos para universidades. Le vendió uno al Rey de España y ese ordenador está en Barcelona. Hoy en día conseguir uno que funcione puede costar más de 10.000 dólares porque son rarísimos.
NeXT no le fue muy bien. Cerró la división de hardware pero se quedó con el sistema operativo. Apple acabó comprando la empresa. Jobs volvió a Apple y se convirtió en CEO. Creó el iPod y antes el iMac y todos los productos icónicos.
La historia de Steve Jobs se ve como una historia de resiliencia. Tuvo una idea buena, pegó el pelotazo, montó una empresa, pero no tenía idea de cómo dirigirla. Tuvo talento pero no estaba preparado. Tuvo éxito muy rápido, pecó de arrogante, se metió una hostia de realidad, le echaron de su empresa, le fue mal su proyecto ideal, y cuando volvió a Apple ya tenía más experiencia.
Steve Jobs salió a presentar tres productos: un móvil, el nuevo iPod y una nueva conexión a internet. Repitió varias veces "el móvil, el iPod, internet" mientras aparecían un teléfono, un iPod nuevo y Safari en pantalla. De repente todo se fusionó y el público se volvió loco. Jobs reveló: "Es el nuevo teléfono de Apple, todo está aquí dentro". Ese momento se considera histórico a nivel tecnológico.
Se plantea si algo similar al iPhone podría ocurrir pronto con la inteligencia artificial, un teléfono o un wearable, marcando un cambio de época. Actualmente estamos en una época rara de la humanidad. Las interfaces de los dispositivos actuales (ordenador y móvil) basadas en aplicaciones, clics y escritura probablemente cambiarán muchísimo en la próxima década.
A medida que la inteligencia artificial se implemente más, los modelos mejoren y se vuelvan más baratos, se pasará a un mundo de interfaces de voz. Es posible usar los ordenadores principalmente por voz sin necesidad de escribir. Existe una tecla en el teclado que permite hablar con el ordenador, que responde y ejecuta acciones como abrir pantallas y realizar tareas.
Un ejemplo práctico es la edición de vídeos: se pueden bajar vídeos de stock, de YouTube o de conferencias mediante comandos de voz a la IA. Se le indica qué tipo de vídeo se necesita y ella localiza opciones en el canal propio, en YouTube o en librerías de stock. Al seleccionar uno, se le indica el minuto en el que debe insertarse en Resolve (software de edición). La IA se conecta al servidor y coloca el plano en la escena del proyecto colaborativo. Esto permite continuar con otras tareas mientras se ejecuta la acción.
Los editores actuales le dicen a la IA qué plano necesitan y dónde ha aparecido (por ejemplo, "dónde sale la tarjeta de sonido de Nate"), y la IA localiza el minuto exacto en el vídeo correspondiente y lo coloca en el proyecto.
Actualmente nos encontramos en la era agéntica de la inteligencia artificial. Primero llegó ChatGPT como el primer producto masivo: una página web donde se habla con la IA y esta genera respuestas en formato de chat. Ahora se ha pasado a los agentes.
Un agente es una IA que no solo contesta, sino que dispone de varios "comodines" o herramientas: puede escribir archivos en el ordenador, buscar en internet, ejecutar comandos, etc. Además, suele haber un programita que gestiona de forma independiente las interacciones con esas herramientas.
Ejemplo: si se le pide a un agente hacer la compra en Mercadona, el agente busca la web, carga el contenido, entiende cómo funciona el proceso de compra y trabaja interactuando con las herramientas necesarias para completar la tarea, construyendo la respuesta paso a paso.
Los agentes pueden acceder al ordenador según el tipo que se utilice. Pueden ejecutar comandos, abrir ventanas, acceder a plataformas de pago (como La Caixa) y realizar acciones completas: comprar vuelos, hacer la compra, etc. Funcionan usando el ordenador como lo haría un humano: abren un navegador, hacen clics y completan formularios.
En algunos casos, si el agente necesita un código CVC o datos sensibles que no conoce, solicita la intervención del usuario. Programas como Cloud Cowork (para Mac) o Codex (de ChatGPT y Anthropic) permiten estas interacciones. Actualmente esta capacidad la utilizan principalmente expertos en tecnología.
Aunque herramientas como Cloud Cowork están disponibles, no están completamente democratizadas y poca gente las conoce. Se requiere cierto conocimiento básico para evitar problemas, aunque cualquier persona puede descargarlas y usarlas.
Las automatizaciones avanzadas que se describen no se obtienen simplemente instalando una IA. Se construyen cadenas completas que combinan software de programación, IA, herramientas de búsqueda, herramientas personalizadas y acceso a servidores. El proceso implica sentarse con la IA, debatir la arquitectura, diseñar la cadena de software, implementarla, testearla y mantenerla.
Ejemplo concreto: se diseñó un sistema con 4K Video Downloader para descargar vídeos automáticamente a una carpeta específica mediante comandos de voz, sin pagar licencias adicionales ni realizar el proceso manualmente.
En el futuro será posible pedirle a una app en el móvil que monte sistemas complejos, como vigilar cuándo salen las entradas de un concierto de Taylor Swift, investigar fechas, estar atento a la venta y realizar acciones automáticamente. También es posible pedirle que busque el vuelo más barato a Nueva York dentro de un mes con fechas flexibles, mientras se está en el gimnasio. Estas tareas ya se pueden realizar, aunque todavía no son triviales y requieren conocimientos básicos.
La IA sola no hace nada. Las automatizaciones requieren que alguien las piense, las monte y las mantenga. Siempre hay humanos en muchos puntos de la cadena. Un ejemplo es la selección de vídeos: la IA propone opciones, pero el humano debe elegir para mantener la calidad.
La profesión más amenazada actualmente es la atención al cliente. Muchas empresas grandes ya han reemplazado el primer nivel con bots de IA. Estos trabajos suelen seguir guiones y protocolos marcados, lo que facilita la automatización. Los bots no tienen mal día, nunca dan una mala respuesta y aguantan cualquier impertinencia. Sin embargo, siempre hacen falta humanos detrás para casos raros o clientes que prefieren hablar con una persona.
En programación ha ocurrido algo similar: antes solo lo podía hacer quien supiera código. Ahora ciertos programas los puede crear alguien sin conocimientos o con base técnica pequeña. Los programadores experimentados usan la IA para ser más efectivos: dedican más tiempo a diseñar soluciones de ingeniería y delegan la escritura de código en agentes, revisando posteriormente el resultado.
En empresas de élite como Google y Meta se está usando la IA para programar. Los ingenieros de Silicon Valley confirman que la utilizan porque proporciona una ventaja enorme de velocidad, aunque revisan muy bien el trabajo antes de subir cualquier código. No tiene sentido no usarla en la actualidad.
El patrón general es que la IA es muy útil, pero siempre hace falta un humano detrás. No existe ningún caso en el que se pueda dejar a la IA sola y obtener un buen resultado sin supervisión.
Existe polémica sobre contenido creado íntegramente con IA (como una telenovela de frutas en Instagram y TikTok) que alcanza millones de visitas frente al contenido hecho por humanos. Sin embargo, detrás de esos vídeos no hay simplemente una persona pidiéndole a ChatGPT que genere el show. Existe una cadena compleja: guionización con revisión humana, generadores de imágenes y vídeo, descarte de la mayoría de resultados (uno de cada veinte funciona) y edición manual. La IA acelera el proceso enormemente, pero sigue haciendo falta bastante trabajo humano.
Una persona de 35-45 años tiene una ventaja brutal: ya ha aprendido una profesión y domina algún sistema o área de conocimiento. La recomendación es bajarse un agente (Cloud Cowork o Codex tienen versiones para Windows) y empezar a usarlo para automatizar tareas del trabajo actual.
El proceso comienza identificando procedimientos repetitivos, monótonos y automatizables: reportes de Excel, listas de contactos, reportes de ventas mensuales que requieran extraer datos de varias webs y generar gráficos. La mentalidad es preguntarse: "Si tuviera un becario o asistente, ¿le daría esta tarea?".
La metodología recomendada es:
- Documentar primero el procedimiento completo de forma clara y estructurada.
- Explicar a la IA todo el proyecto y cómo funciona.
- Pedirle que cree documentos y un documento maestro que resuma todo lo hablado.
- Debatir juntos cómo automatizarlo, explorando diferentes opciones.
- Pedirle que investigue en internet (lanzando múltiples agentes) qué están haciendo otros, si existen estándares, papers académicos, qué hace la competencia o el número uno del sector.
- Probar las diferentes implementaciones y comparar resultados.
Para cosas más avanzadas se requieren conocimientos técnicos, pero para automatizaciones básicas basta con invertir horas aprendiendo conceptos básicos, saber cómo trabajar con la IA, debatir y practicar.
La única forma real de aprender es practicando: bajándose el agente local y tomándolo como una práctica constante. Existen técnicas y formas de acelerarlo, pero no hay atajos que sustituyan la práctica directa.
Antes, para usar herramientas como Excel o programar macros era necesario seguir protocolos rígidos, aprender menús específicos o realizar cursos de ofimática. La IA elimina esta rigidez porque permite hablar con el ordenador en lenguaje natural, sin necesidad de conocer la posición exacta de los menús ni dominar comandos precisos. El ordenador entiende lo que se le pide y responde en consecuencia. Esta es la revolución: las interfaces van a desaparecer y el usuario podrá pedir lo que necesita como si hablara con un asistente humano.
Nate Gentile utiliza simultáneamente Claude, GPT y Gemini, además de Deepseek. Alterna entre ellos principalmente cuando se agotan los tokens de una plataforma. Destaca que cada modelo tiene fortalezas distintas según el uso: Claude y GPT los emplea como asistentes para agentes y programación, mientras que la elección entre ellos depende de la cuota disponible en cada momento.
Nate invierte aproximadamente 900-1000 € mensuales en suscripciones de IA. El desglose incluye dos planes Claude Max de 200 € cada uno (400 € total), Codex por 200 € adicionales, y entre 300-500 € en API de Gemini. También mantiene un servidor privado para Deepseek. Considera que el gasto es rentable porque le ahorra contratar personal para tareas repetitivas y le permite escalar su productividad.
La demanda de RAM ha aumentado drásticamente porque los modelos de IA necesitan cantidades masivas de memoria (500-900 GB en algunos casos). Las GPUs actuales se están rediseñando específicamente para IA con mucha más memoria y mayor velocidad. Esta escasez está encareciendo tanto los servidores como los dispositivos de consumo, incluido el precio de los iPhones.
Aunque empresas como Uber invierten cantidades millonarias en servidores y RAM para IA, a Nate le resulta más rentable que contratar humanos para las tareas que automatiza. Estas tareas suelen ser repetitivas, tediosas y que nadie quiere realizar. La IA no solo reduce costes, sino que en muchos casos produce resultados superiores a los que obtendría un humano.
Nate mantiene una web de recomendaciones de componentes de ordenador que antes requería 45 minutos diarios de trabajo manual. Ha conseguido automatizar el proceso completo mediante varios agentes de IA que trabajan en paralelo siguiendo aproximadamente 70 reglas predefinidas y cinco procesos simultáneos. El resultado es más rápido, consistente y no requiere personal dedicado.
Anthropic se ha convertido en la primera startup de modelos de IA que cierra un trimestre con beneficios. El motivo principal es la dependencia que han creado las grandes empresas tecnológicas, que pagan por token para acceder a sus modelos frontier.
Los servidores tradicionales están optimizados para CPU con poca memoria, suficiente para webs convencionales como Facebook, Instagram o Amazon. La IA funciona mejor en GPU, un tipo de procesador diferente que antes solo se usaba para videojuegos y renderizado. La infraestructura mundial actual no está preparada para ejecutar IA a gran escala, por lo que es necesario construir servidores completamente nuevos basados en GPU.
Nvidia es la empresa principal detrás de la revolución de la IA moderna gracias a sus GPUs y el framework CUDA, que permitió usar las tarjetas gráficas para cálculo científico. La cadena de suministro mundial de GPUs y memoria no está preparada para la demanda actual. Los fabricantes de memoria dudan en construir nuevas fábricas porque la demanda podría fluctuar en 10 años y una fábrica de chips supone una inversión extremadamente elevada.
Cuando se complete la nueva infraestructura de servidores basados en GPU, los modelos podrán tener muchos más parámetros y consumir más memoria, lo que resultará en modelos significativamente más inteligentes y potentes.
Las empresas tecnológicas dependen de los modelos frontier de Anthropic, OpenAI y similares. Pagan suscripciones elevadas por token, especialmente las empresas que necesitan privacidad, contratos especiales y control sobre el uso de sus empleados. Esta dependencia es precisamente lo que está haciendo rentable a Anthropic.
La IA no reemplaza a los programadores; la usan programadores que saben dirigirla, revisarla y aplicarla correctamente. Se necesita siempre un humano que la dirija. Los programadores que dominen la IA obtendrán capacidades multiplicadas, similar a trabajar "en esteroides". En programación ha habido un cambio de era comparable al paso de la edad de piedra a la edad de bronce.
Los modelos locales están avanzando rápidamente. Existen modelos chinos open weight que pueden ejecutarse en local. Nate menciona Qwen 3.6 como un modelo especialmente potente. Durante un vuelo a Japón, utilizando un MacBook Pro con 128 GB de RAM y Qwen en local sin conexión a internet, consiguió montar una empresa completa de café de especialidad, incluyendo infraestructura web, pasarela de pagos y todos los detalles del proyecto. El modelo local alcanzó un nivel cercano a los modelos frontier de Anthropic.
Los modelos locales requieren cada vez menos RAM (actualmente 48-50 GB son suficientes para Qwen). Representan una alternativa gratuita y privada a las suscripciones de pago. Nate ya utiliza Qwen localmente para tareas como buscar y descargar vídeos de YouTube.
Fable (anteriormente llamado Mitos) es un modelo de Anthropic con capacidades excepcionales en ciberseguridad y análisis de software. Tras su lanzamiento, el gobierno de Estados Unidos solicitó su retirada temporal porque consideraba que representaba una amenaza de seguridad nacional si caía en manos de personas fuera de EE.UU. Anthropic decidió cerrarlo globalmente durante aproximadamente dos semanas en lugar de implementar restricciones geográficas complejas. Al relanzarlo, implementaron limitaciones que bloquean tareas de ciberseguridad y degradan el modelo a Opus cuando detectan este tipo de solicitudes. Sin embargo, estas restricciones pueden eludirse con prompts cuidadosamente diseñados.
Se comenta cómo se puede usar un agente local (como Claude con herramientas) para realizar análisis forenses de ciberseguridad. El agente puede conectarse a routers, mails o sistemas y, si no puede ejecutar algo directamente, explica paso a paso qué hacer. Funciona como un "minion" que ejecuta comandos o indica cómo hacerlo manualmente.
Se menciona que Fable (probablemente Claude de Anthropic) fue capado temporalmente y luego relanzado dentro de la suscripción de Claude Code, permitiendo su uso por programadores y personas que trabajan con IA en local. Es especialmente útil para tareas largas, ya que piensa muchas ideas y alternativas.
Se explica que los precios y suscripciones actuales de las herramientas de IA están diseñados para enganchar a los usuarios. Una vez que la competencia disminuya, es probable que los precios suban. Se usa la metáfora del camello que ofrece la droga gratis al principio para crear adicción.
Se aborda el tema de China como el lugar donde se está construyendo el futuro. Nate menciona haber estado recientemente en China y señala que el hardware chino es superior en muchos aspectos. Se discute la "carrera aeroespacial" entre China y Estados Unidos en inteligencia artificial.
Se comenta que China está promoviendo el turismo suavizando los visados y mejorando su imagen internacional tras la pandemia. El país está pasando de ser visto como opaco a convertirse en un destino de moda, con gente que antes no quería visitar China y ahora lo considera interesante.
Nate explica que está montando una marca de periféricos y hardware para setups. Lanzó un teclado premium hace un año y medio y está preparando otro para finales de año. Aunque el precio no es necesariamente bajo, la fabricación se hace en China por el know-how y la especialización de las fábricas, no solo por costes. Existen zonas especializadas en fabricación de teclados con beneficios fiscales regionales y una comunidad de expertos sin igual.
Se desmiente la idea de que China es un país pobre. Aunque hay zonas rurales con menor desarrollo, la clase media y media-alta china es enorme y muchas personas tienen niveles de vida superiores a los europeos. Los sueldos, en relación con el coste de vida, sorprenden positivamente a Nate.
Se discute cómo la tecnología china ya no se percibe como más barata sino como mejor. Ejemplos incluyen el Xiaomi SU que cuesta 30.000 euros y gana en aceleración a un Ferrari de 400.000 euros. Dentro de China, la industria automovilística tiene márgenes ridículos y una competencia extrema con cientos de marcas luchando por precio y características. Esto genera productos con especificaciones que Europa no ofrece.
Se explica que el motor eléctrico es una tecnología mucho más sencilla que el motor de combustión. Antes, la barrera de entrada para fabricar coches era alta por la complejidad del motor de combustión; ahora, un motor eléctrico es conceptualmente como "una lavadora". Esto ha democratizado la entrada de nuevas marcas.
Nate expresa que no entiende la evolución de Tesla: cuando salió era innovadora y cool, pero ahora no innova, los diseños son básicos y los interiores simples. En contraste, coches chinos como el Omoda 9 parecen sacados de películas de ciencia ficción, mientras que Tesla parece tener un "suspenso" en diseño actualmente.
Se explica que prácticamente toda la fabricación mundial se ha movido a China. No solo por costes, sino por know-how y mentalidad de fabricación. Las fábricas más grandes del planeta están en China. Incluso en India, los jefes de las fábricas de móviles son chinos porque son los expertos.
La única tecnología a la que China no tiene acceso directo son los chips de última generación. Solo hay tres o cuatro empresas en el mundo que fabrican microprocesadores avanzados. Una de las principales es TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company) en Taiwán. El microprocesador se describe como el "cerebro" de todos los dispositivos electrónicos.
Se explica la historia geopolítica: durante la Segunda Guerra Mundial se levantó una república en China. Hubo un golpe de estado comunista y el gobierno republicano se refugió en Taiwán. El nombre oficial de Taiwán es República de China, mientras que la China continental es la República Popular de China. Al principio Taiwán era considerada la China oficial por muchos países, pero con los años la situación cambió.
Taiwán se describe como una mezcla perfecta entre China y Japón. Urbanísticamente similar a Japón (fue colonia japonesa), con combinis, calles limpias y ordenadas. Sin embargo, la gente es más abierta y extrovertida que en Japón, similar a "canarios". Tiene night markets con comida callejera estilo chino. Hay simulacros de ataque aéreo regulares y búnkeres por toda la ciudad.
Taiwán jugó una estrategia inteligente: se hizo indispensable para Estados Unidos y el mundo especializándose en semiconductores. Desarrolló toda la industria hasta que TSMC se convirtió en la empresa más importante del mundo en chips avanzados. Fabrican chips para iPhone, PlayStation, gráficas de Nvidia y chips de IA. Estados Unidos protege Taiwán por este interés estratégico.
Las máquinas que usa Taiwán para fabricar chips no se consiguen en cualquier sitio. Hay una cadena de suministro controlada en parte por Estados Unidos. Empresas europeas como ASML en Holanda fabrican las máquinas de litografía, y hay seis empresas que hacen las lentes y espejos necesarios. Estados Unidos ha intervenido en esta cadena de suministro.
Estados Unidos tiene prohibido totalmente mandar y comerciar con China las generaciones más modernas de chips. Se puede exportar tecnología vieja, pero lo nuevo está bloqueado. China está haciendo un esfuerzo enorme por clonar esa tecnología y fabricar chips que estén a la altura de los que se fabrican en Taiwán.
El problema de China es que no puede fabricar los chips más avanzados que se producen en Taiwán. Esa es una tecnología superccompleja y avanzada que se desarrolló entre Taiwán, Estados Unidos, Holanda y otros países aliados. Existe toda una cadena de suministro controlada por aliados de Estados Unidos que termina en Taiwán y que Estados Unidos no quiere que llegue a China.
Estados Unidos tiene un problema tecnológico: su cadena de suministro de hardware está completamente externalizada. No producen nada en casa. Hay algunos chips de Intel y alguna fábrica, y ahora están intentando montar fábricas, pero todo está externalizado.
Durante la pandemia se vio claramente: cuando TSMC iba a tope y la fábrica paró por COVID, hubo escasez de chips y Estados Unidos no podía hacer nada porque su fábrica estaba en Asia. Esto hizo saltar las alarmas.
En el momento en que China empiece a fabricar chips al nivel de AMD, Nvidia o Intel, estos perderán mucho mercado. Los chips chinos, con los costes que tienen y la filosofía de trabajar a toda costa, supondrían un problema grave para Estados Unidos, que ya no tendría ninguna ventaja competitiva tecnológica que diga que algo solo existe en Estados Unidos.
China está avanzando muy rápido. El problema actual es que no pueden hacer los microprocesadores más avanzados del planeta, que los fabrican Nvidia o TSMC. Se estima que en dos o tres años China podría estar tecnológicamente por encima de Estados Unidos, aunque no se sabe con certeza.
Estados Unidos juega a banear lo que China puede comprar mediante aranceles o prohibiciones directas de venta. El caso más claro es Huawei, que tuvo un vídeo dedicado en el canal con unos 6 millones de visitas.
Huawei era una marca de móviles que estaba subiendo muy rápido y se iba a convertir en el segundo proveedor mundial, superando a Samsung y posiblemente a Apple según previsiones. En redes también estaban petándolo, con mucha infraestructura a nivel mundial, incluso en zonas rurales de Estados Unidos.
La administración Trump incluyó a Huawei en la lista negra de Estados Unidos, que impide que ninguna empresa americana pueda comerciar con ellos. Google cortó relación con Huawei porque no podía seguir trabajando con una empresa en la lista negra. Los móviles de Huawei dejaron de tener acceso a los servicios de Google (Play Store, Gmail, etc.), lo que los hundió en el mercado de móviles.
Además, Huawei fabricaba sus propios chips en TSMC y también le prohibieron fabricar allí, dejándolos sin capacidad de producción.
Estados Unidos necesita sabotear a China porque no puede competir. En lugar de sacar cosas mejores y más avanzadas, pone zancadillas, bloquea compras y prohíbe fabricación. Lo mismo pasó con Nvidia: les prohibieron comprar ciertos tipos de gráficas para IA.
DeepSeek fue un caso alucinante. Un grupo de investigadores chinos super top cogieron las gráficas de la generación anterior que sí podían comprar y montaron un sistema interno para que funcionaran igual o mejor que las más nuevas, mejorando muchísimo el rendimiento. Es como "vitaminar" las gráficas. Los americanos también podrían hacerlo, pero no tienen necesidad porque es más fácil comprar gráficas nuevas.
La escasez genera ingenio. Cuando pasó lo de DeepSeek, sorprendió ver que China podía hacer esas cosas.
En China hay universidades brutales. Muchísimos expertos de inteligencia artificial del mundo son chinos y mucho desarrollo de IA se hace en China. Hay muchos expertos en cálculo. Un profesor de Harvard comentaba que los mejores estudiantes de cálculo que tenía eran chinos que llegaban con un nivel increíble.
El sistema educativo en China es muy exigente a nivel de méritos. El examen de acceso a la universidad se estudia desde los 10 años aproximadamente y tiene medidas de seguridad muy fuertes para evitar copias: transportan los exámenes en camiones de alta seguridad. El principio del país es que todos tengan las mismas oportunidades independientemente de la familia o estatus en que nazcan.
En China solo hay un gobierno que hace planes a 20-30 años y los cumple. En Occidente, cada pocos años cambia el partido y se cambia todo, lo que hace imposible mantener políticas a 30 años. El gobierno chino tiene una estrategia de hacer triunfar el país, poniendo expertos máximos en cada área de conocimiento.
Hay cosas malas también. Es un país muy grande con zonas muy rurales y pobreza en algunas áreas. Shenzhen es una ciudad ultramoderna, Futian parece un Manhattan futurista con arquitectura increíble y gente de clase alta. Sin embargo, en zonas como Dongguan, donde están las fábricas, se ve una realidad más tercer mundista con edificios viejos y grietas.
Shenzhen funciona como el departamento comercial de China: la gente que viene a hacer negocios va allí y todo está impecable. Hay muchos contrastes y muchas realidades, pero van a una y avanzan muy rápido. Se nota el crecimiento cuando ves algo super antiguo al lado de algo ultra moderno que ha aparecido en 10 años.
China es un país ultraconsumista a un nivel muy loco. El hobby de mucha gente es ir de compras a centros comerciales enormes llenos de tiendas. Hay una cultura de juguetes coleccionables, Labubus, gachapón, blind boxes, teclados mecánicos. La clase media tiene un consumismo extremo.
Muchas empresas tienen zonas de salas de grabaciones con tiktokers profesionales haciendo directos 4-5 horas seguidas en TikTok. En una fábrica de ratones, por ejemplo, había una tiktoker explicando el producto en directo. Había ocho salas simultáneas con directos nonstop 24 horas al día.
Es live shopping o teletienda en TikTok. La gente compra durante los directos de forma masiva. Ha habido casos de influencers que han vendido tanto que han tenido que cambiar cosas en la plataforma. Es una teletienda moderna donde la gente compra por la noche cuando está aburrida.
Las redes sociales chinas curran mucho los reels. TikTok en China se llama Douyin y es la misma app pero con otros canales y cuentas. WeChat es una app increíble que engloba todo: WhatsApp, pedir taxi (competencia de DiDi), Alipay para pagos, subaplicaciones para comprar. No tienes que salir de WeChat para hacer casi nada.
En China todo se hace vía móvil. Llegas a un restaurante, escaneas un QR en la mesa con WeChat, pides la comida y pagas desde la app. En el súper no hay cajeros humanos, solo máquinas automáticas donde puedes pagar con la mano, la cara o WeChat. Puedes vincular tu cara a WeChat y te reconoce automáticamente al pagar.
No se puede hacer todo si no eres chino por temas de privacidad o activación de cuentas. Para comprar productos agotados que solo se venden en el Wallapop chino (app dentro de WeChat), hay que pedir ayuda a alguien con número y DNI chino.
China es un país cashless. Nadie tiene efectivo, todo es con WeChat. Los billetes existen pero prácticamente no se ven. Un homeless enseña el QR de WeChat para que le dones dinero. Esto contrasta con la recomendación de tener cash para emergencias (médico, catástrofes), ya que si falla el móvil o el datáfono no hay forma de pagar.
El setup de Nate cambia cada año. Ya no hace tantas reviews porque está todo centrado en IA y hay menos movimiento de productos. Actualmente tiene dos ordenadores: uno en la oficina y otro fuera.
En la oficina tiene una mesa que es un ordenador integrado por debajo con estructura de metal atornillada. Dentro tiene lo más potente: RTX 5090, el mejor procesador Intel del momento, mejor placa, RAM. Es un ordenador muy potente con dos pantallas, altavoces, auriculares, teclado propio y ratón. El precio aproximado entre monitores y mesa es de unos 10.000 euros o más. Es lo más top que existe.
Nate cambió completamente su flujo de trabajo y lleva meses trabajando exclusivamente en Linux. Siempre había usado Linux como programador, pero al comenzar en YouTube tuvo que pasar a Windows por el gaming y los programas de edición (Photoshop). Ahora, con DaVinci Resolve funcionando en Linux, ha vuelto definitivamente a este sistema.
Además de su torre principal, mantiene un servidor físico con una gráfica ultra potente, mucha RAM y un Thread Ripper. Ese servidor cuesta aproximadamente 20.000 € o más y es donde ejecuta todo lo relacionado con inteligencia artificial.
También tiene un MacBook Pro que compró para hacer un vídeo y ahora lleva a todas partes. Es el modelo más potente que vende Apple: procesador M-series Max, 128 GB de RAM, todo al máximo. Lo adquirió por unos 8.000 € para realizar experimentos de IA y, aunque aún no ha hecho el vídeo para el que lo compró, lo utiliza intensamente. Durante su viaje a Asia editó en local, probó inteligencia artificial local y destaca su potencia, duración de batería y comodidad.
Nate describe dos setups principales: el portátil Mac y la torre de oficina con Linux. Además, se conecta frecuentemente al servidor para tareas pesadas. Considera que el Mac destaca por batería, potencia y RAM; Windows no tiene nada equivalente actualmente.
Explica que Nvidia está desarrollando un nuevo chip inspirado en el de Apple que integrará CPU y GPU en un solo paquete, permitiendo portátiles Windows potentes, ligeros y con mucha autonomía. Sin embargo, a día de hoy ese nivel de eficiencia y potencia solo se consigue con Mac.
Nate se identifica con el problema de tener muchos frentes abiertos y reconoce que la organización ha sido un problema importante para él. Tiende a enfocarse intensamente en una cosa que le emociona y olvidar el resto, llegando tarde a proyectos.
Su método actual consiste en priorizar, dentro de una semana o incluso un día, la tarea que tiene que salir sí o sí porque desbloquea otras cosas. Una vez identificada esa tarea clave, se centra en terminarla.
Utiliza dos sistemas: una aplicación propia con inteligencia artificial donde centraliza acuerdos de marcas, fechas, comunicaciones y contratos, y un asistente de IA con el que habla casi diariamente. Este asistente actualiza el calendario, le indica qué hacer y también interactúa con sus empleados para pedir actualizaciones y gestionar tareas.
Nate menciona que José Elías le dio un consejo clave: buscar a alguien que le complemente, es decir, una persona opuesta a él que actúe como contrapeso. Mientras él persigue ideas nuevas y se emociona con proyectos creativos, necesita a alguien que persiga la ejecución, el seguimiento y el cierre de tareas.
Nate está trabajando en un libro de fotografía de edición limitada que publicará a final de año. Será un anuario muy visual y estético de los mejores productos tecnológicos de 2026, con fotos de alta calidad, buen papel y diseño cuidado, pensado como objeto coleccionable para su comunidad más fiel. No lo promocionará mucho ni imprimirá muchas unidades.
Para llevarlo a cabo necesita hablar con imprentas, fotógrafos y coordinar muchos detalles operativos. Reconoce que si dependiera solo de él, el proyecto probablemente se quedaría sin avanzar. Por eso delega la parte de operaciones y ejecución en su equipo, estableciendo checkpoints y plazos.
Nate considera que cada persona tiene fortalezas y carencias. Aunque se puede intentar mejorar en las áreas débiles, a largo plazo lo mejor es delegarlas. No se trata de ir en contra de la propia identidad intentando ser extremadamente organizado si esa no es tu naturaleza natural. Funciona mejor aceptando cómo eres y rodeándote de personas que complementen tus carencias.
Nate habla de la dualidad de ser dueño y esclavo del canal al mismo tiempo. Durante muchos años priorizó el canal por encima de todo, dejando de lado amigos y salud. Recuerda haber llevado la torre de su oficina a casa en taxi cuando se fue la luz para poder terminar y subir un vídeo.
Menciona también situaciones de viajes en las que ha tenido que cambiar vuelos para poder publicar a tiempo. Atribuye esta dedicación a una obsesión más que a simple compromiso: cuando algo te gusta, se te da bien y funciona, te obsesionas.
Comparte la anécdota de Willy Rex, quien tiene dos canales de 15 millones de seguidores no por ser el mejor youtuber, sino por no haber fallado en 15 años publicando un vídeo todos los días independientemente de las circunstancias.
Antes revisaba YouTube Studio constantemente (incluso yendo al baño). Ahora lo mira muy poco, solo un par de veces por semana. Ha sufrido mucho por vídeos que no funcionaban a pesar del esfuerzo invertido, pero con el tiempo se ha desensibilizado. Ahora piensa que "el próximo irá mejor".
Jordi Wild le ayudó a adoptar una actitud más despreocupada. Vio que él no se dejaba afectar tanto cuando un vídeo no funcionaba y empezó a imitar esa actitud. Ha comprobado que aunque haya periodos con menos actividad, cuando vuelve a publicar contenido de calidad puede recuperar las visitas perdidas. El canal no se va a pique por unos cuantos vídeos malos si mantienes regularidad y la audiencia ya te conoce.
Nate enfatiza que YouTube es un continuo experimento. Su canal ha pasado por muchas etapas: reviews de ratones gaming, teclados, hardware, procesadores y gráficas, experimentos raros, modding y PCs personalizados. Los formatos y temas han cambiado según sus propios intereses.
Durante dos años hizo Twitch de forma intensa. Le gustaba el contacto con la comunidad y la dinámica de directos, pero le molestaba la rigidez horaria y especialmente la imposibilidad de viajar. No quería estar atado a horarios fijos cuando le apetecía irse a Nueva York o cualquier otro sitio.
Su estrategia en Twitch consistía en hacer dos o tres directos semanales de dos horas donde probaba productos que le enviaban las marcas (muchas veces sin cobrar) y luego extraía clips para su canal secundario. Ese canal llegó a superar en facturación al principal gracias a prerolls y AdSense. Sin embargo, decidió que su verdadero valor estaba en vídeos más reflexivos y profundos (lo que ahora se llama vídeoensayo) en lugar de reviews tradicionales.
Nate describe su contenido como vídeoensayos en los que plantea su opinión, habla de la situación actual y hace reflexiones personales. Son vídeos que le llevan mucho tiempo realizar, consistentes en un deep dive profundo donde no ofrece algo superficial, sino un análisis previo que ha elaborado. Destaca que son vídeos de media hora con investigación y reflexión, algo que disfruta mucho hacer. Menciona que cuenta con la autoridad para hacerlo porque se la ha ido ganando con el tiempo.
Nate explica que el tema de los ordenadores, el modding y hacer PCs raros es algo que le distingue, ya que hay cosas que hace que nadie más hace o que nadie hace como él. Sin embargo, considera que la parte de Twitch no le aportaba esa ventaja competitiva o diferenciación. Aunque en esa época no le iba mal, sentía que podía dar más y que no quería quedarse en algo que estaba bien cuando podía aspirar a algo más distintivo en su vida. Hoy en día le importa más hacer un vídeo del que pueda decir "Joder, qué buen vídeo" y que la gente esté amando, que el hecho de que haya petado en visitas.
El entrevistador coincide en que lo más importante es que el contenido mejore la vida de la gente, por ejemplo, motivando a alguien a aprender sobre tecnología, inteligencia artificial o cloud. También valora el disfrute personal de estar con alguien y que esa persona cuente su historia, independientemente de si el podcast tiene un millón de visitas o 100.000. Menciona que si ha aprendido algo, ya se lo lleva, y que si tiene millones de visitas mejor, pero no es lo esencial. Relata una anécdota sobre haber hecho un podcast con Andrés Iniesta en Tokio durante su último partido como profesional, una experiencia que para él era muy especial a pesar de que el podcast tuvo 200.000 visitas en lugar del millón que esperaba.
Nate comenta que le pasa algo similar con el mundo tech: entra en sitios donde no puede creer que esté, como la élite de Google o el headquarters de Nvidia hablando con ingenieros que diseñan chips. Ha estado en fábricas y sitios superlocos, y menciona que viajar y llegar a estos lugares que cuando era adolescente le hubiese vuelto loco es brutal para él.
Nate aconseja que cuando alguien empieza a hacer contenido, no se centre solo en las tendencias o en hacer noticias de "ha pasado esto, ha pasado esto". Recomienda aportar algo como persona, que el contenido no se base simplemente en algo externo, sino que sea más interno y saque algo de la propia personalidad. Pone el ejemplo de su pareja, que tenía un Instagram de ciencia donde antes hacía noticias tecnológicas y le iba bien, pero él le sugirió hacer algo suyo: pensar, probar cosas que se le ocurran, hacer un experimento en casa y crear contenido que conecte con su identidad. El contenido que surge de "he pensado esto, lo voy a hacer, te enseño lo que he hecho" es mucho más único y destaca más que simplemente leer noticias.
Nate explica que este tipo de contenido tiene una barrera de entrada más alta, por lo que menos gente lo hace y resulta más escaso y especial. Recomienda a los creadores de contenido buscar qué valor aportan, qué fortalezas y debilidades tienen, y cómo aprovecharlas para hacer un contenido fuerte en lo que uno es fuerte. Es un análisis previo antes de ejecutar: pensar qué se sabe, qué se puede aportar y qué se puede escalar no solo a 10 vídeos, sino a 150. Preguntarse cómo se ve uno dentro de 3 años haciendo ese contenido y si seguiría haciéndolo.
Nate menciona que mucha gente le pregunta si abrir un podcast, y él responde preguntando por qué: si es porque el podcast está de moda o porque realmente conecta con uno, porque hay curiosidad, ganas de sentarse con gente interesante. Advierte que dentro de 3 años pueden funcionar los blogs, las reviews u otro formato, por lo que la pregunta clave es qué aporta uno en ese ámbito que haga que la gente te vea a ti y no a otro. También si te vas a cansar después de 10 podcasts o si te gusta tanto que podrías hacer 100 sin que te viera nadie.
Nate explica que nunca ha pensado en "trabajar de youtuber", sino que durante años lo vio como un hobby que hacía en su tiempo libre. Menciona que tiene dos hernias de llevar el podcast a cuestas, de llevar la mochila del podcast haciendo el podcast en diferentes sitios, hasta que pudo tener un estudio y hacer cosas más grandes. Señala que para hacer lo que ha hecho se tiene que gustar mucho, porque si no te gusta lo vas a hacer dos o tres veces pero vas a ser infeliz, y la infelicidad lleva a que no sigas.
Nate tiene 3 y algo millones de seguidores en su canal principal. Menciona que la próxima placa es la de 10 millones y que tiene que llegar ahí. Comenta que la mayoría de gente que conoce con 10 millones de seguidores ha tardado años en conseguirlo. Habla de Jordi, que debe tener 7 u 8 millones y está en el camino.
Nate explica que hoy en día es difícil ganar seguidores porque antes la gente se suscribía a los canales y ahora no hace falta, ya que el algoritmo te lo enseña y luego te sale todo el rato. Un canal pequeño puede tener más visitas que un canal con un millón. Menciona que hay una cierta meritocracia y que ha habido un cambio brutal en internet. Destaca dos cosas fuertes que han pasado: las burbujas personales de cada uno, donde el Instagram o YouTube de cada persona es tan distinto que ya no hay gente famosa en sentido absoluto, sino que cada uno es famoso dentro de su grupo. Los famosos absolutos mundiales como Brad Pitt o Shakira ya no van a existir como antes, cuando todos encendíamos la tele y veíamos lo mismo al mismo tiempo.
Nate comenta que el fútbol sigue siendo algo universal y top, aunque intentó lo de la Kings League y se fue un poco a la porra. Señala que hay cosas que siguen en la cultura popular, pero que hay como no hay famosos absolutos, hay influencers y muchísimos nichos. Por otro lado, está superdemocratizado porque cualquier persona puede llegar a cualquier sitio gracias a cómo funcionan los algoritmos, y le parece bueno. Tener un millón de seguidores en TikTok ya no es algo reservado a cuatro personas, sino que hay muchísima gente que lo tiene.
Nate prefiere 100.000 veces tener 100.000 seguidores en YouTube que un millón en TikTok. Explica que en TikTok literalmente estás moviendo y te aparece un vídeo, lo ves un segundo y ya tiene una view, mientras que en YouTube el algoritmo decide las views de forma distinta: normalmente es una persona que se sienta y decide ver. Menciona que al principio de su carrera era muy común que la gente comentara en sus vídeos "estoy aquí cagando viendo tu vídeo", y que algún amigo le decía que el vídeo era muy largo y no le dio tiempo de terminarlo. Ahora la gente caga viendo Instagram y TikTok, y ya no ven en YouTube porque si no te sale una hernia o una hemorroide.
Nate comenta que los vídeos se han vuelto más largos y que YouTube es ahora su canal principal con más views en la tele que en el móvil, lo que significa que la gente se sienta en el sofá, se pone un vídeo de YouTube y se lo mira, o está comiendo y se lo ve en la tele. A él le encanta porque le gusta mucho YouTube y mira muchos vídeos de YouTube, y eso es genial porque permite hacer contenidos más largos, más distendidos, trabajar formatos más currados y que la gente los valore y los pueda ver. El contenido corto se quedó más para cuando estás aburrido.
El entrevistador menciona que han hecho un podcast de dos horas y media y que se lo ha pasado muy bien. Agradece a Nate que haya tomado el tiempo de venir a hablar de tecnología y todas estas cosas. Nate responde agradeciendo la invitación y menciona que le gustaría hacer otro podcast cuando el café esté listo. El entrevistador pregunta si tiene ya el nombre y todo eso, y Nate responde que tenía un nombre pero ahora lo ha cambiado. El entrevistador cierra agradeciendo a Nate Gentile por venir.
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