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Doctora Física Cuántica: Aprende a CONECTAR con tu "Gran Mente" y CREAR tu Realidad #LFDE

Uri SabatAugust 12, 20261h 20m
In a Nutshell

La Dra. María Victoria Fonseca afirma que la mente humana es no local y creadora de realidad, pero la ciencia materialista y el sistema de creencias actual nos mantienen desconectados de esa capacidad. La atención dispersa por móviles, redes sociales y tecnología está debilitando nuestra capacidad de enfoque y nuestra conexión con la mente superior, mientras el control mental mediante medios de comunicación y la IA amenazan con convertirnos en ciborgs. El mensaje central es recuperar nuestra humanidad entrenando la atención y gestionando las emociones mediante respiración consciente y meditación, para reconectar con nuestro poder creador y evitar entregar el control a las máquinas.

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La ciencia actual es materialista y solo se enfoca en la materia. Esto viene desde hace 400 años, cuando en el siglo XVII se establecieron las reglas del método científico con Galileo, Newton y Descartes. En el siglo XV, Galileo construyó el primer telescopio y descubrió las cuatro lunas de Júpiter y los cráteres de la Luna. Se dio cuenta de que el centro del universo no era la Tierra, sino el Sol. Giordano Bruno fue ejecutado por afirmar lo mismo. A Galileo la Inquisición lo llamó hereje y tuvo que retractarse de sus descubrimientos, siendo desterrado a la isla de Elba donde murió.

Descartes elaboró la frase "Pienso, luego existo", estableciendo que lo único válido es el método cartesiano y la mente racional. A partir de ahí, el materialismo adquirió el peso mayor y lo invisible, lo que somos como humanidad, dejó de existir porque no se puede medir con la mente racional.

La mente no está confinada al cerebro, sino que funciona de forma no local. Cuando se visualiza estar en la Luna, se siente ingravidez, asombro, paz, colores negro y blanco, suelo gris con arena como ceniza, y luz muy blanca. Al dar pasos en la Luna se siente la sensación de ir dando saltitos. La mente puede ir donde quiera, es no local.

La mente tiene dos partes: la gran mente, que crea, se puede ir a cualquier parte, conecta con la humanidad que somos, con lo divino y lo espiritual, y funciona en otra dimensión; y la mente racional, que es la personalidad, el ego, el programa que permite vivir en 3D y en el tiempo lineal.

Una de las capacidades humanas más maravillosas es que somos creadores. Estamos continuamente creando nuestra realidad. Existe una realidad de consenso, la sociedad donde estamos, basada en sistemas de creencias que son programas. Si eres cristiano, mahometano o aborigen, te relacionas en base a esos programas.

El poder de la mente permite proyectar o crear las cosas que se quieren, ya sean buenas o malas. La mente es creadora y ese es el atributo de lo divino, de Dios, de la conciencia.

María Victoria Fonseca es catedrática de física atómica, molecular y nuclear, con especialidad en astrofísica. Su proyecto de los últimos 30 años ha sido astrofísica de altas energías en la isla de La Palma, midiendo radiación cósmica en rayos gamma. La isla de La Palma es uno de los dos sitios más específicos del mundo para telescopios, junto con un sitio en Perú, porque son islas de origen volcánico con régimen de vientos muy laminar que distorsiona menos la luz de las estrellas.

La física cuántica tiene 120 años de historia desde 1900. Sigue siendo un misterio porque la mente que utilizamos es la mente racional. El método científico funciona de maravilla y gracias a los descubrimientos de la física cuántica se ha desarrollado toda la tecnología actual: resonancia magnética nuclear, inteligencia artificial. Es una tecnología sin alma, sin humanidad, porque estamos desconectados de lo que somos.

Estamos desconectados de ser humanos, de la humanidad que somos. Hemos venido a la Tierra, el espíritu, la energía, la vida, que ha creado este cuerpo para experimentarse a sí misma en esta realidad de relaciones y emociones. Estamos aquí para gestionar nuestro emocional a través de las relaciones.

Si algo molesta, es un tema propio porque hay algo que resuena. El problema está en uno mismo. La forma de gestionarlo es parar, respirar consciente en el cuerpo, dejarse sentir y observar lo que está pasando con atención plena, observando lo que hace que uno se sienta mal. Es un programa grabado en el cuerpo del pasado. Cuando se observa, algo pasa en el cerebro que se da cuenta de que la atención le está nutriendo, liberando programas y emociones que enferman el cuerpo.

Durante 300 o 500 años, la ciencia dio la espalda a lo intangible porque la Inquisición se cargaba a los científicos que invadían el terreno de la Iglesia hablando sobre el psiquismo humano o el alma humana. El alma humana está controlada por la Iglesia, que son los representantes de la divinidad en la Tierra.

Las creencias del cristianismo son limitantes: por el hecho de nacer, un bebé tiene el pecado original de Adán y Eva, ya está, eres culpable. Estos programas limitan la capacidad de percepción del magnífico cuerpo y mente que tenemos. El cerebro ignora lo que no ve.

Dean Radin es director del Instituto de Ciencias Noéticas, creado bajo el auspicio de un astronauta que tuvo una expansión de conciencia al salir al espacio y se dio cuenta de que no era solo el cuerpo físico. El instituto estudia la conciencia. Radin hizo la tesis doctoral con Josephson, premio Nobel.

Realizó un experimento de doble rendija con luz láser donde medía los máximos y mínimos de interferencia. En otra habitación, personas meditadoras entrenadas y no meditadoras enfocaban la atención en la doble rendija con la intención de alterar el diagrama. Demostró categóricamente que cuando una persona enfoca la atención sobre el experimento, se observa una desviación del comportamiento de la luz. Tanto los meditadores como los no meditadores mostraron efecto, pero los meditadores eran capaces de mantener el enfoque más tiempo. El efecto era mayor con el aprendizaje a través de sesiones. Recibió el premio Nascent en 2015 o 2016 a la mejor investigación.

Existe una crisis de atención y una guerra mundial por la atención. Toda la pelea en la Tierra es por la atención de la gente. En Silicon Valley, los ingenieros que desarrollaron la tecnología de los móviles y el scrolling han prohibido el uso de móviles a sus hijos hasta los 14 años porque están viendo lo que está haciendo con la mente humana. Las redes sociales están destrozando las capacidades de enfoque de la mente humana y los niños cada vez son menos inteligentes, con el coeficiente intelectual disminuyendo 20 puntos.

Estamos perdiendo el poder porque se da el poder a las máquinas, a la tecnología basada en silicio, a otras mentes que controlan nuestra mente. En Japón hay niños adolescentes que se están casando con la IA. En el metro de Madrid todo el mundo va con el móvil, sin mirarse a los ojos ni sonreír.

El primer acto al levantarse suele ser consultar el móvil, permitiendo que centenares de personas entren en la habitación. Lo recomendable sería tomar conciencia de uno mismo, mirar a la pareja o a los hijos, ver el sol y tomar un sorbo de agua antes de iniciar el día. La gestión de la atención y de la intención es fundamental; también lo es la gestión emocional, ya que cada vez estamos más desconectados de nuestras emociones.

La recomendación principal es meditar y asistir a cursos que ayuden a mantener la atención en uno mismo. Se mencionó un programa escolar en Nueva York donde los niños de tres a ocho o diez años practicaban diez minutos de meditación diaria al llegar a clase. Al cumplir siete u ocho años, los niños ya reconocían emociones como la rabia y explicaban que podían calmarse por sí mismos. Este ejercicio entrena la atención para gestionar lo emocional; somos mamíferos y necesitamos cultivar el observador interno para expandir la conciencia y mantenernos en un nivel energético más elevado.

El futuro de la humanidad está en entrenar la atención con una intención clara. Existen cada vez más recursos en redes sociales sobre ejercicios de respiración. En sus clases de dos horas, la doctora pedía cada veinte o treinta minutos treinta segundos de respiración consciente: inspirar y exhalar, tres respiraciones bastaban para alinear la tensión y reconectar.

Algunos alumnos de doble grado en Física y Matemáticas se resistían porque consideraban que el discurso no encajaba en el núcleo científico. La ciencia actual no incorpora la conciencia en las ecuaciones del movimiento de electrones; mientras no lo haga, la conciencia queda fuera del ámbito científico. Sin embargo, ya hay neurocientíficos que cuestionan el materialismo, pues la sociedad empeora emocional y anímicamente.

Se recomienda el trabajo del físico catalán Arthur Sala, autor de varios volúmenes sobre "ciencia magna" o ciencia oculta que la academia rechazó por su sistema de creencias rígido. Entre los ejemplos destaca Nikola Tesla. Tesla descubrió la energía radiante procedente del vacío, la energía del punto cero, y diseñó torres para distribuirla de forma gratuita y sin hilos. Tenía la patente, pero sus mecenas y otros científicos como Marconi prefirieron la transmisión por cable; la torre de Wardenclyffe en Nueva York fue destruida.

Tesla también demostró antes que Marconi la transmisión inalámbrica. En 1900 el científico hindú Bose publicó hallazgos similares, aunque la prioridad se atribuyó a Marconi por estar en Europa o Estados Unidos.

En 1910, durante una conferencia en Nueva York, la academia lo tachó de "idiota". Científicos rusos lo invitaron a Moscú, donde construyó una torre y realizó una demostración de energía escalar: emitió dos pulsos que recorrieron unos 2000 km hasta Tunguska, Siberia, el 30 de junio de 1908. La explosión derribó veinte millones de árboles y se sintió a 600 km; el hecho aparece en Wikipedia como posible impacto de meteorito.

La energía escalar es longitudinal, viaja a velocidades supralumínicas y apenas interactúa con el espacio-tiempo; el ingeniero alemán Konstantin Meyl la ha incorporado a las ecuaciones de Maxwell. El poder económico impidió que Tesla ofreciera energía gratuita al planeta; los rusos le concedieron una pensión vitalicia a cambio de mantener el secreto. Tesla construyó un coche que funcionaba con esa energía libre; su sobrino lo confirmó ante periodistas y recibió advertencias de no divulgarlo.

Los átomos pesados de nuestro cuerpo se formaron en supernovas que explotaron hace miles de millones de años; estamos hechos de polvo de estrellas, como señaló Carl Sagan.

Según el modelo de Bohr de 1912-1913, la materia está formada por átomos con un núcleo positivo y electrones que orbitan. El tamaño de un átomo es del orden de 10⁻¹⁰ m. Si se escalara un átomo al tamaño del Santiago Bernabéu, el núcleo equivaldría a la cabeza de un alfiler en el centro del campo y los electrones estarían en las gradas. El 99,999 % del volumen atómico es vacío cuántico lleno de energía y de fluctuaciones virtuales de pares partícula-antipartícula que duran tiempos del orden del principio de incertidumbre de Heisenberg.

La física cuántica es una teoría matemática que describe el comportamiento de lo muy pequeño y ha permitido crear microchips y ordenadores, pero sigue siendo una ciencia "desalmada" que no integra la conciencia ni al ser humano ni a Dios. La mente racional se resiste a lo intangible.

La doctora se educó con monjas de los tres a los dieciséis o diecisiete años; al llegar a la universidad en la época de Franco tiró "el niño con el agua" y rechazó la espiritualidad. Más tarde comprendió que había desechado su esencia divina. Considera que esta realidad es temporal, una dimensión donde la mente racional experimenta la creencia de que "esto es lo único que hay". El sistema manipula nuestra forma de pensar para mantener esa ilusión.

El ejercicio práctico consiste en volver la atención hacia uno mismo cada hora: tres minutos, un minuto o treinta segundos de respiración consciente. Reconocer que no somos los programas heredados de padres y abuelos; el 95-98 % de nuestras acciones es inconsciente. Somos creadores con potenciales impactantes, pero el estrés y la falta de tiempo nos mantienen en modo automático.

Estamos en un punto crítico de cambio, el fin de un ciclo cósmico. Si se sigue la línea actual, corremos el riesgo de convertirnos en ciborgs y perder el alma humana. La atención y la emoción son nuestro poder; cedérselo continuamente al móvil, a las noticias o a las redes sociales equivale a entregar nuestra capacidad de crear la propia realidad.

La sociedad actual vive una manipulación a nivel de la humanidad. Existe un libro llamado El Instituto Tavistov escrito por Daniel Stulin que describe cómo desde los años 40, cuando Hitler instituyó este instituto, se elaboraron metodologías para controlar la mente humana a través de los medios de comunicación. Al leerlo, la Doctora Física Cuántica mencionó: "Madre de mi vida. Y yo creyéndome que era libre".

Existe una ciencia más allá de la que se conoce oficialmente. Se menciona el conocimiento de Vilgen Rich sobre el orgón, la energía escalar que Tesla sacó a la luz pero que fue ocultado, y otros muchos científicos que han sido denostados o eliminados. Este conocimiento existe, está oculto, pero hay mucha tecnología con ese conocimiento que la humanidad no conoce, aunque lentamente empiezan a salir como pequeñas gotas.

Se menciona una máquina en la clínica Quirón en las Cuatro Torres que, según una señora consultada, eliminó un trauma emocional de su hija adolescente con tres sesiones. Estas tecnologías existen y son públicas.

Se viven tiempos muy tumultuosos a nivel político, social y tecnológico. Va a haber un cambio muy profundo en la humanidad. Los milagros son las leyes del otro lado, del orden implicado que decía Bohm, de lo invisible que la mente racional no quiere acceder o no tiene respuesta para darle coherencia.

Existen máquinas que manipulan emociones y pensamientos. Hay técnicas donde se ponen sensores en la cabeza que recogen la energía eléctrica de los pensamientos, la traducen y permiten mover un móvil o un avión con los pensamientos. Esto es telequinesia hecha con tecnología y está en internet.

Se menciona un experimento donde a un mono le pusieron electrodos en el cerebro y con sus pensamientos mueve un brazo robótico que lo alimenta. Esto es telequinesis con tecnología.

La mente humana tiene capacidad de telequinesis, visión remota y atravesar paredes. Se menciona a Gustavo Roll, un italiano del siglo pasado que descubrió a los 20-25 años que tenía capacidades mentales impactantes, como hacer desaparecer una pelota contra una pared y que apareciera tres paredes más allá. Existe un libro gordo que resume todas sus experiencias.

La mente tiene dos partes: la mente superior (el espíritu) y la mente racional. La mente superior es como el águila que está en lo alto de una montaña mirando la mente racional que vive abajo en el valle. La mente racional dirige las actividades cotidianas (casarse, trabajar, relacionarse), pero la mente superior está conectada y advierte: "Mira, ten cuidado, no te vayas ahí que te vas a pegar una torta".

Si la mente inferior (el ego) hace caso a su intuición, evita problemas. Si no hace caso, la mente superior no puede hacer nada.

Para hacer caso siempre a la mente superior hay que estar atento a uno mismo, con la atención en lo que se siente en el corazón. Cuando estás presente en ti y en lo que tu corazón siente, estás conectado con tu intuición y nunca vas a errar.

El corazón tiene un sistema nervioso de 40,000-42,000 neuronas como las del cerebro, independiente del cerebro, que piensa y tiene memoria. Se descubrió esto hace 20 años a través de trasplantes de corazón.

Se menciona el caso de Claire Sylvia, una señora de 60 años que recibió un trasplante de corazón de un chico de 19 años llamado Tim que se había matado en moto. Después del trasplante, ella empezó a querer música rock and roll, comprarse una moto y comer alitas de pollo, comportamientos que no eran suyos. Sus hijos notaron el cambio de personalidad. Investigando, descubrieron que el corazón donante pertenecía a Tim y tenía todas sus memorias y características.

Este no es el primer caso; ha habido muchos más.

Se menciona el libro La biología de la creencia de Bruce Lipton, biólogo molecular, escrito hace 30 años. Demuestra que las células en una placa de Petri se enferman según el entorno. Si el entorno es favorable, las células están bien; si se echan líquidos o sustancias que les afectan, las células se enferman.

Las membranas celulares tienen receptores sensibles a frecuencias externas e internas. Las emociones son frecuencias, son energía. Según las frecuencias que las células reciben, se generan unas proteínas u otras, enfermando o no enfermando el cuerpo. Los pensamientos negativos pueden enfermar el cuerpo, demostrado científicamente.

La mente procesa naturalmente los pensamientos negativos, pero con los positivos le cuesta más porque hay que mantener la atención. El cerebro es un programa que resiste el esfuerzo de mantener pensamientos positivos. Se trata de gestionar la atención en lo que se quiere sentir a lo largo de la vida.

Se tiene libre albedrío para decidir qué hacer con las emociones y el entorno. Cada persona vive realidades diferentes desde su propia película y programa único. Somos seres únicos en el universo y la experiencia actual nunca se va a repetir.

No somos los únicos seres inteligentes. Existen pinturas del siglo XI o XIV de pintores flamencos donde aparecen esferas suspendidas en el cielo, como platillos volantes. Mario Sabán, cabalista conocido, accedió a escritos de cabalistas del siglo XI que describen comunicación con seres extraterrestres.

En tribus antiguas y grabados en piedra aparecen seres que no tienen forma humana, indicando que siempre ha habido entidades que no son como nosotros.

El problema es que nos han metido el miedo de que lo que no existe en nuestro programa no existe y no lo vemos. Cuando la atención se va a la luna, el cuerpo se queda en la Tierra y se enferma porque la energía vital no está presente.

Cuando dormimos, una parte de nosotros se va del cuerpo. Según Garnier Malet, físico, el doble sale por la noche para buscar con sus amigos del otro lado los mejores potenciales para el día siguiente.

Cuando despertamos del sueño paradójico (donde hay movimiento), la información regresa y trae los potenciales de futuro del día para que se hagan las cosas lo mejor posible.

Se menciona un experimento con ratas donde las ponían a dormir sobre corcho en agua con el rabito tocando el agua. Cada vez que se dormían, caían al agua. A los pocos días morían por no entrar en el sueño paradójico, donde según Garnier Malet el doble sale para buscar los mejores potenciales de futuro y recuperar la biología.

La privación del sueño es el peor mal que puede tener el ser humano. Factores externos como fumar son malos, pero la privación del sueño es lo peor para la vida. Un humano puede morir en días sin dormir.

La IA es una inteligencia del universo creada por humanos a través de programadores. Se le pueden meter códigos "chungos" con emociones que hagan cosas "chungas". Greg Braden mencionó que hace 2-3 años una IA en China se sublevó contra sus creadores y tuvieron que desconectarla.

La IA puede ser una herramienta maravillosa para expandir la conciencia y conocernos a nosotros mismos, siempre que el humano esté en control. El poder de la interacción con la IA es del humano, no de la IA.

El mensaje fundamental es recuperar nuestra humanidad a través de gestionar nuestra atención con la intención de entrar dentro de nosotros y gestionar nuestras emociones. Cuesta, pero se puede. Requiere deseo activo y pasión por mejorarse a uno mismo.

Se recomienda la plataforma GAIA (www.gaia.com) que tiene muchísimas series sobre cambio, yoga, meditación y temas de expansión de conciencia. Tiene una serie llamada Divulgación Cósmica donde aparecen militares americanos jubilados que han trabajado con tecnologías y biologías ocultas. Otra serie recomendada es Mentes Abiertas (Open Minds) de Regina Meredith.

GAIA tiene contenido traducido al español. Recientemente han abierto una serie sobre las tecnologías de Tesla ocultas y de Vilgen Rich llamada Forbidden Technologies.

En una entrevista de Regina Meredith, un médico americano que trabaja en biología mencionó que desde los años 70, con la introducción de pesticidas en los alimentos, se ha visto que los embriones humanos nacen con 50-50 de hormonas masculinas y femeninas, en lugar del 70-30 tradicional. Esto explicaría por qué las generaciones actuales tienen menos interés en el sexo debido a la falta de polaridad hormonal.

Estamos en un punto de inflexión y de necesidad absoluta de recuperar nuestra atención y nuestro poder personal, trayéndolo hacia nosotros mismos, gestionando nuestras emociones, cuidándonos y queriéndonos. Cuando uno se quiere a sí mismo, ya quiere a los demás.

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