La habilidad humana que desafía a la ciencia | Camila García (Visión Extraocular)
In a Nutshell
Camila García afirma que la visión extraocular es una capacidad latente que cualquiera puede desarrollar para ver sin usar los ojos físicos, anulando la visión normal con voluntad activa. Esta habilidad requiere preparación psicológica profunda para sostenerla, ya que implica romper la programación cultural que limita el potencial humano y asumir responsabilidad total sobre la propia vida. Además, cuestiona los intereses económicos y políticos que impiden que esta capacidad se enseñe a personas ciegas, priorizando sistemas que las mantienen dependientes en lugar de empoderarlas.
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Camila García lleva años practicando y enseñando visión extraocular, definida como la capacidad de ver sin usar los ojos físicos. Esta habilidad permite ver exactamente como vería el ojo físico, pero anulando el ojo físico. El sujeto debe estar en un estado activo, con voluntad e intuición preparada para abrir, cerrar y dirigir la visión a voluntad. No se trata de un don, sino de una capacidad latente que cualquiera puede despertar en sí mismo.
El podcast "Una Oculta" presenta el episodio sin pretender determinar si la visión extraocular es real o no. El objetivo es hacer las mejores preguntas y mostrar lo que surja para que cada espectador saque sus propias conclusiones.
La visión extraocular se define como la capacidad de ver sin usar los ojos físicos, viendo exactamente igual como vería el ojo físico pero anulando el ojo físico. Es una capacidad latente que cualquiera puede despertar, no algo que viene de afuera o que alguien enseña. El sujeto debe tener voluntad para abrir y cerrar la visión a voluntad, no en un estado pasivo donde la apertura es involuntaria.
- ¿Es todo real o es un truco de magia? Es real y es una capacidad.
- ¿Puedes ver a través de una pared? En la experiencia de Camila no, pero sí es posible.
- ¿A oscuras? Camila tuvo una experiencia en una habitación blindada con tres vendas, donde después de 45 minutos a una hora empezó a percibir contornos de luz en la mano izquierda, como filamentos de luz. Cuando tocaba objetos, la mano cambiaba de color según el objeto.
La dermovisión es la capacidad de recibir información a través del tacto, incluyendo leer tocando a través de las yemas de los dedos sin relieve (no es braille). Hay escuelas que entrenan esta capacidad desde el tacto.
- ¿Cuando ves con el antifaz, lo haces con los ojos abiertos o cerrados? Depende del antifaz, pero se puede hacer de ambas maneras.
- ¿Cualquier persona podría aprenderlo? Sí.
- ¿Podrías leer un libro completamente vendada? Sí.
- ¿Hay personas ciegas que han conseguido ver gracias a esto? Sí, pero no es un milagro ni una autocuración. Las personas ciegas que han acompañado han reprogramado su vida de pies a cabeza para tener acceso a esto.
- ¿La ciencia respalda este método? Depende del científico con el que te encuentres.
- ¿Aceptarías someterte a una prueba científica en directo? Solo si pueden garantizar que no afecta al campo electromagnético las máquinas.
- ¿Crees que la ciencia acabará demostrando que esto es real? No.
El proceso comienza con la comprensión de que somos más que el cuerpo físico. Cuando una persona ve a alguien más hacerlo, operan las neuronas espejo. La preparación incluye desprenderse de la programación judíocristiana que limita la comprensión a solo cinco sentidos físicos, reconociendo que existen sentidos extrasensoriales.
La sociedad ha programado a las personas para no usar todo su potencial, como el ejemplo de la mano buena y la mano mala, o la preferencia por diestros. El hemisferio derecho contiene la creatividad, la intuición y los sentidos extras. Esta programación busca hacer sentir insignificante al individuo y que no tenga voluntad ni poder.
No basta con tener la experiencia de abrir la visión; es necesario preparar la psique para sostenerla. Las personas que no pueden sostener la experiencia suelen tener vidas que no desean (trabajos indeseados, relaciones tóxicas) y no tienen la voluntad de cambiar. El proceso implica tomar responsabilidad y dirigir la propia vida.
Los militares entrenados en visión remota durante la Segunda Guerra Mundial para espionaje debían tener una voluntad fuerte y no tener miedo una vez alcanzado cierto nivel del entrenamiento. Esto demuestra que la capacidad de sostener experiencias extraordinarias requiere preparación psicológica.
Desde la familia hasta el sistema educativo, se ha enseñado a las personas a no tener voluntad propia. El ejemplo del baño escolar ilustra cómo desde niños se aprende a depender de la autorización de otros para acciones básicas.
El tiempo para abrir la visión varía según cada persona: algunas logran leer un libro en 10 minutos con el antifaz, mientras que otras pueden tardar 7 meses o 2 años. Lo importante es encontrar el propio ritmo y estar preparado para dirigir la experiencia.
El ritmo de aprendizaje no es una carrera. Que tres personas abran la visión en un taller no significa que las otras siete no lo harán. La clave es hacerle creer a la gente que tienen esta habilidad y que la pueden desarrollar. Si la gente no lo cree, no lo va a desarrollar.
Más que hacer creer, se trata de que la persona experimente directamente. En un retiro de tres días con antifaz, las personas van a empezar a experimentar cosas dentro de sí mismas. No es necesario creerle al facilitador porque el otro va a ver que están pasando cosas adentro suyo. Ejemplo: alguien ve una esfera roja que aparece y desaparece, y eso lo está experimentando en sí mismo.
La gente puede ir con la mente cerrada o puede ir a experimentar sin creérselo del todo. Sin embargo, nunca ha pasado que alguien venga a un taller sin creer en absoluto. Siempre hay algo que lo impulsa: haber experimentado sueños lúcidos, haber tenido una premonición, o haber vivido alguna experiencia que la vida no supo explicar.
Las personas que vienen a talleres ya tienen algo que las impulsa porque han experimentado que hay algo más. No ha pasado que alguien venga buscando la trampa. Sí ha pasado que las personas confían en que otros pueden, pero no confían en sí mismos. Es más fácil creer que otro puede hacerlo que creer que uno mismo puede.
El caso de padres que ven a sus hijos haciendo cosas extraordinarias pero se ven incapaces ellos mismos. El proceso implica quitarte el muro y decir "lo puedo hacer". La base es que vas a ver esos personajes que te tienen limitado, no porque te los muestre el facilitador, sino porque el antifaz te lleva a esa introspección.
Al anular la vista, se pierde el control del espacio y del tiempo. Al soltar ese control, aparecen muchos personajes internos, arquetipos ya creados. Esto genera que la gente tenga que resolver primero todas las voces internas que la anulan o limitan en cualquier aspecto de la vida.
Se inicia un proceso donde toda la vida se ha buscado la aprobación afuera y el ojo de afuera es el que dice qué hacer. Se comienza un camino de mucha más responsabilidad con uno mismo. En lugar de echarle la culpa al otro, se empieza a querer ver por qué se tuvo esa situación.
El fenómeno en sí no lleva a ningún lado si no se quiere abrir la parte de "para qué quiero esto". Una pregunta recurrente es "esto es la [hostia] pero ¿para qué?". Si ya se tienen ojos, ¿de qué sirve esto? La visión es más una introspección total en uno mismo.
El fenómeno de ver sin ojos no había cambiado nada en la experiencia personal. Se podía leer un libro con tres vendas pero se seguían sintiendo celos al ver a una expareja con otra persona. La contradicción era: "esto me está cambiando, estoy navegando en una supraconciencia, estoy iluminada y ya nada me afecta", pero no era cierto.
El cambio llegó cuando se despertó una voz mucho más propia: "sigue tu voz". Ya no se mira si hay sol o no hay sol. Se escucha el impulso de agarrar el paraguas y da igual que el sol esté brillante. Hay mayor conexión con la intuición y la propia voluntad de cómo se quiere accionar en la vida.
La visión lleva a un estado mucho más profundo de cuestionarse cosas, de entender cómo funcionan los arquetipos, los personajes, las máscaras creadas. Se busca revestirse con transparencia y poder estar hablando de la misma manera en cualquier contexto, sin necesidad de cambiar la máscara para ver a la mamá o para ir a una mesa con el Opus Dei.
La visión lleva a querer verse y permitirse verse. El estado de presencia permite estar con una máscara propia. Si se quiere una sustancia de esto, no quedarse con el fenómeno, porque el fenómeno solo sirve realmente a las personas que tienen un "para qué".
Silvia es un ejemplo de alguien a quien se le abre y se le cierra la visión. Fue un proceso. Desde la primera experiencia hasta poder sostenerlo pasaron 7 meses. Al principio usaba la varita del mago: se ponía el antifaz y era algo que la transportaba. Ahora puede subir y bajar escaleras sin bastón, ver imágenes en la pantalla del teléfono sin preguntar al hijo.
El antifaz funciona como una varita mágica o capa de superhéroe. Hay algo en prepararse mentalmente. Un ciego que jugaba al pádel dijo que se concentraba más cuando se ponía un antifaz, aunque fuera ciego hacía 65 años.
Al ponerse el antifaz blackout, el cerebro entiende que está entrando en la noche. Aunque haya luz afuera, al anular la visión el cerebro detecta que se está haciendo de noche. En la noche se entra en un estado de vigilia donde el cerebro se prepara para segregar dimetil triptamina para el sueño.
El estado de vigilia es un estado muy despierto donde se tiene lucidez. Sucede en la noche previo a entrar en el sueño profundo. Muchas veces no se es consciente de ese momento de estar atentos porque se entra muy rápido en el sueño profundo.
Niños que entrenaban en la Ípica podían verse los órganos por dentro o ver los órganos de la persona que tenían delante. Veían el corazón bombear, las venas, los músculos. Un niño pudo ver todo lo que estaba haciendo su abuela en México: cómo estaba vestida, qué estaba preparando de comer, describiendo absolutamente todo al instante.
Solo se tuvo una experiencia de verse los ojos por dentro: las venas, los músculos, los nervios. Fue de manera involuntaria y no se sintió preparada para ver los órganos o dirigirse a esos niveles. Hay libros de Jacobo Grimberg sobre hasta dónde habían llegado los niños con los que desarrollaba la visión.
Se menciona la posibilidad de desplazar el cuerpo, lo que vendría a ser la visión remota: poder ver desde un lugar lo que está haciendo alguien en otro lugar desde sus ojos, sin hacerlo con el cuerpo físico. Se han hecho experimentos con niños describiendo lo que hacían familiares en otros países.
Es importante discernir entre la proyección onírica (cuando la imaginación llega con un color o información) y ver en el plano físico. Una cosa es navegar desde una proyección mental y otra es una proyección física.
Se ha visto con un niño que entrenaba en Mallorca: se escondían tarjetas en diferentes lugares de la habitación y el niño, estando en el campo, podía decir qué tarjeta estaba debajo de la almohada y de qué color era.
Los niños tienen más facilidad para desarrollar la visión extraocular porque son como un libro en blanco. No tienen las limitaciones que se van adquiriendo con el tiempo. El hemisferio izquierdo, donde está la lógica, el razonamiento y las limitaciones, se termina de desarrollar a los 12 años.
Cuando a un niño se le dice que puede ver sin usar los ojos, lo incorpora automáticamente, como una esponja. Cuando se es pequeño se cree que se puede volar y se está seguro de que algún día se podrá. No se siente la limitación que se siente de adulto.
Una mujer mexicana desarrolló la capacidad de traspasar cosas más densas: el marido le dejaba una nota en una habitación y ella podía verla estando en otra habitación.
Se hizo una prueba con una capucha donde no se llegaron a ver formas muy bien ni los colores, pero sí se pudieron leer letras más grandes y números. No se llegó a definir la forma de un dragón, solo se veía como una mancha.
El proceso es ir rompiendo cada vez más límites: si se puede atravesar tres antifaces, ¿por qué no se puede atravesar una cajita? Es normal preguntarse esto.
Hay estadios del cerebro. Cuando se ve una caja, se percibe automáticamente que esa densidad es mayor que ponerse cuatro vendas. Es como cuando se ve una pared: se está viendo la pared, pero no se coloca el cuerpo como si se estuviera detrás de la persona.
Hay preguntas sobre con qué órgano se recibe esta información. En un invento de Estados Unidos, una persona ciega recibía información a través de estímulos electrónicos en la espalda. Pero cuando no se necesita tocar para ver, no hay nada físico que esté alterando.
Se menciona el caso de un ciego de nacimiento que desarrolló de chico la capacidad de percibir todo como los murciélagos: tocaba y sabía si lo que venía a 100 metros era un árbol o una casa, solo por las ondas.
En el caso de Silvia, lo que más costó fue que recuperara el hábito de querer ver. Los ciegos no desarrollan más la audición o el tacto por tener un órgano carente, sino que le ponen atención. Al anular la visión, la atención se va al oído, al olfato.
En una caminata de 30 minutos en un bosque con antifaz, las personas empiezan a amplificar los otros sentidos. El sonido del agua, aunque esté lejísimos, se va a escuchar más cerca. Los pájaros. De golpe se puede detectar cuándo viene un obstáculo.
El olfato es el único sentido que va directo al cerebro. Es un sentido recontraimportante y lo tenemos totalmente anulado. No se tiende a ir caminando y buscar oler. Sin embargo, es un sentido superimportante para estimular el cerebro.
Camila menciona que existen muchos facilitadores de visión extraocular, pero cuestiona por qué no se enseña a las personas ciegas. Explica que el tema tiene un terreno muy grande y que hay organizaciones que no abren las puertas para este tipo de trabajo.
España es uno de los países de Europa con más problemas de ludopatía y alcoholismo, y estos dos problemas suelen estar acompañados. Una de las empresas que más dinero genera al Estado es ONCE, donde las personas ciegas venden cupones en puestos en todas las esquinas. Este modelo genera muchísimo dinero para el Estado y es comparable al negocio de las farmacéuticas.
Camila señala que hay que cuestionarse cuánto interés existe realmente en empoderar al ser humano cuando hay tanto dinero involucrado en mantener a las personas ciegas vendiendo cupones. El sistema prefiere mantener a las personas en un rol específico en lugar de empoderarlas.
Cuando Camila comenzó con el tema de los ciegos, le advirtieron que cuando la información salga más a la luz podrían haber consecuencias. Menciona que a una compañera le cancelaron un proyecto con niños ciegos cuando incluyó la visión extraocular en su propuesta. No ha recibido amenazas directas, pero le han sugerido no trabajar sola y llevar un equipo, ya que no es un terreno para meterse de lleno.
Silvia es neuropsicóloga y cuando le dijeron que no volvería a ver por una enfermedad degenerativa, le informaron que ya no podría trabajar como neuropsicóloga, pero sí podría obtener el carnet de la ONCE para vender cupones. Aunque está ciega, podría seguir trabajando como neuropsicóloga, pero el sistema la incapacita automáticamente.
Cuando se llega a cierta condición, por ejemplo en el caso de Silvia, la discapacidad se marca con un 10% de campo visual, antes de llegar a la ceguera absoluta. Esto incapacita para trabajar porque ya no se puede conducir. Hay una sentencia automática que encasilla a las personas, presentándose como salvadores al ofrecer el puesto de venta de cupones.
Hay muchos lugares donde la visión extraocular se enseña desde niños en escuelas normales. En México existe una escuela en Nueva Esperanza donde todos los niños van con antifaz y aprenden el temario escolar con esta herramienta. También hay una escuela grande en la India donde entrenan diferentes capacidades psíquicas: telequinesis, telepatía y visión extraocular.
La visión extraocular no está probada para que entre en una escuela pública. Ha habido estudios, por ejemplo los que hizo la CIA sobre visión remota con científicos y militares, pero la información queda allí y no se libera al público. Una cosa es lo que un científico hace en su laboratorio y otra es cuando se libera la información al público.
Camila cuestiona si hay interés real en la política, la cultura y las escuelas de que las personas sean seres libres y potentes. La respuesta la sabe todo el mundo. Se pregunta en qué momento se pasó de tener médicos de familia que conocían el entorno del paciente a tener 25 millones de especialistas que solo saben de una parte específica del cuerpo.
Cuando todo está separado y no se unifican las piezas, se puede reinar sobre el pueblo porque se tiene un pueblo que está totalmente a medias. No somos seres completos. Menciona que de un día para otro te dicen que tienes que quedarte encerrado en casa porque hay algo en el aire que te va a matar, mientras sale propaganda de McDonald's y Brugal.
Cuando se abre la puerta de cuestionar si todo lo que te han contado es mentira, se entra en un momento donde todo lo que hemos entendido hasta ahora se puede poner en una mesa y cuestionar. Nunca hubo interés por ningún lado en que la sociedad se cuestione. Tener a la sociedad adormecida permite hacer y deshacer.
Esta es una capacidad que pueden todos, pero no es para todos. Camila ha tenido casos de ciegos que le han dicho que si empiezan a ver, se acaba todo: "Es que a mí me conocen como el mejor actor por ser ciego" o "la copa como el mejor jugador de fútbol me la dio Messi, pero por ser ciego. Si yo empiezo a ver, se acabó todo".
Camila estaría dispuesta a hacerse pruebas con profesionales siempre que no afecten su campo electromagnético. No le cree a la ciencia porque para ella la ciencia se volvió nuestra nueva religión: "Si no lo dice el científico, no es válido". Menciona que científicos que han tenido experiencias cercanas a la muerte han empezado a cuestionar cosas porque la experiencia no se puede negar.
Un centro de investigación estaba reclutando niños para experimentos y cuando preguntaron si podían hacerlos con adultos, respondieron que no querían hacerlos con niños. La ciencia se involucra tanto en el fenómeno que se adapta a como es el fenómeno, no al revés. El ego de la ciencia es que no se adapta a la circunstancia.
Cuando le ofrecieron meterse en una máquina, Camila preguntó si le garantizaban que no afectaría su campo electromagnético. El científico respondió que no tenía idea. El campo electromagnético es la base de todo, y si un científico no se ha cuestionado su existencia, estamos en problemas.
Sale el gran boom de los rayos X y todos van a hacérselos hasta que empiezan a verse los efectos secundarios. La ciencia siempre se respalda en que "así es la ciencia", en un momento aprueba todo y después dice que no era así.
El campo electromagnético de una persona es de entre 1,5 y 2 metros aproximadamente. Se puede medir con varillas de radiestesia. Cuando alguien se te acerca mucho y no es de tu confianza, sientes una presencia que no quieres que esté porque entró en tu campo.
En las artes marciales a los niños les enseñan a poner límites controlando que no se entre en el campo. Un caballo tiene un campo electromagnético de 10 metros, por lo que ya te viene sintiendo 10 metros antes.
Nuestros campos están debilitados por estar en estados de supervivencia constante. Si tu campo no está fuerte y hay alguien con tristeza absoluta, esa tristeza la vas a absorber. La salud no se contagia: si estás totalmente sana, no les vas a contagiar tu salud a otros.
Cuando ves a alguien que está super negativo y te absorbe esa energía, te sientes drenado. Eso se llama drenaje y tiene que ver con que si el campo está permeable, esa energía te va a entrar. Es importante procurar estar fuertes para no estar a merced de lo que pase afuera.
Si entras en un lugar y sientes algo, puedes discernir entre lo que te está pasando a ti y lo que es del otro. Cuando los campos están débiles, el discernimiento es muy difícil y crees que es tuyo.
Si Camila hace un trabajo para tener un campo fuerte, no se va a meter en una máquina donde no le garantizan si eso se va a publicar. No le compensa el hecho de que no se pueda garantizar porque eso no está en manos del científico.
El científico tal vez tiene interés porque es divino y quiso estudiar ciencia para cuestionar todo, pero la pregunta es si los de arriba le van a permitir que libere esa información. No interesa que se divulgue.
Silvia hizo un proceso sumamente fuerte en dos años. No se puede permitir que la metan en un lugar donde después no se sepa qué le puede estar pasando. Lo que es válido es que Silvia tiene un informe médico de 25 años atrás con su tipo de ceguera, retinosis pigmentaria, cómo le quitan los cristalinos y las malas praxis que tuvo, y también se ve a esa misma mujer leer un libro.
El problema de la sociedad es querer saber sin experimentarse. De qué te sirve querer saber de qué le funciona qué se le movió en el cerebro si no tienes interés de tener la experiencia. Es como el cocinero que tiene una biblioteca de recetas pero cuando tiene hambre, los libros no le sirven de nada.
Camila no necesita un ABC. Por más que el científico le diga lo que se le toca en el cerebro al ciego, si el ciego no quiere ver, no va a ver. En la visión no vas a encontrar un ABC porque no existe. La visión todo el tiempo se va a estar moviendo donde creíste que era.
Camila tiene muy integrado el antifaz a voluntad. No sabe si va a abrir por un lado o por otro hasta que no se pone el antifaz. Su primera experiencia fue de un costado, la siguiente vez fue directo a querer ver por ese costado y no funcionó, entonces cambió el movimiento y se abrió totalmente el otro lado.
Las personas ciegas vuelven a sentir el nervio óptico. Teniendo un nervio óptico muerto físicamente, les vuelve a picar el ojo, les llora el ojo. En el caso de Silvia, en las últimas pruebas de este año y medio pasó de un 1% de campo visual a haber recuperado un 20% de campo visual.
La misma médica le dijo, "Silvia, te volvieron a operar, empezaste un tratamiento, hiciste nada. Es que la verdad no tengo ni idea y eso va a ser la respuesta del médico, del científico, de porque da igual los títulos que tengas que si vos no estás teniendo una experiencia, no te sirve de nada la teoría."
Por eso digo, acá se nos van a escapar muchas cosas porque no están. Yo mismo ahora lo que te estoy diciendo de Silvia, para mí también fue una sorpresa y fue algo nuevo de que me diga que físicamente haya recuperado un 20%.
Ya, hasta aquí la primera parte del podcast con Camila. Si te ha gustado, síguenos y no te pierdas la segunda parte que publicaremos en una semana donde verás cómo Camila lleva a cabo la visión extraocular. Y si ya está publicado, lo verás aquí en la pantalla y con un clic podrás verlo. Nos vemos ahí.
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