Dr. Sans Segarra: La Reencarnación Es una Realidad Científica #LFDE
In a Nutshell
La reencarnación y la supraconciencia son realidades científicas demostradas por estudios de resonancia magnética en experiencias cercanas a la muerte, donde se activa el lóbulo occipital al relatar objetos vistos durante la muerte clínica. El ego materialista está causando una crisis existencial al tapar nuestra identidad espiritual, y solo despertando la supraconciencia —a través de meditación, equilibrio cuerpo-mente-espíritu y educación integral— se puede salvar la humanidad del materialismo salvaje, el vacío emocional y la destrucción planetaria. La muerte no es el fin sino un paso natural hacia otra dimensión, y quienes contactan su supraconciencia pierden el miedo y mueren en paz, comprendiendo que somos seres eternos que elegimos nuestra encarnación para evolucionar.
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Los pacientes que han tenido una experiencia cercana a la muerte afirman no tener miedo a la muerte. Describen una sensación de paz y armonía, especialmente cuando ven la luz.
Como médico, coinvestigador y responsable de un servicio en el Hospital Universitario de Belviche, el Dr. Sans Segarra investiga a los pacientes que recupera de la muerte clínica. Estos pacientes regresan y relatan sus vivencias. Cada vez existen más pruebas científicas y objetivas que demuestran que las experiencias cercanas a la muerte son reales.
El espíritu se define como supraconciencia, que es la expresión o manifestación de la conciencia primera en cada individuo. La ciencia actual está aceptando esta realidad.
La reencarnación es una realidad. Las grandes preguntas de la supraconciencia que el ser humano siempre se ha formulado son: qué se hace aquí y qué hay después de la muerte.
El Dr. Sans Segarra ha visto morir a mucha gente dominada por el ego, lo cual resulta espantoso. En contraste, ha visto morir a personas que conocen su auténtica realidad existencial, lo que constituye una lección de vida. Se muere como se vive. Si se vive con miedo a la muerte y en contra de ella, cuando llega la muerte es un auténtico drama.
El Dr. Sans Segarra prefiere entrevistas abiertas entre amigos. Valora la estructura que permite expresar honestamente pensamientos ante problemas existenciales, temas actuales que preocupan a la humanidad.
Se establece una relación de tú a tú como amigos con preocupaciones similares ante la situación actual. Se agradece el tiempo del entrevistado y se reconoce el honor de su presencia en una agenda muy activa.
El Dr. Sans Segarra mantiene una actividad constante a pesar de la edad y las experiencias acumuladas. Cree en la iniciativa y la capacidad del ser humano cuando se cultiva de manera equilibrada.
Se defiende la necesidad de cultivar tres vertientes de manera equilibrada: cuerpo, mente y espíritu. Aunque la vida es genéticamente efímera y corta, se puede aprovechar durante muchos años con una visión equilibrada y coherente.
El cuerpo requiere alimentación equilibrada cualitativa y cuantitativamente. El deporte es fundamental, debe practicarse de manera regular y continuada, que guste y sea apropiado a la edad.
La mente necesita actividad intelectiva: leer, estudiar, memorizar, viajar, tocar un instrumento y evitar la repetición constante de las mismas actividades.
La relación social es fundamental porque el ser humano es sociable por naturaleza. Se conocen los campos biofotónicos que posee todo ser humano, y cuando existe coherencia cuántica energética entre estos campos en la relación social, resulta tremendamente positivo.
El conjunto de estos cuidados desarrolla la neuroplasticidad (capacidad de generar nuevas conexiones neuronales) y la neurogénesis (capacidad de formar nuevas neuronas a partir de células neurales madre de la glía del cerebro). Los neurólogos afirman que esto permite mantener el cerebro joven durante muchos años.
El cuerpo humano es tan sabio que atrofia y destruye por apoptosis lo que no se utiliza para evitar el consumo de energía innecesario.
Con este enfoque equilibrado no solo se vive muchos años, sino que se vive intensamente el tiempo disponible. La vida, valorada en su autenticidad, es un regalo y un milagro. Despertarse cada día es la maravilla más grande que existe.
Poder contactar con seres queridos, familia y amigos, ver el mundo que rodea, el entorno, una puesta de sol o un árbol constituye una maravilla. Cuando se aprende a valorar lo que rodea ontológicamente (su esencia) y no solo epistemológicamente (objetivamente), se ve la perfección, la esencia y la divinidad en todo.
El planeta se denomina madre tierra, concepto que se ha olvidado en la actualidad, ya que se destruye el entorno.
Una conversación presencial resulta muy diferente a una charla a través de una pantalla. La conexión es distinta y actualmente resulta más difícil mantener conversaciones directas, siendo todas rápidas y a través de pantallas.
En el siglo XX la gran aportación fue la digitalización y las telecomunicaciones. En el siglo XXI, la inteligencia artificial y la robótica son los dos grandes inventos fundamentales para el progreso de la humanidad.
La robótica se aplica ya con el Da Vinci y el Hugo en cirugía, aportando mucho a la medicina, pero siempre hay que valorar qué es la máquina y qué es el ser humano.
La medicina es la más humana de las ciencias, pero es la más científica de todas las humanidades.
Como médico e investigador, la medicina se basa en una ontología materialista científica, en el método científico cartesiano y newtoniano, fundamental para el progreso, la evidencia y la experimentación introducida por Francis Bacon.
La máquina ayuda en la evolución y la rapidez, pero no tiene experiencia subjetiva. La máquina no siente el amor, la pena, el sufrimiento ni la alegría. La vivencia subjetiva es propia del ser humano y fundamentalmente de la vertiente espiritual.
La máquina debe ayudar en funciones mecánicas o matemáticas, pero el rector que debe dirigir y pensar es el ser humano, la mente humana.
El ser humano tiene un poder extraordinario en su interior que no se conoce. El espíritu, definido como supraconciencia, es la expresión de la conciencia primera en cada uno.
La supraconciencia es holística, concepto derivado del término fractal matemático de Mandelbrot de la Universidad de Yale. Los poderes de la mente a través de la supraconciencia son inmensos, los mismos que tiene la conciencia primera: omnipresente, eterno, omnisciente y omnipotente.
El ego, la falsa identidad materialista, tapa u ocluye la auténtica identidad espiritual y no permite que se manifieste, llevando a una vida materialista que caracteriza la sociedad actual.
Se realizan estudios en Harvard y otras universidades, incluyendo España, con resonancia magnética funcional en pacientes pendientes de redes sociales y máquinas. Se observan atrofias cerebrales: la zona de materia gris paramedial del lóbulo frontal disminuye de tamaño, igual que el hipocampo en el sistema límbico del cerebro medio.
El cerebro atrofia y destruye lo que no funciona para que no consuma energía. Si no se hace funcionar la mente, hay apoptosis en lugar de neuroplasticidad.
Al suplir la máquina las funciones mentales, se elimina la capacidad creativa y la actividad propia de la supraconciencia. Se está dando las riendas a la máquina y transformando a los humanos en esclavos de ella.
El espacio donde se vive y trabaja influye en cómo se realizan las actividades. Sentirse a gusto en el entorno no es un capricho, sino casi una condición para pensar bien.
El nuevo libro del Dr. Sans Segarra viene precedido de fenómenos mundiales. Se traduce al chino en Rusia con millones de ejemplares vendidos.
La epigenética estudia el impacto del entorno sobre el ser humano, que llega a afectar incluso el genoma descrito por Crick y Watson en 1953, con impacto hereditario. Los cambios en la humanidad han abocado a una situación de crisis.
Una crisis es una situación de cambio profundo cuyos cambios perdurarán y tendrán continuidad. La dinámica vital después de la crisis no será la misma que antes, porque valores, creencias y principios que mantenían cohesión social ya no son suficientes.
Aunque hay factores externos (política, economía, sanidad, pandemias), la causa fundamental es intrínseca del ser humano. El ser humano es estructuralmente cuerpo (materia), mente (actividad intelectiva) y espíritu (supraconciencia como auténtica identidad).
El ser humano es un ser espiritual que durante un tiempo se introduce en un cuerpo material para hacer su vida en la dimensión humana, y una vez realizado se desprende del cuerpo, pero su situación vital y esencia continúan.
La dinámica actual de la sociedad ha llevado a un materialismo salvaje dominado por el ego, con egocentrismo materialista total que tapa la auténtica realidad existencial del espíritu.
El ego se fundamenta en lo material: éxito, fama, riqueza, poder, dominio y especialmente qué dirán los demás. Se debe aparentar.
El egocentrismo dominante ha llevado a que la avaricia domine la generosidad, el egoísmo domine la empatía y el altruismo. Se observan injusticias, destrucción, falta de valores, guerras, muerte, contaminación y cambio climático.
El ego es tan exigente que su necesidad de poder, dominio y acumulación de materia es tan grande que no considera lo que puede condicionar a su alrededor.
La supraconciencia se rige por arquetipos descritos por Platón y Kant: normas universales que rigen el pensamiento de la humanidad e indican si los actos son éticos, condicionando una dinámica vital donde imperan empatía, altruismo, bondad, justicia, belleza y amor.
Cuando el poder del amor domine al amor al poder, habrá paz en la tierra.
Como no hay amor, hay avaricia, destrucción, poder y egoísmo. Se necesitan y se ven los resultados: destrucción, muerte, injusticias, guerras, deterioro del planeta y contaminación.
Se necesita esta crisis para cambiar los valores y obtener otra cohesión social fundamentada en la realidad estructural de la supraconciencia que se rige por los arquetipos.
Una mente en calma, un cuerpo en forma y una casa llena de amor son tres cosas que no se pueden comprar con dinero, hay que ganárselas cada día.
Contactar con la supraconciencia es una experiencia vital que se vive dentro, no se adquiere con estudio o práctica.
Los problemas de la supraconciencia son las grandes preguntas que el ser humano siempre se ha hecho: qué hago aquí y qué hay después de la muerte.
Lo más difícil del ser humano es conocerse a sí mismo y lo más fácil es hablar mal de los demás.
Cuando uno se conoce realmente quién es, las respuestas a las preguntas existenciales (quién soy, de dónde vengo, dónde voy, qué sentido tiene la vida, qué es la vida y la muerte) salen de manera natural.
El ego es la falsa identidad que depende de la materia y el cuerpo, sabe que con la muerte desaparece. Por eso la muerte es un tabú en la sociedad actual dominada por el ego. Da miedo, no se quiere hablar, no se habla a los niños de la muerte, si fallece un familiar no se les permite verlo.
Existen tendencias de longevidad donde médicos hablan de la muerte como una enfermedad y de vencer a la muerte.
En la facultad de medicina se enseñaba que la muerte es el enemigo del médico. Se salía con la idea de luchar contra el enemigo. Si el enemigo vence, se pierde al enfermo; si se vence al enemigo, se gana y el enfermo vuelve a vivir. Esto se considera una barbaridad que no corresponde a la realidad existencial.
El ser humano nace, evoluciona y muere. Es natural. Todo el universo evoluciona con un principio y un fin, incluso los astros. Un agujero negro es el fin de una estrella que ha consumido su material radiactivo.
Intentar esconder o ver como antinatural lo que es natural es la absurdidad más grande. Se muere como se vive. Si se vive con miedo a la muerte y en contra de ella, cuando llega es un auténtico drama.
En el servicio del Hospital de Belviche, pacientes que sabían que tenían patología grave y que iban a morir abrían la ventana (el servicio estaba en la sexta planta) y se suicidaban. Se tuvieron que cerrar herméticamente las ventanas para evitar los suicidios.
La muerte es lo más democrático que existe: nadie se escapa de ella. Hay que aprender a vivir sabiendo que forma parte de la existencia. No hay que tenerle miedo.
El Dr. Sans Segarra afirma no tener miedo a la muerte. No le gusta el dolor, pero se tienen medios para quitarlo durante el tránsito.
El 14 de septiembre de 2025, el entrevistador vio morir a su padre. Sintió pena y alivio simultáneamente. Las preguntas existenciales se multiplicaron. Vio el futuro viéndose a sí mismo en ese momento y el pasado viendo a su padre jugando con él.
No es lo mismo educar que formar. Hoy se forma profesionales para desarrollar actividades determinadas en la sociedad. Educar es desarrollar la autoestima y la auténtica identidad de cuerpo, mente y espíritu en el niño. Se hace convenciendo, no venciendo. El arma fundamental es el amor, el abrazo, el beso y la comunicación directa.
El Dr. Sans Segarra salió de la facultad de medicina con la idea de que la muerte era su enemigo y no la aceptaba. Luego vivió las experiencias cercanas a la muerte, tema que le interesó. No hay casualidad, todo tiene causalidad.
Empezó a investigar y los pacientes le cuentan cosas en las experiencias cercanas a la muerte. Una compañera del hospital tuvo una muerte clínica, fue recuperada y operada. Después tuvo una experiencia cercana a la muerte y comentó que contactó con su madre fallecida, la abrazó, habló telepáticamente con ella y le dijo que la esperaba cuando terminara su ciclo en la dimensión humana.
La muerte no existe. La madre vive en otra dimensión. El miedo y la desesperanza del duelo desaparecieron. Queda el dolor del vacío en la dimensión humana, pero se sabe que la madre vive.
Hay cientos de casos en la bibliografía mundial donde las personas contactan con seres fallecidos con los que había relación afectiva importante.
Se realizan estudios con resonancia magnética funcional. Un paciente que en la experiencia cercana a la muerte vio un objeto que nunca había visto antes ni después, cuando lo cuenta durante la resonancia magnética funcional se activa el lóbulo occipital, indicando que había una experiencia real.
Se menciona la activación de neuronas durante estas experiencias.
Al comentar la experiencia, se activa el lóbulo occipital, lo que indica que la experiencia se procesó en neuronas espejo del lóbulo occipital. Las imágenes fueron mostradas a neurólogos que negaban la realidad de las experiencias cercanas a la muerte, considerándolas alucinaciones o inventos de pacientes en situaciones de sufrimiento cerebral. Sin embargo, al ver la activación del lóbulo occipital al comentar la imagen vista exclusivamente durante la experiencia cercana a la muerte y a distancia del lugar de reanimación, el neurólogo concluyó que el paciente realmente vio el objeto.
Se están realizando estudios de resonancia magnética para identificar qué zonas del cerebro se activan durante la experiencia cercana a la muerte y después de la recuperación del paciente. Al comentar las distintas etapas de la experiencia durante la resonancia, se observa la activación de zonas específicas del cerebro, especialmente la red neuronal por defecto, zonas del cerebro paramedial, prefrontal, el hipocampo y los lóbulos parietales.
Estas zonas corresponden al autoafianzamiento autobiográfico de la conciencia del Yo y se activan en actitudes reales del individuo, de su auténtica identidad, no en fantasías, sueños ni mentiras. Cada vez existen más pruebas científicas y objetivas que demuestran que la experiencia cercana a la muerte es cierta y que las vivencias son reales.
Esto indica la existencia de una conciencia que perdura después de la muerte física y tiene continuidad fuera del cerebro, capaz de realizar todas las acciones descritas con pruebas cada vez más objetivas. Somos cuerpo, mente y espíritu, y este espíritu demuestra nuestra realidad existencial.
La supraconciencia puede detectarse tanto en experiencias cercanas a la muerte como en personas en estado vigil mediante la meditación o la oración devota. Después de muchos años de meditación profunda, se llega a contactar con la supraconciencia, experimentando la misma sensación que describen los pacientes.
Al contactar con la supraconciencia se nota una sensación de abertura mental, unión con todo, formando parte del universo holográfico donde todo está conectado como pura energía coherente. Se es capaz de ver la esencia, divinidad y perfección en cada objeto material. La energía vital, energía divina y el amor son lo que une todo, siendo el amor la energía más potente del universo.
Existen muchas técnicas de meditación y oración devota que buscan centrar la mente en un solo pensamiento, ya que el ego distrae continuamente con estímulos, recuerdos y ruidos. Con la meditación se logra centrar la mente y se empieza a notar la pérdida de conciencia del cuerpo, una sensación de armonía, paz y laxitud.
El método utilizado es el Raja Yoga de Patanjali con un gurú que realiza viajes astrales. Se practica meditación diaria de una hora, preferiblemente sentado, que genera una sensación de paz y armonía. Se pierde el miedo y se acepta la realidad existencial de que la muerte es un paso que vendrá en el momento oportuno.
Como padre, la pérdida de un hijo dejaría un vacío y un impacto que no se olvidaría. Se menciona el podcast con el doctor Francesc Torralba, profesor de ética en la universidad, doctor en filosofía y teología, quien perdió a su hijo de 23 años en una excursión. Torralba mencionó que habría ofrecido su vida a cambio, citando la película de Bergman donde el protagonista juega al ajedrez con la muerte.
El vacío sería tremendo por egoísmo y el sufrimiento que presentaría, especialmente la esposa. Sin embargo, el conocimiento de la realidad existencial permite entender que el hijo ha hecho su camino y ha decidido irse.
La ciencia está aceptando la reencarnación como realidad. Con hipnosis se descubren vidas pasadas y datos específicos. Se mencionan los trabajos de Brian Weiss y Jan Stevenson, catedráticos de psiquiatría en Virginia, Estados Unidos, quienes tratan pacientes con neurosis profundas donde el psicoanálisis no encuentra el foco en la vida actual, pero la hipnosis lo encuentra en vidas pasadas con datos sorprendentes.
Las personas muy evolucionadas indican que uno mismo escoge la reencarnación, el lugar, el día y la hora apropiados para la evolución. El ser humano evoluciona desde el punto alfa lleno de impurezas hasta el punto omega de santidad, budeidad e iluminación, mejorando la evolución en cada vida.
Existencialmente se entiende que el hijo ha hecho su camino, pero humanamente con el ego se experimenta un vacío tremendo. Cuando uno contacta con su realidad existencial, se da cuenta de que la muerte forma parte de la vida y no debe tenerse tanto miedo.
Los últimos momentos de la muerte pueden ser maravillosos. Se han visto morir personas dominadas por el ego con ansiedad y angustia, pidiendo sedación constante, e incluso algunos que se lanzaron por ventanas. En contraste, las personas que conocen su auténtica realidad existencial mueren calmando a familiares y diciendo que se van a otra dimensión.
Algunos pacientes recuperados de muerte clínica han dicho que la reanimación fue perjudicial porque desconocen la sensación de paz y armonía que se encuentra, especialmente al ver la luz. La muerte es un paso donde se deja el cuerpo, el estuche prestado por el universo durante el tiempo efímero de la vida humana. Los átomos se formaron hace 13.800 millones de años en el Big Bang y se devuelven sin perderse ninguno.
Se tuvo contacto con el Papa Francisco y el Dalai Lama en Dharamsala, India, donde está el gobierno en el exilio del Tíbet. También se conoce a lamas evolucionados que saben lo que pasará después de la crisis actual de la humanidad. Estos periodos de crisis corresponden a ciclos de 25.000 años y ahora corresponde un cambio de era total.
Hay que tener fe en el ser humano que es maravilloso y perfecto. Vivimos más años que nunca, pero cada vez más personas, especialmente jóvenes, sienten que la vida carece de sentido, con ansiedad, vacío emocional, soledad y desesperanza.
La tecnología permite clonar personas, clonar voces y crear avatares virtuales, y probablemente en pocos años robots que puedan dar consejos. Sin embargo, somos cuerpo, mente y espíritu. Las máquinas actúan por algoritmos que permiten cálculos matemáticos a velocidades que el cerebro humano no puede alcanzar, pero no tienen vivencia subjetiva ni supraconciencia.
La identidad auténtica es eterna y holística, separándose en el momento de la muerte hacia el plano astral. La máquina nunca podrá suplir a un padre real, aunque uno sepa que todo es ficticio y que el nieto auténtico ha pasado a la vida astral.
Hemos construido armamento capaz de destruir la civilización y el planeta, pero no hemos evolucionado hacia una sociedad capaz de vivir en coherencia respetando los derechos humanos firmados en 1948 en París, basados en el esquema de Eleanor Roosevelt. Todo ser humano tiene derecho a la felicidad, salud e igualdad de oportunidades.
Se ha conseguido gran avance tecnológico pero no se ha evolucionado como sociedad humana, perdiendo la humanidad y dando poder a la máquina, atrofiando cualidades humanas, capacidad creativa e intelectiva.
El materialismo es peligroso porque personas malintencionadas pueden crear algoritmos que ordenen matar a seres humanos. La máquina gestiona datos pero quien crea es el ser humano con capacidad creativa. La mente humana es la que tiene capacidad creativa, mientras la máquina no crea.
Existe gran soledad en el momento de la muerte aunque se esté rodeado de seres queridos. La muerte es lo más democrático que existe porque nadie puede escaparse. Debe educarse a los hijos sobre la realidad existencial, desarrollando al niño en su integridad: cuerpo, mente y espíritu.
En Canadá y Estados Unidos se están promulgando leyes que prohibirán el uso descontrolado de máquinas hasta los 14 años. Hay que enseñar el uso de máquinas como asignatura con horas determinadas, pero no dejar el ordenador todo el día.
Educar significa estructurar el carácter, que es la manera de pensar, ser y actuar del ser humano. El carácter se estructura con hábitos, que son respuestas automáticas ante estímulos que después de un periodo de aprendizaje quedan almacenadas en el subconsciente.
A partir de los 35-40 años más del 90% de nuestros actos son hábitos. Los hábitos se adquieren en el claustro materno los últimos meses y los primeros años de vida hasta los 8-10 años. Actualmente se están inculcando hábitos que alejan de la realidad existencial, hipertrofiando el ego.
Los poderes fácticos, políticos y económicos no quieren gente despierta. Quien se conoce a sí mismo tiene autocrítica y puede ir en contra de lo que digan los poderes fácticos. El dominado por el ego tiene miedo, se pone en un grupo, ideología o líder que le protege de la soledad.
El que tiene autocrítica y conoce su supraconciencia nunca será violento. Se menciona a Bonhoeffer, teólogo alemán de la época de Hitler, que luchó abiertamente contra él hasta ser asesinado en un campo de concentración. Decía que el pueblo alemán había entrado en la estupidez total, entregando su voluntad, manera de pensar, criterio, personalidad y autenticidad a Hitler.
Actualmente la formación desarrolla el ego que pone barreras a la supraconciencia y la desconecta totalmente. Hay países donde los niños meditan en el colegio como asignatura, aprendiendo a tener mente tranquila sin ruido ni bombardeo continuo de estímulos.
Los niños a veces ven cosas que los mayores consideran tonterías, pero son ciertas porque los niños ven desde la supraconciencia, ya que aún no están moldeados por el ego. Hay que educar a los niños desde pequeños sobre la realidad de la vida: que tienen un cuerpito que cuidar, que piensan y que se morirán, pero que tienen algo dentro que perdura.
Solo se puede cambiar la humanidad y salvar el planeta con la dinámica de la supraconciencia, nunca con la dinámica del ego. Cada vez se complicará más: más cambio climático, destrucción del entorno, consumo incontrolado de recursos.
Se menciona a Byung-Chul Han, filósofo de Taiwán que ganó el Premio Princesa de Asturias, quien habla de la autoexplotación: lo más importante es producir y vender, destrozando la vida personal para producir más que nadie.
La sociedad quiere rapidez, ruido, superficialidad y competitividad, que es puro ego. Esto cada vez va peor hasta que llegará un punto donde saldrá.
La supraconciencia es única y exclusiva. La auténtica identidad es única y exclusiva, es el holograma total.
La conciencia primera está formada por múltiples fracciones, de donde deriva el nombre de fractal. La supraconciencia es holística con la conciencia primera, formando parte de ella y teniendo sus mismas propiedades. La supraconciencia es eterna, omnipresente y omnisciente, lo que explica la intuición como una forma de precognición. Esta omniscencia permite percibir situaciones sin razonamiento lógico, como cuando se evalúa alquilar un piso y se siente que no conviene.
La investigación del doctor Sans Segarra como médico y del periodista como entrevistador revela momentos de telepatía, otra manifestación de la supraconciencia. Esta coherencia cuántica se produce cuando las auras y campos biofotónicos vibran al mismo nivel, generando sincronicidad. Se experimenta como estar a gusto con una persona, percibir que otra es superficial, o sentir que alguien te roba energía.
Cuando se toca la supraconciencia, se produce sincronía entre diferentes supraconciencias porque todos formamos el holograma total. El doctor Mario Alonso Puig, cirujano y miembro del grupo de hardware en Madrid, también ha expresado estas ideas sobre la unidad de todo.
La medicina compleja coloca al médico próximo al sufrimiento profundo y la muerte. Ver cómo personas que han luchado por fama, éxito y riqueza se deterioran y mueren, dejando todo, genera la pregunta de si la vida debe tener algo más. El doctor Sans Segarra perdió a su hermano mayor, arquitecto y profesor universitario de 49 años, por una arteria coronaria tapada.
Tras ver estas experiencias en sus pacientes, el doctor buscó pruebas objetivas con base científica que certificaran la continuidad de la conciencia. La meditación y la oración permiten contactar con la supraconciencia. Sócrates dijo: "El que se conoce a sí mismo conoce el universo", habiendo contactado con su supraconciencia y comprendido que formamos parte del holograma total.
El vínculo de unión es el amor, el único camino que puede salvar a todos. Millones de personas buscan estos contenidos porque tienen el mismo problema humano: poseer una supraconciencia única y exclusiva que constituye su auténtica identidad.
La vida en la dimensión humana es como un juego donde nos dejamos arrastrar por nuestra falsa identidad: la del ego, el cuerpo y el cerebro. La finalidad de la vida es controlar el ego (el tener y el hacer) y abrir la puerta al dar, al ser, a la supraconciencia. Hitler y personas que hacen daño están totalmente dominadas por el ego salvaje. En contraste, la madre Teresa de Calcuta vivía para dar, ofreciendo y ayudando.
Santa Teresa decía: "Todo se pasa". Las personas que contactan con su supraconciencia, los místicos, experimentan paz, armonía y gozo, perdiendo el miedo. Los que han tenido experiencias cercanas a la muerte afirman no tener miedo a morir, sabiendo que es desprenderse del estuche que el universo les prestó.
La espiritualidad es introspección para contactar con la auténtica esencia mediante técnicas como la meditación. Esta esencia forma parte del holograma total, origen de las religiones. Según la idiosincrasia de cada pueblo, se le llama Dios, Jehová, Alá, brahman o tao. Max Planck decía que detrás de todo hay una inteligencia, una conciencia primera. Einstein y Tesla también lo expresaban.
Jesús decía: "Sois hijos de Abba" (Dios en arameo) y "Estáis hechos a imagen y semejanza de Abba". Tenemos Dios dentro, pero el ego lo tapa. El ego es necesario como servidor para actuar en la dimensión humana, pero no debe ser el rector de la vida.
El doctor Sans Segarra era cartesiano, considerando que los fenómenos mentales eran epifenómenos del cerebro. Su evolución lo llevó a un nuevo paradigma que va contra lo establecido. Su docencia universitaria le enseñó a hacer accesible el conocimiento sin lucirse, preparándolo para su actual labor divulgativa.
A sus 83 años, el doctor se siente realizado cuando la gente le dice que sus vídeos y conferencias les ayudan en la vida. Mantiene una rutina de ejercicio: una hora de pesas tres veces por semana, sauna, piscina y ducha fría final, saliendo renovado.
La energía proviene de la supraconciencia, no del ego. La meditación diaria es intocable y proporciona energía, fuerza interior y ausencia de miedo. Se valora todo: familia, amigos, naturaleza, viendo la esencia y divinidad en todo.
El placer es explosivo, mediado por dopamina. La felicidad es tranquilidad y paz, mediada por serotonina. La relación social con sincronía estimula la neuroplasticidad y neurogénesis.
La inteligencia artificial realizará actividades mecánicas y materiales, permitiendo más tiempo libre para desarrollar la supraconciencia. No podrá descubrir el plano astral. La inmortalidad es un engaño; estamos genéticamente marcados. Hace 100 años la vida media era 40 años; hoy supera los 80 y aumenta año y medio cada 5 años.
Los telómeros son manguitos en los extremos de los cromosomas que evitan que se deshilachen. Las células tumorales no mueren porque mantienen los telómeros. Se puede alargar la vida, pero la inmortalidad haría la vida aburrida en la dimensión humana.
La muerte es una paradoja: lo que más miedo da pero lo que da sentido a la vida. En Cataluña, el estudio del Colegio de Médicos reveló que en jóvenes la principal causa de muerte es el suicidio, relacionado con estrés, mala alimentación y vida sedentaria.
Sidem estudió el suicidio. Las personas que lo intentan llegan a una situación de angustia, ansiedad, vacío y soledad incompatible con la vida. Fracasan en trabajo, estudios y relaciones sociales. El suicidio requiere valentía momentánea al beber sustancias corrosivas, pero no se puede vivir en ese sufrimiento continuo.
Existe diferencia entre personas que mueren en paz, dando ejemplo y consolando a familiares, y las que se suicidan al descubrir enfermedad incurable. La investigación reveló que la realidad existencial no es el egocentrismo materialista, sino la auténtica identidad que tiene continuidad fuera de mente y cuerpo, dando sentido a la vida.
El éxito no garantiza felicidad. El éxito da placer y busca aplausos. La supraconciencia busca silencio, soledad y tranquilidad. Lo que se lleva es la armonía, la paz de la función bien hecha y especialmente la paz de ayudar a los demás.
La mayor satisfacción proviene de los mensajes de personas que han encontrado ayuda a través de vídeos, conferencias, libros y charlas. Esto proporciona la fuerza necesaria para continuar con los ejercicios, el cuidado de la alimentación, las relaciones personales, el estudio y la preparación para ayudar a otros. También se menciona el placer de tocar la guitarra, estar en casa en el Montseny, pasear por el bosque y estar con la familia.
El libro "La humanidad en crisis" sale el 16 de septiembre. A pesar de reconocer la crisis actual, se mantiene una gran fe en el ser humano debido a su supraconciencia, una capacidad extraordinaria que necesita ser despertada.
El podcast cuenta con más de 1.300.000 seguidores. Se reconoce la importancia de inspirar a las personas que siguen el contenido y la necesidad de seguir trayendo expertos para charlas similares.
Existe la convicción de que este trabajo forma parte del camino establecido por las circunstancias de la vida. Las características personales adquiridas durante la evolución vital preparan para realizar esta labor, que se considera una obligación. La satisfacción no proviene del aplauso, sino de saber que se ha ayudado a personas que, por ejemplo, estaban considerando el suicidio y decidieron no hacerlo tras ver los vídeos y leer los libros.
Se menciona la famosa frase de la película "La lista de Schindler": "Solo salvar a un ser humano es salvar al universo". Ayudar a una sola persona que no se suicide y continúe su evolución justifica todo el esfuerzo de escribir, dar conferencias y viajar.
Al inicio del trabajo, compañeros científicos del hospital (neurólogos, intensivistas, especialistas en cuidados intensivos, unidad de coronarias), filósofos, teólogos y físicos cuánticos se oponían frontalmente. Algunos llegaron a amenazar con perjudicar la carrera profesional y el servicio como jefe de servicio. Sin embargo, esta situación está cambiando.
Existen casos de grandes científicos que eran opositores frontales a esta visión integral del ser humano y, tras tener una experiencia cercana a la muerte, se convirtieron en defensores públicos a nivel mundial. Entre ellos:
- Eben Alexander, neurocirujano de Harvard, quien criticaba estas ideas y tras su experiencia afirma que es lo más real que ha vivido y que su vida ha cambiado.
- Álex Gómez Marín, doctor en física, neurocientífico y físico teórico, quien tuvo una experiencia cercana a la muerte durante un cuadro de anemia aguda por hematemesis. Antes negaba estas ideas desde la física teórica, pero ahora las considera lo más cierto y real que ha vivido, llamándolas "hiperreal".
El mundo científico se está abriendo. Ya existen pruebas objetivas basadas en resonancias magnéticas que impiden afirmar que estas experiencias son mentiras, alucinaciones, elucubraciones mentales o pseudociencia. Se cuenta con conocimiento epistemológico objetivo, aunque falta el conocimiento ontológico profundo de la causa. Reales academias, hospitales y centros científicos están solicitando conferencias. En Madrid se dio una conferencia en el grupo de Harvard y en la Real Academia Europea de Doctores (con 18 premios Nobel), donde se ingresó como miembro numerario con una conferencia sobre experiencias cercanas a la muerte que fue un éxito total.
El libro "La humanidad en crisis" sale el 16 de septiembre. Además de "Ego y supraconciencia", ha sido traducido a chino y ruso. La idea no es que este trabajo dependa de una sola persona, ya que cuando algo depende de una persona carece de continuidad. La gran ilusión es conseguir que esta materia sea una asignatura de libre elección en el currículum de medicina, para que pueda ser estudiada por psicólogos, teólogos y cualquier persona interesada como créditos de libre elección.
La universidad ya ha invitado a dar charlas, pero el objetivo es que esto forme parte del currículum oficial y tenga continuidad dentro de la universidad, independientemente de una persona concreta. Se anima a investigar, estudiar y motivar a las personas para que este campo progrese.
Se recomienda encarecidamente la compra del libro del 16 de septiembre. La conversación se describe como un diálogo entre amigos sobre temas que interesan a ambos. Se menciona la cita de Sócrates: "No pretendo enseñar, no me atrevo a decir. Lo que intento es hacer pensar". Si se logra hacer pensar y ayudar aunque sea a una sola persona, el esfuerzo habrá valido la pena.
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