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La Muerte No Es el Final Según un Médico que ha Recuperado a Cientos de Pacientes (Sans Segarra)

Uri SabatSeptember 19, 202616m
In a Nutshell

Un médico que ha reanimado a cientos de pacientes concluye que la conciencia continúa después de la muerte física, respaldado por pruebas científicas como resonancias magnéticas funcionales que activan zonas cerebrales específicas durante el relato de estas experiencias. Los pacientes recuperados describen contacto con seres fallecidos, visión de objetos desde fuera del cuerpo y sensaciones de paz y armonía, indicando que la muerte es solo un paso hacia otra dimensión. La reencarnación se presenta como un proceso elegido conscientemente para la evolución espiritual, donde el amor constituye la energía que une todo el universo holográfico.

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El médico salió de la facultad con la idea de que la muerte era su enemigo y no la aceptaba. Las experiencias cercanas a la muerte despertaron su interés porque considera que no hay casualidad en el mundo, todo tiene su causalidad aunque no se sepa. Comenzó a investigar y descubrió una serie de cosas que le cuentan los enfermos en estas experiencias.

Una compañera del hospital tuvo una muerte clínica, fue reanimada y operada, recuperándose posteriormente. Tras la experiencia cercana a la muerte, relató haber visto todo lo que ocurrió durante la reanimación, reconociendo a todos los presentes. Contactó con seres queridos ya fallecidos, específicamente con su madre, a quien abrazó y con quien habló telepáticamente.

"Doctor, yo contacté con mi madre, abracé a mi madre, hablé telepáticamente con mi madre y me ha dicho que me espera que yo termine mi ciclo en la dimensión humana que nos vamos a encontrar."

La madre le comunicó que la esperaba al terminar su ciclo en la dimensión humana. La paciente afirmó que la muerte no existe y que su madre vive en otra dimensión. El duelo y la desesperanza desaparecieron, aunque el dolor del vacío físico permanece. La paciente sabe que su madre vive en la realidad existencial.

Hay cientos de casos documentados en la bibliografía mundial donde las personas contactan con seres fallecidos con los que mantenían una relación afectiva importante. Existen manifestaciones objetivas en las experiencias cercanas a la muerte que pueden demostrarse, y otras trascendentes que aún no se comprenden.

Se realizan estudios con resonancia magnética funcional para investigar las experiencias cercanas a la muerte. Un paciente vio durante la experiencia un objeto que nunca había visto antes ni después. Al comentarlo durante la resonancia magnética funcional, se activa el lóbulo occipital, específicamente las neuronas espejo. Esto indica que el paciente realmente vio el objeto a distancia del lugar donde estaba siendo reanimado.

Los neurólogos que negaban la realidad de estas experiencias, atribuyéndolas a alucinaciones o invenciones por sufrimiento cerebral, aceptaron la evidencia cuando observaron la activación cerebral al comentar la imagen vista únicamente durante la experiencia.

Al comentar las distintas etapas de la experiencia durante la resonancia, se observan zonas del cerebro que se activan: la red neuronal por defecto, zonas del cerebro paramedial, prefrontal, el hipocampo y los lóbulos parietales. Estas zonas corresponden al autoafianzamiento autobiográfico y la conciencia del Yo, activándose en actitudes reales del individuo, no en fantasías, sueños o mentiras.

Cada vez hay más pruebas científicas y objetivas que demuestran que las experiencias cercanas a la muerte son ciertas. Esto indica la existencia de una conciencia que perdura después de la muerte física y tiene continuidad fuera del cerebro, capaz de realizar las acciones descritas con pruebas cada vez más claras.

La evidencia demuestra que somos cuerpo, mente y espíritu. Este espíritu es el que realmente muestra nuestra realidad existencial. La supraconciencia puede detectarse en las experiencias cercanas a la muerte y también en personas en estado vigil mediante meditación o oración devota.

El médico practica meditación profunda desde hace muchos años. En ocasiones, cada vez más frecuentes y duraderas, contacta con su supraconciencia y experimenta sensaciones similares a las descritas por los pacientes. Al contactar con la supraconciencia, nota una sensación de abertura, la mente se abre y uno se siente unido a todo, formando parte del universo.

Todo está unido y conectado en el universo holográfico. Todo es pura energía coherente e integrado. Es posible ver la esencia, la divinidad y la perfección en cada objeto material. La unión de todo esto es la energía vital, la energía divina, el amor. El amor es lo que lo une todo y es la energía más potente del universo.

Existen muchas técnicas de meditación, igual que la oración devota, que pretenden centrar la mente en un solo pensamiento. El ego distrae continuamente con un bombardeo de estímulos, recuerdos y ruidos. La meditación centra la mente en un solo pensamiento.

El médico practica el método del raja yoga de Patan con un gurú que tiene experiencia en viajes astrales. Realiza meditación diaria de una hora, siempre sentado. Al terminar, experimenta una sensación de paz y armonía, perdiendo el miedo y aceptando la realidad existencial.

La muerte deja de asustar cuando se comprende como un paso que llegará en el momento oportuno. Mientras se haga algo útil y necesario, se vivirá. Cuando se haya hecho lo que se tiene que hacer, se irá.

Aunque se comprenda la realidad existencial, el miedo a que les pase algo a los demás, especialmente a los hijos, persiste. El vacío que dejaría la muerte de un hijo sería un golpe inolvidable, un impacto total por egoísmo y el sufrimiento del vacío.

El doctor Francesc Torralba, profesor de ética de la universidad, doctor en filosofía y teología, sufrió la pérdida de su hijo Uriol de 23 años en una excursión. Expresó que si hubiese podido sentarse ante la muerte, le habría dicho que se lo llevara a él. Cualquier libro del doctor Torralba se recomienda como increíble.

El médico investiga a los pacientes muertos que recupera y que regresan para contar sus vivencias, buscando medios para dar sentido científico a lo que cuentan. Lo que pasa después de la muerte es trascendente. La reencarnación es una realidad que la ciencia ya acepta.

Con hipnosis se consiguen descubrir vidas pasadas y datos. Los trabajos de Brian Wes y Jan Stevenson, catedráticos de psiquiatría en Virginia, tratan enfermos con neurosis profundas. Tras el psicoanálisis sin encontrar el foco en la vida actual, con hipnosis encuentran el foco en vidas pasadas con datos sorprendentes.

Las personas muy evolucionadas que realizan viajes astrales indican que uno se reencarna, lo escoge y lo decide uno mismo. El ser humano tiene una evolución desde el punto alfa lleno de impurezas hasta el punto omega, evolucionando hacia la santidad, budeidad e iluminación. En cada vida se mejora la evolución.

En la reencarnación se escoge el lugar, el día, la hora y el sitio apropiado para la evolución. Cuando se ha hecho lo que se tiene que hacer, se va.

Existencialmente se entiende que el ser querido ha hecho su camino y ha decidido irse. Humanamente, con el ego, se experimenta un vacío tremendo. Hay que valorar la realidad existencial para llegar a conocer e investigar la propia realidad.

Cuando uno contacta con su realidad existencial, se da cuenta de que la muerte forma parte de la vida y no debe temerse tanto. Los últimos pasos de la muerte son maravillosos.

Se han observado dos tipos de muertes: las de personas dominadas por el ego, que resultan espantosas con ansiedad y angustia, algunos abriendo ventanas y tirándose cuando están solos; y las de personas que conocen su auténtica realidad existencial, que son lecciones de vida, calmando a familiares y diciendo que se van a la otra dimensión donde estarán mejor.

Algunos pacientes recuperados de muerte clínica han dicho que el médico les perjudicó reanimándolos, porque desconocen la sensación de paz y armonía que se encuentra, especialmente al ver la luz.

Las personas que conocen su realidad existencial ven la muerte como parte de la vida: nacer, evolucionar y morir, pasando a la otra dimensión. No se mueren, dejan el estuche o funda que les prestó el universo durante el tiempo efímero de vida en la dimensión humana. Cuando han hecho su camino, lo devuelven sin perder un átomo.

Los átomos que forman el cuerpo se hicieron hace 13.800 millones de años en el Big Bang. El universo presta unos cuantos para hacer el cuerpo y hacer el camino, y cuando se termina, se devuelven.

El médico tuvo la suerte de contactar con el Papa Francisco en una reunión, con el Dalái Lama en Dharamsala, India, donde está el gobierno en el exilio del Tíbet, y conoce a lamas evolucionados.

Estamos en una crisis de la humanidad que va por períodos de 25.000 años. Ahora corresponde un cambio de era totalmente. Hay que tener mucha fe en el ser humano, que es maravilloso y perfecto. Ellos saben lo que pasará después de esta crisis.

A pesar de vivir más años que nunca, cada vez más personas, especialmente jóvenes, sienten que la vida carece de sentido. La ansiedad, el vacío emocional, la soledad y la desesperanza son síntomas de una sociedad que, a pesar del progreso, se ha desconectado de lo esencial: su yo espiritual.

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