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Cómo Convertir los Problemas que te Da la Vida en el Motor que te Hace Avanzar (Mónica Naranjo)

Uri SabatJuly 2, 202624m
In a Nutshell

Mónica Naranjo explica que las decepciones y problemas emocionales enferman el cuerpo, pero la clave para superarlos es ocuparse en vez de preocuparse, comprometerse primero consigo mismo y no depender de otros. Destaca que la familia, los animales, la música y el autoconocimiento son pilares para sanar, y que solo estando bien se puede atraer relaciones sanas y evitar repetir patrones tóxicos.

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Cuando llegan problemas, la actitud correcta es no preocuparse sino ocuparse. Hay que poner todo de nuestra parte para salvar la situación. Si al final no se puede solucionar y la puerta se cierra, es porque la vida está indicando que ese no era el camino. En ese caso no hay que preocuparse porque se dará la vuelta y se abrirá un portón, ya que ese camino no era el adecuado.

Mónica tiene cuatro perros, cuatro gatos y dos dragones del desierto. Su casa es un zoológico y no entiende la vida sin ese amor. Tanto ella como su familia comparten esta visión.

La familia es el pilar más valioso y el tesoro más grande que tiene en la vida. Lo que más valora es que todos estén sanos. Si todos están sanos, todo está bien. Ser millonaria no sirve de nada si alguien está mal. La verdadera riqueza de la vida es la salud y el bienestar de los seres queridos.

Si una persona está bien por dentro, no va a enfermar. Lo que nos hace enfermar es la tensión, los nervios, los problemas emocionales, la ansiedad y las preocupaciones. Lo más devastador son las decepciones. Una decepción muy grande puede llevar a matarte.

Mónica ha vivido esto en sus carnes cuando se separó hace muchos años. Fue una decepción tan grande que entendió por qué la gente se muere de pena. Literalmente sintió un agujero en el centro del pecho y otro en los riñones por donde se le escapaba la vida.

Hay que tener cuidado con las decepciones porque pueden tumbarte, no solo a nivel amoroso, sino en cualquier ámbito de la vida: con el mejor amigo, con el padre o con cualquier persona cercana a la que se quiere incondicionalmente.

Mónica se recuperó en meses tras su separación. La razón fue que años antes había sufrido una gran pérdida: su hermano murió en circunstancias muy dolorosas. Durante ese proceso vio que su padre hacía lo imposible para que comiera, preparándole sopa juliana y cortando la verdura con mimo y paciencia. En ese momento se vino abajo, lo cogió por atrás y le prometió que iba a empezar a comer. A partir de ese momento empezó a comer porque no podía hacerle eso a sus padres. En cuestión de nada se puso como una roca.

Cuando una persona está en un momento difícil, es muy importante no estar encima. Mónica recuerda que su padre llegó a las 7 de la mañana el día después de que ella decidiera poner fin a todo. Ella no fuma pero tenía tal estado de ansiedad que cogió el paquete de tabaco de su padre con un café y empezó a fumar. Su padre hizo el amago de levantarse para quitárselo, pero instintivamente decidió no hacerlo y dejar que ella resolviera la situación por sí misma.

Es importante que la persona que está ahí acompañando respete el proceso y no intente acortar la situación, porque la persona que está sufriendo encontrará su manera y su camino cuando esté preparada.

En los momentos oscuros del alma que todos hemos pasado o estamos pasando, la música es un refugio increíble, no solo como artista sino como banda sonora personal. Todos tenemos nuestras bandas sonoras.

La frase "voy a bailar hasta que todo se solucione" tiene un significado profundo. Mónica bailó muchísimo durante los meses posteriores a su decisión de volver a encontrar su centro. Se ponía en la cocina de su casa y se rompía a bailar, dándolo todo sola como un trance o una meditación. Los animales la miraban como preguntando si se había vuelto loca, pero a ella le encantaba ese momento.

Al principio Mónica era muy tirana consigo misma: todo tenía que estar perfecto, el cuerpo, el pelo, absolutamente todo. La imagen tenía que ser de perfección absoluta y todas las personas que trabajaban con ella se sumaban a esa exigencia.

Con los años le dio importancia a otras cosas. Dejó atrás esa esclavitud y llegó a un momento de centro que requiere menos capas de cebolla. Ya no importa pesar 56 kg o 60 kg. Juega más a su favor y eso se refleja en lo que hace, porque también se disfruta más.

Preparar un espectáculo que resume 32 años de carrera no es fácil, especialmente cuando hay tantísimas canciones y hay que decidir cuáles incluir. El tema de los arreglos se resuelve trabajando con grandes profesionales, pero la elección de las canciones es lo más complicado.

En México incorporan o cambian canciones porque el primer disco fue allí la bomba, mientras que en España el primer disco se reconoce más como "Palabra de mujer". Van haciendo saltos según el país.

Mónica siente cierta responsabilidad cuando los fans le dicen que su música les ha salvado la vida. Sin embargo, ella no se considera una superwoman ni tiene poderes. La música sí tiene ese poder sanador, calma el alma hasta las bestias más grandes.

Cuando alguien le dice que su música le ha salvado la vida, Mónica responde que no ha sido ella, sino que la persona es la verdadera heroína de su vida. Cuando se toca fondo y se entiende que a partir de ahí solo existe el camino ascendente, es cuando se ha entendido de qué va la vida. La música impulsa, pero el que decide salir de ahí es uno mismo.

Muchas veces pensamos que hacemos las cosas por las circunstancias o por la gente que nos rodea, pero en realidad lo hacemos por nosotros mismos. Mónica tiene dos niñas que son lo más importante de su vida y quiere darles todo, pero si ella no está bien primero, es imposible que dé nada a los demás.

La responsabilidad de ser padre es saber que hay que estar bien los 365 días del año, las 24 horas los 7 días de la semana, porque uno es el héroe de los hijos y el héroe no tiene debilidades, o al menos no las ven ellas para poder tener una crianza normal, estable y bonita.

Más adelante, cuando los hijos van creciendo, se puede compartir con ellos que la frustración existe, que la preocupación existe, que los problemas existen, pero todo tiene su momento. No hay que romper la magia tan pronto.

La primera boda de una mujer debe ser consigo misma, y lo mismo aplica para un hombre. Mónica lo ha practicado consigo misma. En el programa "Mónica y el sexo", una docuserie, se casó consigo misma en el Liceo, y lo que pareció una broma o una jugada televisiva se convirtió después en algo muy terapéutico, en una epifanía.

Se comprometió para siempre consigo misma. Primero hay que amarse a sí mismo, educarse a sí mismo, exigirse a sí mismo. Hay que ser la hostia en todo antes de encontrar a una persona a la que exigir algo que uno no tiene.

Cuando se tropieza con una pareja se tiende a exigir que sea más cariñosa, más ordenada, que tenga más paciencia. Pero todo lo que se está demandando de un hombre o una mujer, uno lo tiene que tener primero para dárselo. Hasta que no se sea así de perfecta, no se debe exigir.

Cuando Mónica se separó nunca echó balones fuera porque tenía mucha responsabilidad de que la situación se les hubiera ido de las manos. El primer ejercicio que hizo fue mirar su ombligo para ver qué encontraba, sobre todo para no repetir otro patrón.

Cuando esté bien, atraerá a alguien, pero quiere que esa persona esté bien. Para atraer a una persona que está bien, primero hay que estar bien uno mismo, hay que estar en el centro.

La persona que rompe una relación y al mes está con otra persona va a volver a cometer el mismo error, va a repetir la misma historia con otra persona porque no ha aprendido nada. Es importante saber estar solo o sola.

Mónica adora el silencio y la soledad. Cuando se va a ver a su abuela a un pueblo con 600 habitantes y siente que se para el tiempo y el mundo, esa es la sensación que quiere para su vejez. Para ella eso es el paraíso, la paz.

No le da miedo el silencio ni estar apartada. Lo que le da miedo es volver a caer en la misma piedra. Por eso es muy importante comprometerse primero consigo mismo, estar bien, quererse, observarse y cambiar las cosas que molestan.

Vivimos en una crisis de atención total en la que no paramos de scrollear y podemos conseguir una pareja muy fácilmente. A Mónica eso le da cierto miedo.

El sexo de relaciones no le mola. Nunca le ha molado. Ha sido siempre una persona superabierta con una mente muy libre y respeta todo lo que la gente quiera hacer mientras no haga daño a nadie, pero salir de caza, conocer a una persona en tres o cuatro horas y llevársela a la cama no le parece bien.

Somos como un enchufe. Hay que analizar qué te deja la otra persona y qué le dejas tú, energéticamente. Cuando se conoce a una persona con la que hay intimidad, magia y feedback, el encuentro íntimo tiene más valor y no se está inyectando veneno.

En la noche no hay nada bueno.

Mónica no se ha enamorado muchas veces. Ha sido siempre una persona muy despistada, concentrada en lo que tenía que hacer. Ha tenido tres parejas en su vida.

La primera vez que creyó estar enamorada era muy joven. Era amor por la música, no amor personal. Luego ha conocido un amor que la ha llenado muchísimo más.

Cuando se conoce a una persona y el primer contacto es de reconocimiento, esa es la persona indicada y es para siempre. Mónica cree mucho en eso.

Su madre dice que si no fuera por Dios, Mónica estaría todavía dándole de comer a los gatos, porque Dios ha causado muchos milagros en su vida.

Mónica cree que venimos de otras vidas, que somos un cúmulo de almas de un grupo de almas que venimos de otras vidas y en cada plano vamos cambiando roles. Ahí es donde nos vamos reconociendo. Le ha pasado con amigas y amigos que en el momento de conocerlos ha sido algo especial.

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