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Crecer Rodeado de Sicarios y Saber que tu Padre Era el Hombre más Peligroso del Mundo

Uri SabatMay 18, 202614m
In a Nutshell

Juan Pablo Escobar relata su infancia rodeado de sicarios que actuaban como sus niñeras, protegiéndolo y educándolo mientras cometían crímenes. Destaca la contradicción de su padre: un hombre cariñoso que tomaba decisiones que exponían a su familia a un peligro constante y que controlaba el 80% del narcotráfico mundial, desafiando al Estado colombiano. Además, revela que Pablo Escobar nunca fue violento en casa, nunca le tuvo miedo a su hijo y que su mayor error fue mezclar política con narcotráfico.

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Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo Escobar, conversa sobre su nueva serie titulada Criado por sicarios. En inglés la serie se llama Killer Nanis, que significa "mis queridas niñeras asesinas". La serie refleja la relación del hijo de Pablo Escobar con las personas que lo rodeaban durante su infancia.

Juan Pablo creció rodeado de maleantes que terminaron siendo los peores bandidos de Colombia y que hacían las veces de sus niñeras. Estas personas se sentaban con él a explicarle matemáticas, ayudarlo con las tareas o llevarlo al colegio, mientras que en otros momentos estaban pensando a quién iban a matar. Esta convivencia nunca se había revelado porque él siempre se había dedicado a contar las historias de su padre y no las propias.

El primer recuerdo que Juan Pablo tiene de esas niñeras sicarias es cuando jugaba fútbol y no le pasaban la pelota. Era un niño muy pequeño. Su padre tenía un ejército de aproximadamente 1000 personas a su disposición y Juan Pablo las conocía casi todas, pero había un grupo más selecto que estaba con él todo el tiempo. Estas personas se dedicaban tanto a protegerlo como a educarlo.

Juan Pablo señala que nunca dejaría a su propio hijo de 13 años en manos de bandidos. Sin embargo, su padre le confiaba su ser más preciado a personas con valores escasos. Pablo Escobar era una persona cariñosa con su familia, y esta es una faceta en la que coinciden todas las biografías no autorizadas y series sobre él. Sin embargo, esta persona amorosa tomaba decisiones que exponían a su familia a un peligro permanente.

Pablo Escobar le decía a su hijo que tenía que decir "por favor" y "gracias", ser respetuoso con las personas y nunca abusar de su poder, su apellido, su fama ni el dinero. Era un tipo que trataba a las personas con mucha prudencia, respeto y humildad. Sin embargo, simultáneamente tomaba decisiones que cambiaban el curso de la historia de un país.

Pablo Escobar nunca golpeó a su hijo. Juan Pablo señala que en los años 80 era normal que un padre le pegara a un niño, pero su padre nunca fue de ese tipo. Era hábil para regañarlo: le quitaba las cosas que le gustaban, como sus motos por dos meses, o le cerraba la habitación donde tenía juguetes. Nunca hubo gritos. Tampoco presenció maltrato de su padre hacia su madre.

El libro de su madre cuenta una historia que Juan Pablo no conocía y que cambió su relación con su padre después de la muerte de este. Juan Pablo sigue descubriendo quién era su padre. No cree que su padre sea una persona fácil de descubrir. Ha hablado con sus peores enemigos para que le cuenten su historia y escribió un libro donde les da voz a esos enemigos para ver "la cara oculta de la luna".

A 44 años de la vida de Pablo Escobar, este sigue dejando una historia tan grande que parece haber vivido 80 años. Juan Pablo recibe mensajes de personas que tuvieron relación con su padre por enemistad, amistad, lealtad o gratitud. También ha seguido encontrando víctimas y ha pedido públicamente perdón a ellas.

La leyenda de Pablo Escobar ha sido construida y alimentada por los medios de comunicación, que han descubierto un negocio en torno al interés que despierta este tema. Juan Pablo afirma que nunca le tuvo miedo a su padre. Podía hablarle de frente y decirle "no pongas más bombas, no secuestres más personas, no hagas más lo que estás haciendo".

Lo que sí aterrorizaba a Juan Pablo era ver que a su padre no le daba miedo nada. Recordaba situaciones extremas en las que la policía venía o les estaban disparando y Pablo Escobar preguntaba "¿y mi almuerzo dónde está?". Cuando le avisaban que la policía estaba a un kilómetro o a 500 metros, él respondía que le avisaran cuando estuvieran a 50 metros y solo entonces se levantaba de la mesa.

Pablo Escobar traficaba con el 80% de la cocaína del mundo. Tenía un control hegemónico sobre todas las estructuras criminales originalmente fundadas en Colombia en los años 80. Juan Pablo afirma que ignoraba en ese momento la magnitud de lo que su padre hacía.

Después del exilio en Panamá y del asesinato del ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla, se generó un parteaguas en la historia de Colombia. Una nueva institución del narcotráfico empezó a ponerse a la par del Estado colombiano, a desafiarlo, amenazarlo, empujarlo y corromperlo. Pablo Escobar tomaba control de muchas estructuras del país.

Los presidentes le tenían miedo a Pablo Escobar. Juan Pablo veía que su padre les escribía pidiendo decretos y estos se publicaban al día siguiente. Recordaba específicamente los decretos 30330 y 2547. Pablo Escobar leía los decretos, subrayaba lo que no le gustaba y enviaba otra carta exigiendo cambios. Esto evidenciaba el miedo y terror que el Estado le tenía.

Pablo Escobar implementó una política férrea que no era de derechas ni de izquierdas: era una política de "plata o plomo". Él se autodefinía como un hombre que no quería que lo encasillaran en la izquierda ni en la derecha, y decía que apoyaba las ideas que fueran buenas sin importar de dónde vinieran.

Pablo Escobar se dedicó a la política, fue elegido representante de la Cámara con una de las votaciones más altas. Era un hombre joven que pensaba que había borrado su pasado criminal. Sin embargo, un director del diario El Espectador encontró una fotografía de 1976 donde Pablo Escobar aparecía detenido por narcotráfico, lo que puso fin a su carrera política. Pablo Escobar soñaba con llegar a la presidencia y le había dicho a su madre que se preparara para ser la primera dama.

Juan Pablo señala que la política y el narcotráfico están más vinculados de lo que se imagina. En Colombia, después de la muerte de su padre, el congreso no podía sesionar porque más de la mitad de los congresistas estaban detenidos o investigados por narcotráfico. Para Juan Pablo, el peor error de su padre fue entrar en una mafia que no lo dejó participar.

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