Back to Uri Sabat

Juan Pablo Escobar: Yo fui criado por los sicarios de mi padre (testimonio exclusivo) #LFDE

Uri SabatMay 17, 20261h 43m
Topics73
La historia de Pablo Escobar vista por los ojos de su hijo0:00El miedo y la normalización del crimen0:31El primer coche bomba y la recompensa1:00El deseo de secuestrar a Michael Jackson1:00La falta de libertad y el hambre rodeado de dinero1:00La foto icónica frente a la Casa Blanca y el FBI1:30La decisión de no seguir el camino de su padre1:31Identidad y nombre2:01El cambio de identidad para viajar3:00La serie "Criado por sicarios"4:03Los primeros recuerdos de las "nanis" sicarias5:31La confianza de Pablo Escobar en los sicarios6:32La faceta cariñosa de Pablo Escobar como padre7:01Una incoherencia en la vida de Pablo Escobar7:32Las enseñanzas de su padre8:02Nunca hubo violencia intrafamiliar9:32La relación con su padre después de su muerte11:00Siguiendo descubriendo quién era su padre11:00La leyenda construida por los medios12:32El respeto y el amor que le permitían hablarle de frente13:00Pablo Escobar controlaba el 80% de la cocaína del mundo14:30El parteaguas en la historia de Colombia15:30Los decretos que pedía Pablo Escobar16:01La política de "plata o plomo"17:02Su carrera política y el sueño de llegar a la presidencia17:30La política y el narcotráfico están vinculadas18:30El primer regalo que le hizo su padre19:31El Ferrari Testarossa que duró 3 días21:00Rodeados de millones de dólares y muriéndose de hambre22:30El mensaje que siempre trata de contar24:01Las historias que consumen en Netflix glorifican el materialismo24:32Llegar al colegio en helicóptero25:31La Hacienda Nápoles: 3000 hectáreas y un zoológico26:01La Hacienda Nápoles hoy27:42La historia de Michael Jackson28:31Confiscación de la hacienda y guerra con paramilitares30:32La foto frente a la Casa Blanca31:01El secuestro de Francisco Santos33:01La Catedral: la cárcel construida por Escobar34:00La conciencia de Juan Pablo desde los 7 años35:00Pablo Escobar produce más noticias hoy que cuando vivía36:02La reacción ante la muerte de Pablo Escobar37:00El poder de las palabras39:32Ganancias de Pablo Escobar40:31La falta de ahorro de Pablo Escobar44:00La historia inventada de Netflix45:31El atentado de Avianca46:32Relación con las víctimas47:32¿Es Juan Pablo una víctima?50:00Ayuda psicológica51:00La comercialización de la imagen de Pablo Escobar52:00La administración de la confianza por Pablo Escobar55:02La prisión de la isla Gorgona y la historia del administrador desleal55:32El cargamento de jeans y la genialidad de Pablo Escobar58:31La capacidad de observación y predicción de Pablo Escobar1:01:30El contexto que llevó a Pablo Escobar a ser quien fue1:04:00Aspecto físico y gustos de Pablo Escobar1:07:32Las residencias: Mónaco y la hacienda Nápoles1:09:01La justificación de la violencia y la guerra contra la policía1:13:00Obras sociales y la idea de poner el narcotráfico al servicio del pueblo1:16:30La cárcel de la catedral y el escape1:20:02La colección de arte y el Dalí que salvó vidas1:21:30El Dalí de la casa de Pablo Escobar1:24:21Atentado en la Plaza de Toros La Macarena1:25:31"Guerra es guerra y se morirá el que se tenga que morir"1:27:00"Prefiero una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos"1:27:31Versiones sobre la muerte de Pablo Escobar1:29:30Enseñanzas sobre el suicidio1:30:31El primer acto suicida: el uso del teléfono1:32:30La importancia de los zapatos en la guerra1:34:00La conversación sobre las drogas1:36:00Legalizar las drogas en casa1:37:31Reflexiones finales1:40:33
In a Nutshell

Juan Pablo Escobar relata cómo creció rodeado de sicarios que actuaban como sus niñeras, mientras su padre Pablo Escobar controlaba el 80% del narcotráfico mundial, construía su propia cárcel y ordenaba atentados terroristas. A pesar de la enorme riqueza y el poder, la familia vivió sin libertad, rodeada de millones en efectivo pero muriendo de hambre, y enfrentando constantes atentados. Su mensaje central es que el crimen no es éxito sino un talento desperdiciado que destruye todo a su paso, y que él eligió el camino de la paz en lugar de repetir la violencia de su padre.

AI-Generated Notes

These notes were generated by AI and may contain inaccuracies.

Juan Pablo Escobar afirma que su padre no es un caso de éxito, sino un enorme talento desperdiciado en la criminalidad. Es el mayor narcotraficante del mundo. El planeta conoce la historia vista por los ojos de Pablo Escobar, pero hoy se contará la historia vista por los ojos de su hijo.

Lo que más miedo le daba a Juan Pablo era ver que su padre no tenía miedo. Veía situaciones muy extremas: llegaba la policía o los estaban disparando y Pablo Escobar preguntaba: "¿Y mi almuerzo, dónde está?". Su padre nunca le ocultó lo que hacía. Veían la televisión y cuando salía un crimen, Pablo Escobar decía: "Así fui yo". Cuando Juan Pablo le preguntó cómo se atrevía a hacer semejante cosa y que podría haber matado a su propia mamá, su padre respondió: "Guerra es guerra y se morirá el que se tenga que morir".

Juan Pablo recuerda que el primer coche bomba de la historia de Colombia explotó en su casa. A esa edad había una recompensa de 4 millones de dólares por su cabeza.

Juan Pablo menciona que en ese momento se podía querer cualquier cosa y saber que se tenía. Incluso conocer a Michael Jackson, contratarlo para que diera un concierto y después decirle: "No te puedes ir". Es decir, querían secuestrar a Michael Jackson.

Por más que compraban de todo, duraba 5 minutos. No tenían libertad. Peor aún, terminaron rodeados de millones de dólares en efectivo y muriéndose de hambre.

Hay muchas imágenes icónicas, entre ellas una de Juan Pablo y su padre frente a la Casa Blanca. En esa ocasión también fueron a la sede del FBI, donde Pablo Escobar entró con un pasaporte falso. Esto muestra cómo pensaba el hombre que era.

Juan Pablo nunca se vio como el hijo sucesor de su padre. Cuando se dio cuenta de toda la destrucción que podía causar, dijo: "Este no es el mundo que yo quiero para mí".

Juan Pablo aclara que su madre lo bautizó Juan Pablo y lo llama Sebastián. Para él, el nombre es una cuestión anecdótica. Lo que define la identidad no son los nombres que se usan, sino las acciones. Su nombre actual es Sebastián Marroquín, pero también es Juan Pablo Escobar. La paradoja es que Juan Pablo Escobar es como su nombre artístico. El original ya no existe legalmente y no puede identificarse ante ninguna autoridad con ese nombre.

El cambio de identidad no se hizo con la pretensión de borrar el pasado. Era imposible borrar el pasado. Lo hicieron porque no podían salir del país y ningún país del planeta los quería recibir por los nombres que traían. Cuando cambiaron de identidad, pudieron viajar sin problemas.

Juan Pablo presenta su nuevo trabajo titulado "Criado por sicarios". Es una serie que escribieron durante 5 años. Tiene que ver con la relación del hijo de Pablo Escobar que crece rodeado de maleantes que terminan siendo los peores bandidos de Colombia y haciendo las veces de sus niñeras. En inglés la serie se llama "Killer Nanis" (mis queridas niñeras asesinas). En el ambiente en el que creció, sus amigos eran gente que estaba más pensando a quién iban a matar, pero de repente se tenían que sentar a explicarle matemáticas o ayudarlo con alguna tarea o llevarlo al colegio.

El primer recuerdo que le viene a la mente es cuando jugaba al fútbol y no le pasaban la pelota. Era un niño muy pequeño y se juntaban ocho o diez personas. La cantidad de niñeras que había en la serie no son las mismas que había en la vida real. Había muchísimas más. Su padre tenía un ejército de 1000 personas a su disposición. Las conocía casi todas, pero había un grupo más selecto que estaba con él todo el tiempo. Ellos se dedicaban a protegerlo, pero también a educarlo.

Juan Pablo dice que era una cosa muy extraña porque eran bandidos contratados por su padre. Ahora que él es padre de un hijo de 13 años, dice que nunca dejaría a su hijo en manos de bandidos. Su padre, por alguna razón, le confiaba a su más preciado ser a gente con valores tan escasos.

Juan Pablo describe a su padre como muy cariñoso. Cree que en lo único que coinciden todos los que han hablado acerca de Pablo Escobar en sus biografías no autorizadas y en las series que le han dedicado es en el afecto de ese papá por la familia. Es contradictorio porque por un lado era protector con los suyos, pero por otro lado tomaba decisiones que los exponían permanentemente.

Es una incoherencia o contradicción en la vida de su padre: ser ese hombre amoroso y a la par ser un asesino cruel, despiadado, narcotraficante y terrorista. Tenía tantos nombres que se le pueden poner los que se quiera. A la par, dejaba a su hijo en manos de maleantes para que lo cuidaran y lo criaran.

Pablo Escobar le decía a su hijo: "Tienes que decir por favor, gracias. Tienes que ser respetuoso con las personas. Nunca abuses de tu poder, ni de tu apellido, ni de la fama, ni del dinero". También era un tipo que trataba a las personas con mucha prudencia, con respeto y con humildad. De repente tomaba decisiones que cambiaban el curso de la historia de un país.

La violencia que vivió Juan Pablo desde muy pequeño no incluyó violencia intrafamiliar contra él. Su padre nunca le pegó. Estamos hablando de principios de la década de los 80. En esa época era normal que un padre le pegara al niño. Su padre nunca fue de ese tipo de cosas. Era muy hábil para regañarlo y llamarlo la atención. Le quitaba lo que le gustaba. Si cometía algún error, le decía que se quedaba sin sus motos dos meses. También le cerraba la habitación donde tenía juguetes. Nunca gritaba. Nunca vio un maltrato de su padre hacia su madre.

Lo que cuenta su madre en su libro es otra historia que Juan Pablo tampoco conocía y que le cambió un poco la relación con su padre ya después de muerto.

Juan Pablo cree que sigue entendiendo quién era su padre. No cree que su padre sea una persona tan fácil de descubrir y que ya todos creen que saben. Ni siquiera él, que es el hijo, que se ha dedicado a investigarlo y que ha hablado hasta con sus peores enemigos para que le cuenten su historia. Nunca se ha querido quedar con las versiones con las que ha crecido sobre su padre. Siempre ha querido buscar otras fuentes. También escribió un libro donde le da voz a todos los enemigos de su padre para que le cuenten cómo se veía a Pablo Escobar desde el otro lado, como la cara oculta de la luna. Sigue descubriendo cosas y encontrando personas.

A 44 años de que vivió, deja semejante historia. A veces uno dice que parece que este hombre hubiese vivido unos 80 años. En 44 años construyó una leyenda y se le apagó la vida. No sabe si él se propuso construir esa leyenda. Cree que es una leyenda que ha sido construida y alimentada por los medios de comunicación que también han descubierto un negocio en él en virtud del interés que este tema despierta a mucha gente.

Juan Pablo nunca le tuvo miedo a su padre. Podía hablarle de frente y decirle que no pusiera más bombas, que no secuestrara más personas, que no hiciera más lo que estaba haciendo porque estaba creando un caos y destruyendo un país. Esto muestra que no le tenía miedo porque sabía que había un respeto, un cariño y un amor de su padre hacia su persona. Nunca se sintió amenazado. Lo que sí le daba miedo era ver que a su padre no le daba miedo.

Pablo Escobar traficaba con el 80% de la cocaína del mundo. Era un hombre que tenía un control hegemónico sobre todas esas estructuras criminales originalmente fundadas en Colombia en los 80. Juan Pablo realmente ignoraba en ese momento lo que su padre le decía: "Hijo, yo soy un bandido, a esto me dedico". Esto se lo dijo después de que iban al exilio en Panamá y después de que públicamente se empezaba a perseguirlo por ordenar el asesinato del ministro Rodrigo Lara Bonilla, ministro de justicia del gobierno de Belisario Betancur.

El asesinato de Rodrigo Lara Bonilla genera un parteaguas en la historia de Colombia, donde una nueva institución del narcotráfico empieza a ponerse a la par del Estado colombiano, a desafiarlo, a amenazarlo, a empujarlo y a corromperlo también. Había muchas formas de destruir ese estado de derecho y esa democracia: con corrupción, con secuestros extorsivos, con bombas, terrorismo y con todo lo que se quiera. Su padre tomó control de alguna manera de muchas estructuras del país. Los presidentes le tenían miedo. Juan Pablo veía que su padre les escribía y les pedía que sacaran decretos y los sacaban.

Pablo Escobar veía en el diario que al día siguiente publicaban el decreto desde presidencia que él pedía. Lo leía muy juiciosamente, subrayaba lo que no le gustaba, volvía y mandaba otra carta y decía que no le gustaban tales artículos, que los cambiaran y que al día siguiente quería otro decreto. Los decretos eran el 3030 y el 2547. Juan Pablo decía: "¿Cómo es posible que mi papá acá en la casa, en el escritorio, escriba esto y al día siguiente el presidente de la República hace lo que él le dice?". Eso evidencia el miedo y el terror que le tenían. Era un hombre que ya había logrado doblegar a la democracia y le puso la bota en el cuello.

Tenía una política muy férrea que no era de derechas ni de izquierdas. Era una política de plata o plomo. Se autodefinía como un hombre que no quería que lo encasillaran en la izquierda ni en la derecha. Decía que apoyaba las ideas que fueran buenas, no importa de dónde vinieran.

Pablo Escobar se dedicó a la política. Entró a ser representante de la Cámara y fue elegido popularmente con una de las votaciones más altas como representante. Era un hombre joven que pensaba que no lo iban a detectar, que había borrado su pasado criminal, que había asesinado jueces, investigadores, que había quemado expedientes y que había hecho un montón de cosas para entrar en la política. Un director del diario El Espectador encontró una fotografía del año 76, un año antes del nacimiento de Juan Pablo, donde su padre es detenido junto a otra banda por un tema de narcotráfico. Ese fue el fin de la carrera política de su padre. Soñaba con llegar a la presidencia de la República. Le había dicho a su madre que empezara a prepararse para ser la primera dama.

La política y el narcotráfico están más vinculadas de lo que se imaginaba. No hace mucho, ya su padre estaba muerto, el congreso no podía sesionar porque no había quórum porque más de la mitad de los congresistas estaban detenidos o investigados por narcotráfico. No quiere minimizar las acciones violentas de su padre ni el personaje que es, pero no era el único. Fue el primero que descubrieron, el que tomó más notoriedad y el que se convirtió en una leyenda. La política también fue parte de su peor error. Para Juan Pablo, el peor error que comete es entrar en una mafia que no lo dejaron participar.

El primer regalo que Juan Pablo recuerda es una moto Suzuki muy pequeña, 50 centímetros cúbicos, amarilla. No sabía manejar y su padre se le ocurre ponerle las mismas rueditas que se le ponían a las bicicletas. Se acuerda que le enseñó a manejar. Fue un regalo que vieron juntos. Iban caminando por la ciudad de Bogotá y la moto estaba en una vitrina. Juan Pablo se puso emocionado y lloró porque quería la moto. El lugar estaba cerrado. Tenía 4 años. Desde muy pequeño fue fan de las motos. Su padre le regala la moto y él es el que le enseña a montar en moto también. Un día después le quita las ruedas y se va detrás sosteniéndolo. Le dice: "Dale, tranquilo que yo te sostengo". Lo iba sosteniendo de atrás de la moto. Cuando Juan Pablo miró para atrás, su padre ya estaba lejos y él iba solo. Ahí se cayó.

Cuando tenía 13 años, su padre le regaló un Ferrari Testarossa que le duró 3 días. Esos son los mensajes importantes de esta historia: que lo mal habido no dura y no se puede disfrutar. Eso solamente pasa en las series que no tienen en cuenta las verdaderas historias, donde se dedican a glorificar y a mostrar un capo de la mafia lleno de chicas bonitas, de mansiones, de automóviles costosos, de motos, etcétera. Nada de eso se puede disfrutar. Por más que compraban de todo, duraba 5 minutos. Su padre tuvo seguro una colección de automóviles, pero no los pudo manejar. Los compraba, los veía, se tomaba la foto y ya nunca más podía volver a verlo, a tocarlo, a manejarlo.

Juan Pablo dice: "¿Cuál es el sentido de obtener y de comprar si ni siquiera estás disfrutando lo que puedes comprar?". No tenían libertad. Peor aún, terminaron con su padre rodeados de millones de dólares en efectivo y muriéndose de hambre. Tenían una sopa putrefacta porque era lo único que había para comer, pero sí tenían una fortuna con que comprar todos los supermercados de la ciudad, pero no había libertad. Muchos se le acercan y le dicen que quieren ser exitosos como su padre. Juan Pablo les responde: "Hermano, estás equivocado. Mi papá no es un caso de éxito. Mi papá es un caso de un enorme talento desperdiciado en la criminalidad". Por eso duró lo que duró. La gente piensa que vivió 70 años. Vivió 44 años. Murió en la plenitud de su vida. Hoy tiene 49 años. De alguna manera se ha arregjado para vivir un poquito más que su padre. Nunca soñó con vivir tanto. Nunca soñó con tener canas, con que se le cayera el pelo. Está feliz, no tiene ningún problema con eso. Eran cosas que pensó que nunca le iban a pasar. Ve como si se le cayera el pelo y dice: "No, qué bueno, hermano, porque todavía lo estás viendo. Todavía estoy vivo". No pensó que iba a pasar de los 16 años. A esa edad había una recompensa de 4 millones de dólares por su cabeza.

Su padre murió días atrás y él dijo que con mayor razón había menos esperanza de que iba a haber vida para él. Aquí estamos. Es honrando esa vida, pero desde las experiencias que les dejó para no repetirla. Es a lo que se dedica. Es el mensaje que siempre trata de contar en donde sea que pueda expresarse, sea en una conferencia o en un podcast. Es importante que todos se lleven esas lecciones de vida que él vivió. Cualquiera hubiera quedado cómodo en su casa, en su sofá, sin compartirlas, pero a él le parece que tienen un valor para la humanidad, para los jóvenes sobre todo que se ponen a ver la televisión y piensan que todo es como se lo pintan ahí.

Las historias que consumen en Netflix hablan del valor extremo de lo material, de lo económico, del poder, de esa lírica que envuelve también el mundo de la mafia. En muchas películas se ha visto eso y Juan Pablo apuntaba a ese punto de que todo se te escapa porque no se puede disfrutar y no dura. Él vivió que su padre le regalaba cosas con dinero mal habido y él tampoco las podía disfrutar. Las motos que le regaló no las podía disfrutar. Terminaron quemadas, bombardeadas, decomisadas y robadas. Eso tiene una energía muy especial. El dinero de lo mal habido de verdad que se te escapa de las manos. Por más que te traigan una montaña, vas a ver que no te dura.

Juan Pablo escuchó en una entrevista que decía que en algún momento, incluso dentro de toda esa vorágine y locura, había llegado al colegio en helicóptero para no llegar tarde. Estaban en la Hacienda Nápoles y la Hacienda Nápoles no era su lugar de residencia, era un lugar de recreo. Vivían en Medellín, pero la hacienda era un lugar de fin de semana o de vacaciones. Las vacaciones largas de Colombia que son diciembre y enero las pasaban ahí.

La Hacienda Nápoles era un lugar muy loco porque estaba comprendido por 3000 hectáreas de tierra entre Bogotá y Medellín, en lo que se llama la zona del Magdalena medio. Tenían un zoológico de más de 100 especies importadas de todas partes del mundo: jirafas, cebras, hipopótamos, rinocerontes, elefantes y lo que se imagine. Animales como en África era igual. Habían también 700 empleados, 10 casas a lo largo de esas hectáreas, vehículos recreativos desde motos y trimotos (todavía no habían salido cuatrimotos en ese momento), aeroplanos, ultralivianos. Había de todo, no había más para comprar. Tenían su propia estación de servicio de gasolina dentro de la hacienda. Un aeropuerto, helipuertos, canchas de fútbol, de tenis. No había más para comprar allá. Había hasta ropa nueva para el que se le olvidase llegar a la hacienda y que por ahí no había empacado. Y a todos se les olvidaba empacar porque llegaban y había ropa nueva para todo el mundo. Se hacían unas fiestas gigantescas en las que ni siquiera Juan Pablo conocía a los que estaban ahí presentes. Para llegar a su habitación tenía que pedir permiso entre multitudes a veces, en las épocas de siembras que se hacían tantas celebraciones. Era un lugar donde había un derroche impresionante.

Tras la muerte de Pablo Escobar, la hacienda quedó completamente destruida y la selva la invadió. Hoy es un lugar paradójico que alberga una cárcel de máxima seguridad y el mismo zoológico. El sitio se llama Parque Temático Hacienda Nápoles, con un parque acuático, visita a los hipopótamos, recorrido por la historia de la finca, montañas rusas y cinco hoteles. Aunque no pretende ser una oda a Pablo Escobar, representa el poder que tenía: podía conseguir cualquier cosa, desde conocer a Michael Jackson hasta que le trajeran una hamburguesa en helicóptero.

Juan Pablo Escobar cuenta que siendo superfan de Michael Jackson le pidió a su padre que en vez de traer grupos folclóricos tradicionales en diciembre, trajeran al "rey del pop". Pablo preguntó cuánto costaría y respondió que el dinero no era problema. Rápidamente pensó en invitarlo a quedarse un par de días en la hacienda. Juan Pablo le dijo que Michael Jackson también tenía su zoológico y Neverland en California, por lo que no lo deslumbraría. Pablo entonces propuso pagarle 10 millones de dólares por el concierto y cobrarle 60 millones cuando quisiera irse, lo que equivalía a secuestrarlo. Juan Pablo decidió no seguir presionando para que ocurriera ese encuentro.

La guerra se intensificó y la persecución comenzó de nuevo. La hacienda era confiscada, las autoridades y la prensa anunciaban el decomiso definitivo, se retiraban y a los dos días volvían. Este juego sistemático duró años hasta que una guerra con los paramilitares de la zona hizo que la hacienda dejara de ser un refugio seguro.

Hay una foto icónica de Juan Pablo y su padre frente a la Casa Blanca. Muestra el beneplácito con el que se recibía a Pablo Escobar en sus años más prósperos como narcotraficante. En esa época el narcotráfico no estaba tan demonizado como hoy. Las autoridades no estaban preparadas: no existían escáneres en aeropuertos, las maletas no pasaban por rayos X, no había perros detectores. Era muy fácil para Pablo Escobar ser un narcotraficante exitoso. La foto surgió durante uno de los muchos viajes familiares a Estados Unidos. En una ocasión Pablo Escobar entró a la sede del FBI con pasaporte falso.

El ex vicepresidente Francisco Santos fue secuestrado por más de 6 meses por órdenes de Pablo Escobar. Santos pertenecía a la familia dueña de El Tiempo, el diario más importante de Colombia. El secuestro tenía como objetivo presionar al gobierno de César Gaviria para que gestionaran decretos que permitieran a Escobar tener su propia cárcel. Pablo Escobar fue el único criminal de la historia de la humanidad que se construyó su propia cárcel.

Juan Pablo vio los planos de la cárcel y fotos de las primeras hiladas de ladrillo. Cuando llegó a visitarla, se dio cuenta de que no era una cárcel sino una finca donde solían ir de recreo y de escondite. Pablo Escobar le mostró por dónde planeaba escaparse. Se había entregado hacía un mes y medio. Juan Pablo quedó desconsolado porque había insistido mucho en que su padre se entregara y resolviera la situación. Esto ocurrió alrededor de 1992, cuando Juan Pablo tenía 13 o 14 años.

Pablo Escobar nunca le ocultó a su hijo lo que hacía. Desde los 7 años le abrió su corazón y le explicaba lo que hacía. Veían la televisión y cuando salía un crimen Pablo decía "Sí, ese fui yo" o "No, ese no fui yo". Juan Pablo también empezó a entender cómo los medios construyen historias que no son verdaderas. Recordó la frase periodística: "Nunca dejes que la verdad te arruine una buena nota".

Estadísticamente, Pablo Escobar genera más noticias en 2022 que cuando estaba vivo matando gente. Juan Pablo considera que no se le ha dejado morir porque es un negocio para todos, incluyendo a él mismo. Sin embargo, siempre ha actuado dentro de la legalidad. Es arquitecto, diseñador industrial, productor audiovisual y escritor. Su padre le mostró el camino que no había que recorrer y le quedó claro que no existe posibilidad de encontrar el éxito en la criminalidad.

El día que murió Pablo Escobar, lo último que le dijo a Juan Pablo por teléfono fue "Ahorita te llamo". Diez minutos después, una periodista le confirmó la muerte y le preguntó 20 veces "¿Qué vas a hacer ahora?". La respuesta 21 fue: "Pues yo los voy a matar a todos". Durante los 10 minutos posteriores a esa amenaza, Juan Pablo pensó cómo llevarla a cabo. Se imaginó en los zapatos de su padre y se dio cuenta de la destrucción que causaría. Decidió que no era el mundo que quería para sí mismo. Llamó a los medios y dijo que se había equivocado, que acababa de amenazar al país pero que eso no era lo que quería. Juró hacer lo que fuera por hacer la paz en Colombia.

Esas declaraciones de 5 segundos terminaron convirtiéndose en 30 años de exilio. Juan Pablo reflexionó sobre el poder que tienen las palabras y la importancia de pensar antes de hablar.

En su segundo libro Pablo Escobar Infraganti, Juan Pablo entrevistó a la persona que cuidaba el dinero de su padre en Estados Unidos. Esta persona le contó que iban a los bancos todas las semanas y el banco prestaba todo su personal y máquinas contadoras de dinero, pero siempre iban atrasados. Tuvieron que empezar a pesar el dinero en una báscula porque era la única manera rápida de contar el caudal de efectivo. Un fin de semana Pablo Escobar podía ganar entre 50 y 80 millones de dólares solo en Miami vendiendo cocaína. No obligaba a nadie; se la quitaban de las manos. Había más viciosos dispuestos a comprar que narcotraficantes para distribuir, por lo que no había peleas por esquinas.

Pablo Escobar nunca pensó en ahorrar. Se autodefinía como "una máquina de hacer dinero". Los socios sí guardaban dinero, compraban oro o diamantes, o lo enterraban. Muchas veces los ratones comían los dólares enterrados. Durante la época de La Catedral, Pablo Escobar estaba sin un peso pero tenía gente que le daba dinero. Nunca se preocupó por tener dinero.

La historia de que Pablo Escobar quemó 2 millones de dólares para que su hija Manuela no muriera de frío es un invento de Netflix. Juan Pablo considera que glorifica la actividad criminal. En Colombia no hace tanto frío, es un país tropical. Hay árboles por todas partes para hacer leña. Quemar dinero es absurdo cuando hay tantas cosas que quemar antes.

El atentado de Avianca fue uno de los más brutales de la historia de la violencia en Colombia. Pablo Escobar puso una bomba en un avión que explotó en pleno vuelo, matando a 107 personas. El crimen no está resuelto, pero Juan Pablo ha reconocido que su padre tuvo responsabilidad. El avión supuestamente iba a ser tomado por César Gaviria, sucesor de Luis Carlos Galán Sarmiento, quien también fue asesinado por Pablo Escobar.

Juan Pablo conoce a Gonzalo Rojas, fundador de la asociación Colombia con Memoria, que agrupa a familias de víctimas del atentado de Avianca. La primera vez que habló con él salió destruido y no paró de llorar. Gonzalo conserva los diarios de la época y ha trabajado para que el caso se investigue. Recientemente Gonzalo vio la serie de Juan Pablo y le agradeció el mensaje, ya que no es otra serie que glorifica a Pablo Escobar. Juan Pablo ha tenido reuniones con unas 150 personas víctimas directas de la violencia de su padre: expolicías, hijos de narcos asesinados, transeúntes.

Los hermanos Galán, hijos de Luis Carlos Galán, le dijeron a Juan Pablo que él también era una víctima de su padre y que no tenía por qué pedirles perdón. Juan Pablo respondió que si era una víctima, sería el último de la cola, porque antes están ellos y muchos más.

Juan Pablo solo fue al psicólogo una vez cuando tenía 7 u 8 años. Cree que todos traemos nuestro mejor psicólogo: la conciencia. Considera que si somos capaces de abrir nuestras mentes y corazones y pensar en profundidad lo vivido, podemos entender qué está bien, qué está mal y qué hay que corregir.

En Barcelona, Juan Pablo caminaba por Las Ramblas con su hijo de 8 años cuando este le preguntó por qué el abuelo aparecía en casi todas las vitrinas. Juan Pablo le respondió que hay un negocio en torno a la imagen de su padre. Nadie de la familia ha recibido derechos por el uso de su historia o nombres. Netflix tampoco pidió autorización. Se venden camisetas, carcasas de teléfono, encendedores, juegos de mesa por 49 euros, skins para Xbox y PlayStation con la imagen de Pablo Escobar. Los niños ven estos productos como un juego y no como historia. El hombre real desaparece y aparece el personaje mediático romantizado.

Era un día a día de paranoia con el miedo. Al principio Pablo Escobar era muy confiado y pasó una historia que se va a resumir. En Colombia había una cárcel que si te tiraban ahí no salías más con vida. Era como el Alcatraz de Colombia, la prisión de la isla Gorgona, una isla rodeada de serpientes y de tiburones. No había manera de sobrevivir. Un amigo de Pablo Escobar fue mandado a esa prisión y fue la única persona que escapó de ahí. Pablo le mandó un helicóptero, lo rescató y se lo llevó. Le salvó la vida. Imagínese la gratitud de este tipo que ya estaba rodeado de serpientes para dormir o de tiburones y un angelito le manda un helicóptero y lo extraen.

Pablo obviamente pensaba lo mismo y este tipo sabe que le debe la vida y por eso lo puso a administrar el dinero. Este tipo se le olvidó rápidamente la gratitud y le empezó a robar a Pablo. El papá le hizo una trampa, lo descubrió fácil, le dijo: "Pues alguien tiene un billete de 500." Y él ahí mismo: "Sí, patrón, aquí está." Y era un billete que Pablo tenía marcado con una marca microscópica que era de él. Y ahí lo agarran.

Como con el miedo trabajaba la confianza, hace llamar a todas las personas de su oficina, las lleva hacia el área de la piscina, hace atar a este hombre a una silla y lo empuja al agua y les dice: "Esto es lo que pasa con el que me roba." Hasta ahí se atrevieron a robarle mucho. Después la gente pierde, la gente es muy atrevida y aún así le robaban.

Juan Pablo Escobar cuenta que no vio esto, pero le contaron. Cuando se le pregunta si ha presenciado alguna muerte, responde que lo que cuenta y lo que presenció está en la serie, ahí hay mucho de la violencia que él presenció. Está muy relatado ahí con crudeza. Ha podido ver un nivel que ni su esposa ni su madre sabían. Cuando ellas ven la serie con él por primera vez, dicen: "Eso no es verdad, eso no pasó." Él les dice: "No, sí es verdad. Lo que pasa es que llevo casi 35, 40 años callándomelo, pero sí es verdad." Esa es un poco la serie también es sorpresa para su familia. No son historias conocidas por ellos. Se atrevió a contarlo porque dijo que no se iba a quedar con esto guardado toda su vida. Le parecía que ya tenía la madurez, la sensatez para contarlo sin caer en el error de la glorificación, que fue algo que cuidaron mucho siempre.

Cuando se ha relatado esto, indefectiblemente se piensa en alguien muy listo que consigue escudriñar saber quién es el que le está vendiendo. Hay una historia que Juan Pablo cuenta en la que hay un cargamento de pantalones. Cuando se hablaba del Leonardo da Vinci del crimen, lo ejemplifica mucho. Esa historia muestra cómo su padre ponía su genialidad al servicio de la criminalidad y del mal. Él inventa una fórmula de una cocaína líquida que después metían ropa o jeans, prácticamente eran jeans que metían en la cocaína líquida, los secaban al sol o con máquinas secadoras y de alguna manera le ponían un líquido también o un aerosol a la prenda para que el olor a cocaína desaparezca. Según entiende y había escuchado a su padre, le ponían los aerosoles que le ponen a los perritos para que no hagan pipí por ahí donde no deben hacer. Entonces, claro, envió miles de kilos de coca en jeans exportados legalmente a los Estados Unidos.

Por supuesto, al principio la autoridad no se percató de eso y pasaron un montón, pero no falta el traidor y hasta que alguien dice: "Ahí va" y lo agarran, no agarran la droga. Hace un gala mediática de, miren la forma tan creativa, etcétera. Y su papá dice, pues voy a seguir enviando los mismos jeans. En el mundo del AMPA y del narcotráfico, todo el mundo lo mira y le dice: "Patrón, pero pues, ¿para qué va a seguir enviando los mismos jeans?" Y ya están en las noticias, ya saben que es usted el que los está enviando. Él dice: "Pues ahí les van los mismos jeans, la misma marca, todo igual." Pero fíjate esto, él envía los jeans esta vez sin cocaína, sin un gramo de cocaína. Y entonces su gran genialidad tenía que ver con entender cuáles iban a ser tus siguientes pasos si él movía determinadas fichas en tu vida. Entonces, él sabía cómo ibas a reaccionar. Entonces, él se imagina este escenario y así sucedió.

Envió montones de cajas, un montón de cajas de jeans. Obviamente todas fueron decomizadas al llegar. Se cansaron de lavar los jeans, los agentes de la DEA para poder encontrar algo y no encontraron nada. Y al final tenían sus oficinas llenas de cajas de jeans, no podían ir ya a trabajar hasta que ya pues no había evidencia, no había nada, tírenlo todo a la basura. Y eran las cajas las que traían la cocaína, las cajas de cartón. Entonces él sabiendo y muy a propósito, ponía a trabajar a su enemigo sin que el propio enemigo se percatara a que le ayudara a pasar la droga, porque lo único que tenía que hacer era mandar a su gente al basurero para que identifiquen las cajas con el logo de la empresa que él se había inventado y pudieran recuperar así la cocaína. Ese es un ejemplo de ese da Vinci del crimen, el saber cómo actúa el otro antes, incluso de que el otro sepa lo que va a hacer.

Ese era el que para Juan Pablo le dio una ventaja fundamental en todo lo que hacía. Recuerda cuando él decía: "Tenían que mandar a investigar a alguien o a seguirlo o a hacer una vigilancia." Y entonces algunos de sus nanis o le decían: "Patrón, pero es que es difícil hacerse ahí. Hay un parquecito, hay una estación de policía. Si se para una persona y van a llegar en 2 minutos a preguntarle qué estás haciendo" y él decía, agárrate una mochila, unos cuadernos universitarios, una pelota y un perro. Y juega con el perro y con la pelota toda la tarde. Nadie se te va a acercar a preguntarte nada. Porque una persona con un perro lo último que está pensando es en hacerle un daño a alguien.

Otras cosas que pasaban, te subías al ascensor cuando él era el hombre más buscado del mundo y a veces le tocó a su esposa e en aquel entonces era su novia subirse un ascensores, ya estaba con él. Se muere del miedo su novia porque va con el hombre más buscado del planeta y él empieza a hablar aparte dentro del ascensor y ella se asusta más porque él habla dentro del ascensor. Ya cuando salen y ya están tranquilos y pueden hablar, él le dice, ella le dice: "¿Usted para qué habló? O sea, era peor." Dice: "No, al contrario. Observa cuando una un par de personas están hablando dentro de un ascensor, el instinto es que todo el mundo baje la mirada y nadie quiere saber quién está hablando." Era un hombre muy observador de esos detalles. O sea, psicológicamente alguien muy avanzado en esas cosas, muy una capacidad de leer la mente humana, el comportamiento de predecir tus movimientos antes de, como bien lo dijiste tú, antes de tú saber lo que ibas a hacer el día de hoy, ya él sabía lo que tú ibas a hacer.

Juan Pablo cree intrínsecamente que su padre era un hombre ambicioso, absolutamente. Su ambición personal lo llevó a tomar esas decisiones, y él es el único responsable de sus decisiones. Sin embargo, hay un contexto familiar y hay un contexto de país. Ya estamos hablando de una Colombia hipercorrupta con cero presencia del Estado en ninguna parte. O sea, las instituciones eran pequeñas, desorganizadas, cero fortalecidas y había una gran corrupción y violencia por doquier. Colombia era un caos, un caldo de cultivo para cualquiera. Nadie iba a ser visto, porque el país tenía tantos problemas y encima tiene una mamá superambiciosa, su abuela, que le dice: "A mí me traes dinero como sea, o sea, vale todo." Y ella misma también hacía cosas que hacían contrabando de alcohol en ese momento. Entonces viene de una mamá que también de alguna forma hacía trampa.

Y se acuerda que contaba en esos momentos que traficaban con alcohol y ahí vuelve a un tema del contexto. Es decir, en ese momento el tráfico con alcohol no se hablaba de tráfico, se hablaba de contrabando, era un delito menor. Lo mismo pasaba con la cocaína. Si tú traficabas con una botella de whisky o cigarros o con cocaína, era el mismo delito en ese momento. Esto hablando muy al principio de los 80. Y eso no lo dice para nada, nada en absoluto, pero sí para entender que a nivel social también no había una condena tan grande como la hay hoy en ese tema.

Y su padre, si bien estaba empezando a con el contrabando, electrodomésticos y demás y bebidas y tabaco, comprendió que pues para cometer el modelito con un televisor pues era más rentable hacerlo con 1 kilo de cocaína. Y así es que él empieza, viendo que su mamá cuando lo hacía con el alcohol, y tenían que pasar un retén de la policía, un control policial, pues agarraban un ataúd, no había ningún muerto, lo llenaban de licor y lo llevaban en un peregrinaje. Y contrataban a señoras para que lloren. Entonces, las señoras de negro pasaban llorando. ¿Qué policía va frente a una señora llorando que llevan un féretro, va a decir: "A ver, abran la" Ningún policía se va a atrever a hacer eso. Y así les pasaban por el medio, por la cara les pasaban. Y él viene de esa escuela. Era un niño cuando él vio eso. Imagínese en su evolución. Y ahí se convierte en este Pablo Escobar, en un caldo de cultivo perfecto, en la tormenta perfecta, y encima con el gran patrocinador de todo este problema que es el prohibicionismo. Eso es ya el decreto, algo muy barato que se encarece por decreto.

Físicamente, era un hombre que al principio, digamos, fue un hombre deportista, no era un fanático de ningún gimnasio, pero le gustaba jugar fútbol con frecuencia. Le gustaba, sus partidos duraban horas, sus partidos se terminaban cuando el equipo de él iba ganando y él era el que jugaba. Había un árbitro, por supuesto, pero el árbitro decía penal y él decía: "No, fue penal." Y el árbitro decía: "No, fue penal." No, entonces y si había uno que les estaba metiendo muchos goles del otro equipo para el partido. A ver, a ver, a ver, paren el partido, fulanito, véngase para mi equipo, cámbiense en camisetas y se organizaba todo para hasta que su equipo ganara recién ahí, ahí terminaba el partido.

Era un hombre también le gustaban los deportes de motor, motos, automóviles, los náuticos, de todo. Le gustaba lo que tuviera motor, pero no era un hombre de baja estatura, como 1,68, que al principio tuvo un buen estado físico, pero después los años de encierro pues lo hicieron ganar peso igual que a él. Juan Pablo estuvo encerrado desde casi que desde que a él le tocó la pandemia mucho antes del COVID. Los encierros largos. Estuvo 6 meses en un departamento sin poder abrir la cortina, si quieren, sin poder bajar a buscar una pizza en la portería. Una cárcel de oro. Una cárcel ni de oro, o sea, un departamento común. Y aunque fuera de oro, es una cárcel igual. No te cambia el encierro, no te cambia el material que te rodea.

Más hablado de la hacienda Nápoles. ¿Qué era Mónaco? Mónaco era un edificio en Medellín donde vivían. Tenía ocho pisos en total. En los últimos dos, el séptimo y octavo era un penthouse de 2,000 m² de superficie. Nadie vivía en los departamentos inferiores, salvo uno adaptado para los escoltas. Y este su madre tenía ahí la colección de arte más importante de América Latina, pero vivían solos. Su papá nunca iba, iba y fue una sola vez para tomarse las fotos de su primera comunión. Y estuvo de pronto cuando logró en algún momento su vida que todas sus órdenes de captura fueran suspendidas por el efecto de la plata o el plomo y de sus abogados y demás. Y ahí terminaron con él conviviendo como un mes y medio, dos meses, después se tiene que ir porque se reactiva la persecución y comienza el periodo de la era narcoterrorista y es una guerra contra el cartel de Cali. El cartel de Cali, su primer acto de confrontación contra el cartel de su padre es poner una bomba, un primer coche bomba de la historia de su país.

Explotó su casa. Fueron 700 kg de dinamita y fíjate este dato con tecnología de ETA. Gracias a ETA, esta tecnología del terrorismo fue importada, digamos, de España a Colombia y fue utilizada en contra suya. Su padre aprende esa tecnología y ordena ahí sí la explosión de más de 200 bombas contra el cartel enemigo. Se obsesionó con que ellos tenían que morir con una bomba al igual que ellos intentaron matarle a su familia. Es un milagro que esté aquí porque fueron 700 kg de dinamita que les pusieron y te está hablando de que 1 km a la redonda no quedó una ventana en pie en la ciudad de Medellín. Es una barbaridad. O sea, las casas de los lados, él tiene las fotos desde arriba del edificio, quedaron arrasadas, o sea, no quedó un ladrillo. El hueco que hizo la explosión cabe un autobús ahí adentro, 700 kg de dinamita. Ellos encontraron un pedazo así enorme, como una vaguera así retorcida del chasis del coche bomba adentro de su habitación donde él estaba durmiendo. O sea, y no le pasó nada. No tiene un rasguño. Mira acá esta cicatriz. No tiene nada para mostrarte. Es un milagro eso.

Su madre estaba con él, su hermana y su padre por una hora pensó que habían muerto. Él estaba en la periferia de la ciudad, en la montaña, veía en el valle toda la ciudad y vio el hongo de la explosión en donde era su edificio. Encima llama y la por algún minuto funcionó el teléfono. La señora del servicio del piso de abajo contesta: "No se sabe nada, no se sabe nada de su familia" y se corta la comunicación. Y entonces él pensó que estaban muertos. De ahí llegaron en pijama a verlo esa misma noche, esa misma madrugada, porque fue a las 5 y 13 de la mañana que explotó la bomba. Y eso dio eso fue un parteaguas en la historia de su país. Las ciudades quedaron divididas. Los que vivían en Medellín no podían ir a Cali y viceversa. Si tú llamabas de Medellín a Cali, eras secuestrado por un comando de su padre. ¿Por qué estás llamando a Cali? ¿A quién llamaste? Es un miedo absoluto, una guerra. Familiares suyos quedaron en Cali porque su mamá es de Cali, su mamá es de Palmira, su mamá es de ese lugar. Familia quedó dividida, nadie podía salir, nadie podía entrar, nadie podía llamar, nadie nada. Quedaron. Era el muro de Berlín, literal virtual, pero hay de aquel que se atrevía a cruzar ese muro. Perecía.

Y cómo cree que en ningún momento reculó o dijo esto es demasiado. O sea, cada vez iba a más. O sea, era como, ay, qué cosa. Juan Pablo siempre ahí se le pregunta eso. Tu papá se arrepintió. No, hermano, o sea, ni por un segundo lo vio poner marcha atrás o dudar o decir, bueno, dudar. Nunca me hubiese gustado verlo, decir si bueno, en algún momento se dio cuenta que no era el camino. O sea, siempre era como para adelante, para adelante. Pero sabes que él tenía unos argumentos que que obviamente pues él no los valida, pero eran muy ciertos. Y es que él decía: "Mira, ¿quién es más delincuente?" me decía a mí, si yo que lo asumo o aquellos que prevalidos de la autoridad que les da el uniforme salen en la prensa a decir que me combaten, pero en las noches salen a matar niños, salen a matar personas.

Juan Pablo al principio como que no creía eso, hasta que el ejército de Colombia agarra en flagrancia a policías asesinando adolescentes en la ciudad de Medellín en las esquinas. Y su padre aprovechaba eso para su propia guerra. Entonces empieza a decirle la gente de las comunas, de las más pobres en la ciudad de Medellín, dicen: "Bueno, la fuerza pública está yendo asesinarlos a ustedes. Yo les voy a dar armas para que ustedes se defiendan de eso." Y encima, como la fuerza pública está ofreciendo dinero por su cabeza, él tiene mucho dinero. Yo les voy a dar dinero también por las cabezas de los policías que me traigan. Y se generó una guerra sin precedentes en la ciudad de Medellín. En un mes, en 30 días, murieron 500 policías. Es una barbaridad. Lo más duro de aceptar de esta realidad, esto me lo dijo su padre, es que quedaron ocho policías con vida en la ciudad de Medellín, nada más. Ocho custudiados por el ejército. Llegaron a un nivel de temor que ya decían cuando lavaban sus uniformes no lo sacaban a secar al sol porque les daba miedo que algún vecino los viera y era dinero para ellos. Ver un uniforme de policía, señor Pablo, vea, ahí hay un policía y van y lo mataban. Entonces, fíjate, hasta es y peor aún, policías matando policías por el dinero, porque. Entonces, como su padre conocía tan de cerca la miseria humana, entonces él como que se comparaba y decía, pues yo no tengo uniforme y por lo y ando diciendo lo que hago. Entonces como que se validaba su violencia en virtud de que él decía, pues los corruptos son peores que yo, porque tampoco están honrando su uniforme y los políticos tampoco. Estaban igual de coludidos, pero posan de que son señores. Yo no poso. Entonces era como la discusión con él. Y es difícil de entrar en esa discusión porque claro, un hombre que conocía la corrupción tan de cerca era como que se comparaba y decía, pues soy el menos peligroso y termino siendo el más peligroso.

Él llegó a decir que con el dinero que él tenía podía construir hospitales, colegios o hacer. Sí, de hecho, y lo hizo en muchas partes. Construyó más de 50 canchas deportivas en todos los barrios de Medellín en la periferia, pero canchas buenas con buenos drenajes, porque el problema era que eran pantanos esas canchas con iluminación y de nuevo la contradicción y la paradoja, construir canchas con dinero de la droga para que los niños no se droguen es una locura. Entonces y de noche iluminadas para que no haya criminalidad y él era un criminal. Entonces decías, ¿qué paradojas? Este hombre usa el dinero de la droga para construir canchas para que niños no se droguen y hace 50 y centros de salud y barrios con 5000 casas, etcétera.

Y él tenía una idea muy loca. Él decía que cuando quería llegar a la presidencia que él iba a poner el narcotráfico al servicio del pueblo de Colombia, que él no iba cómo que él no iba a esperar a que los políticos que él ya conocía, corruptos, que se robaban todo el presupuesto del país, que tenían que hacer un puente y el puente se caía, pues se le robaban la mitad del puente. Él decía: "Yo ni voy a esperar, yo no quiero ni ese dinero. Yo voy a usar el mío, el del narco, para ayudarle a los pobres. Las escuelas, las carreteras, las autopistas, los hospitales, todo lo que se necesite, el narco. Lo otro se lo están robando, lo otro no hay ni manera de tocarlo," porque por eso encontró tantos enemigos en la política también. Claro, porque con este tema del dinero de poder construir todo eso, infraestructuras. O sea, era tanto el dinero que tenía que ilimitado, ilimitado, ilimitado. Le dijo un día: "Papá, ¿cuánto dinero tenías o has tenido?" y me dijo: "Un día llegué a tener tanto que paré de contarlo." Así no me dijo una cifra nunca. Él quería la cifra porque todos es como, o la misma curiosidad que sientes tú por el personaje también la empezó a sentir él. Él decía, este es mi papá. Pero claro, es que corren esas historias cuando muere la persona y nace el mito, la leyenda, también nacen estas historias. Es decir, el tanto por ciento de billetes de 100 del mundo los tenía Pablo Escobar. Sí. Y no lo sé, pero sí te entra esa curiosidad al punto tal que él le hizo la pregunta.

Otra pregunta que le dice: "Papá, ¿es verdad que ofreciste para dar la deuda externa de Colombia?" Porque ese es otro mito que hay. Y de una me dijo: "No, no, eso es mentira. Eso fue un fulano que habló sin permiso." Y la prensa le encantó esa historia, la publicó. Pero eso no es así. La frase plata o plomo era una frase. Esa sí era de él. Era cuando los jueces pues orden de captura, no sé qué y le decía a su abogado: "Vaya a hable con el juez. Dígale que yo le ofrezco plata o plomo." Y él decía: "Yo no me voy a dejar que un señor con una máquina de escribir y me dañó la vida y me quitó la libertad. Yo conmigo no es así, es distinto. Ofrézcanle plata plomo." Y bueno, evidentemente muestra el nivel de violencia que había y de poder. Esa sensación de que porque tú que eres juez vas a ser más poderoso que yo, que soy otro ciudadano, que tengo más dinero, lo que sea. Una lucha de poderes muy fuerte. Un hombre que le costaba ver la autoridad, reconocer la autoridad en el otro. Era algo que no tenía.

Juan Pablo recuerda cuando llegó de nuevo a la cárcel de la catedral y le hace el tour por la cárcel y le dice: "Tenía una llave de luz gigante al lado de su celda, de su habitación. Una habitación que tenía cocina con bar, living con ahí sí había chimenea porque ahí sí hacía mucho frío. Jacuzzi, otra habitación aparte, escritorio, un vestidor enorme, baño de vapor, esa y vista, la mejor vista a toda la ciudad de Medellín." Y entonces le dice: "Esta llave de luz, aquí corto toda la luz de la prisión." Y le dijo: "El día que tú veas que estas luces se apaguen es porque yo me voy a escapar." Pasó un año, pasaron 13 meses desde ese día hasta que vio de noche que se apagaron las luces en la montaña porque era una montaña oscura totalmente y habían esos reflectores que la veías a kilómetros. El día que él siempre observaba esa montaña desde cualquier lugar que estuviera en Medellín y vio cuando se apagaron y dijo: "Listo, mi papá ya se está escapando."

Tiene tres o cuatro cosas que le gustaría hablar contigo y tú has mencionado de esos. La mayor colección de arte de América Latina. Hablas que el arte o esos cuadros habían incluso cuadros de Salvador Dalí, había la danza del rock and roll. Eso a él te salvó a todos. Esa pieza de Dalí les salvó la vida a ellos. Su madre cuenta de esa historia en su libro, que también es de planeta, por cierto, y ella relata ahí que Salvador Dalí, es decir, esa obra a ella se la roban. Durante la guerra los enemigos de su padre llegan a una casa X donde la tenían. De hecho, ellos pensaban que había sido consumida por el fuego, porque llegaron a la casa, ya estaba, no había ni humo, ya estaba todo destruido, pero queda el carbón, quedan muestras. Entonces, donde estaba colgado el Dalí, había una huella, como que algo se había quemado ahí. Entonces dijo, se quemó el Dalí para él estaba, pero no, ellos, la familia que se los había robado, la familia Castaño, que eran también fanáticos del arte, igual que su madre, entendían el arte y eran muy cultos en ese sentido. Entonces, antes de quemarla, bajaron las obras más importantes y el resto ya sí le prendieron fuego. Y entonces se queda Carlos Castaño, que era el jefe paramilitar de aquel entonces, se quedó con esa pieza, con esa obra.

Entonces, ya cuando muere su padre se hacen conversaciones de paz entre todos los carteles y su mamá, que es la única que le toca ir a eso, como gesto de buena voluntad, decir: "Bueno, ya no nos vamos a seguir matando, le queremos devolver esto que le robamos a usted, señora." Y le devuelven el Dalí en una de esas reuniones. Y ella muy atinadamente, porque sabía la fragilidad de esa paz. O sea, que al otro día uno de esos que estaba ahí sentado se levanta de mal genio con dolor de cabeza y nos manda a matar a todos. Y entonces ella en vez de recibir el cuadro, o sea, lo recibe de Carlos Castaño, las manos de Carlos Castaño, ya le dice: "Carlos, gracias por devolvérmelo, pero yo te lo voy a regalar a ti como símbolo de paz para que esta paz sí sea duradera. Y aquí tienes los papeles de la obra y es tuya. Y no va a haber denuncia de que fue robada, nada, es tuya." Un periodista que se puso como a seguir el ¿Dónde quedó esa obra. Porque allá han pasado, estamos hablándote hace 30 años, más o menos. Y hay un artículo muy interesante de un periodista que se obsesionó con la danza del rock and roll de Salvador Dalí y empezó a seguirle la pista. Después vio que estaba había sido subastada por creo que por Sotheby's en Inglaterra y la compró un coleccionista japonés anónimo y está en un museo en Japón. No sé si en Osaka o en dónde, pero por allá está. Ese es el. Ahí está. Ahí tienes la. Y es un cuadrito chiquitito muy bonito. Pero era una preci. Esto estaba en su casa. Eso estaba en su casa.

En un artículo del New York Times se menciona que "la danza tal vez no sea la mejor pintura de Salvador Dalí pero posiblemente es la que tiene una historia más interesante". La obra sobrevivió a un bombardeo en Medellín y posteriormente funcionó como un regalo que se cree le salvó la vida a Victoria Eugenia Henao y a sus hijos. Juan Pablo explica que todas las obras de arte fueron entregadas porque las autoridades les advirtieron: "Si esconden una sola moneda, los matamos y nos tienen que entregar todo para dejarlos con vida".

Juan Pablo relata que se encontraba con su padre y su madre en la plaza de toros La Macarena en Medellín cuando ocurrió un atentado en el que murieron 23 personas según la prensa. Pablo Escobar le aclaró que no se trataba de 23 civiles, sino de 19 policías que estaban cometiendo masacres en las esquinas de Medellín. Juan Pablo intentó tocar el corazón de su padre preguntándole: "¿Cómo te atreves a hacer semejante cosa si es que ahí van nuestros amigos, ahí va nuestra familia?". Le mencionó también que "ahí va tu mamá. Hubieras podido matar a tu propia mamá".

La respuesta de Pablo Escobar fue: "Guerra es guerra y se morirá el que se tenga que morir". Esta frase aparece de manera literal en la serie de televisión "Creado por sicarios" interpretada por John Leguizamo. Juan Pablo quedó helado al darse cuenta de que a su padre le daba igual la posibilidad de haber matado a su propia madre y comprendió que "este hombre no lo para nadie".

Pablo Escobar repetía la frase "Prefiero una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos". Esta consigna fue adoptada por Los Extraditables, el grupo que formaron los narcotraficantes para oponerse al tratado de extradición. Juan Pablo señala que hoy la situación es diferente: en Colombia un narcotraficante puede recibir entre 40 y 50 años de cárcel, mientras que en Estados Unidos puede salir libre en seis meses si ofrece dinero para "arreglar" el caso.

Existen al menos diez versiones oficiales sobre la muerte de Pablo Escobar. El general Naranjo y el coronel Aguilar publicaron libros contradictorios: "Así maté a Pablo" del coronel y la respuesta del general afirmando que el coronel no lo mató. Juan Pablo menciona que su padre le hablaba del suicidio con la misma naturalidad que de cualquier otro tema cotidiano.

Pablo Escobar le decía a su hijo: "Tengo 15 tiros en mi pistola, 14 son para mis enemigos y el último siempre será para mí". Le enseñó a suicidarse correctamente para evitar quedar "con un vegetal en una cama toda la vida". Le explicó que no debía dispararse en la sien, en la boca, en la nuca ni en la frente como se ve en las películas, sino en el oído derecho. La autopsia indica que el disparo que causó la muerte se encontró a 2 mm del oído derecho con el calibre de la pistola que utilizaba Pablo Escobar. Juan Pablo desmiente las versiones que afirman que lo mataron con un fusil AR-15, ya que un disparo de rifle habría destrozado la cabeza y el cuerpo de su padre estaba intacto.

Durante diez años Pablo Escobar nunca usó el teléfono. Le repetía a su hijo: "Nunca uses el teléfono. Si llegas a un lugar, arranca el teléfono, porque por el teléfono maté a todos". El 2 de diciembre, el día de su muerte, llamó 15 veces a su familia que se encontraba en un hotel de las fuerzas armadas. Juan Pablo colgaba las llamadas siguiendo las instrucciones de su padre, pero Pablo volvía a llamar. Finalmente pidió hablar con cada uno de los miembros de la familia, lo que Juan Pablo interpreta como una despedida.

Pablo Escobar repetía: "En la guerra son más importantes los zapatos que las armas". Explicaba que si alguien llega a la casa y hay que salir corriendo por el tejado sin zapatos, los pies se cortarán y será más fácil ser capturado. Llegaba a atar sus zapatos a la ametralladora para poder ponérselos rápidamente. En la escena donde quedó el cuerpo de Pablo Escobar no había zapatos porque ya los tenía puestos, lo que para Juan Pablo confirma que no tenía voluntad de escapar.

Pablo Escobar sentó a su hijo frente a una mesa con cocaína, LSD, marihuana, heroína y otras diez sustancias. Le explicó los efectos de cada una y le dijo: "La cocaína es un veneno". Cuando Juan Pablo le recordó que era lo que él vendía, Pablo respondió: "Es un veneno para vender, pero no para consumir. Es lo peor que te puedes meter". Le aseguró que solo fumaba marihuana y que lo hacía lejos de la familia porque los respetaba. También le advirtió: "Si estás deprimido, te deprimes más. Si estás contento, te pones más contento. Si estás paranoico, te pones más paranoico".

Juan Pablo afirma que su padre "me legalizó las drogas". Al quitarle el carácter prohibido, desapareció la curiosidad. La única vez que probó cocaína fue en la cárcel cuando su padre le aplicó un poco en una muela para calmarle el dolor. Juan Pablo recomienda que los padres tengan conversaciones honestas con sus hijos sobre las drogas sin romantizarlas ni convertirlas en tabú. Hoy existen más de 500 sustancias ilícitas, incluyendo la llamada "cocaína rosada" o 2-CB, por lo que la educación en casa es más necesaria que nunca.

Juan Pablo Escobar tiene 49 años. Considera que frente a las mismas circunstancias que le tocaron vivir, pudo elegir convertirse en un hombre de paz o en alguien más violento que su padre. Prefiere usar su historia para mostrar "el camino que no hay que recorrer" y evitar que la criminalidad se presente como camino al éxito. Destaca la importancia de tomar buenas decisiones a tiempo y trabajar por un mundo con menos familias rotas, menos destrucción y menos violencia. La entrevista concluye con un saludo a la audiencia colombiana y el reconocimiento de que esta historia ha llegado a personas de todo el planeta.

Keep Uri Sabat in your library

Save the videos and channels worth coming back to, and find them again in one place.