El 99% de la Gente está Traumada: Así es como el Amor Fracasa por tu Infancia #LFDE
In a Nutshell
El dolor es obligatorio y el sufrimiento opcional; la mayoría de las personas están traumadas porque interpretaron su infancia de forma que construyeron una cosmovisión defensiva que controla sus relaciones adultas. El trauma se forma entre los 3 y 11 años mediante explicaciones que distorsionan la realidad, creando compatibilidad traumática en las parejas y evitando el verdadero amor. La solución es observarse a uno mismo, soltar el control y el móvil, meditar, y criar hijos estando presente y resolviendo problemas frente a ellos en lugar de protegerlos de todo dolor.
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En esta vida, el dolor es obligatorio y mientras más trates de evitar el dolor, más difícil va a ser tu vida y más perdido te vas a sentir. El problema que tenemos es estar en el ahora y estar con nosotros mismos. Estar en el ahora implica aprender a llevarte contigo mismo. Te tienen metido en una carrera de ratas con golpes de dopamina con el móvil, corretear la renta y el trabajo para que nunca te detengas a meditar. La gente llega a terapia profundamente confundida, con una cantidad de contenido en la cabeza pero con cero autoobservación.
Lo que me ocurrió de niño sigue controlando mi vida 100%. Quien eres como adulto es la adaptación de todos los traumas y dolores que no quisiste sentir de niño. Te metes en una relación de pareja donde te están tocando el dolor de la infancia todos los días. No es tu pareja quien lo está haciendo, es tu trauma mal manejado. Lo que educan nuestros hijos no es la relación directa con ellos, sino mi relación con el mundo. Resuelve tus problemas frente a ellos. No se dice a la gente cómo debería de vivir, se enseña cómo funcionas para que te construyas bien.
Vivimos en una época en la que todo el mundo está extremadamente confundido y en un océano de hiperinformación. La cantidad de información que recibía una persona en 1850 a lo largo de toda su vida cabía en una revista de 25 páginas. Nosotros consumimos esa información cada vez que entramos al baño y abrimos una aplicación. En media hora consumimos lo que una persona hace 200 años consumía a lo largo de toda su vida. Cada nuevo pedazo de información te pide una postura. Tienes que construir una identidad de cosas que tal vez no te importaban y que no van a solucionar tu matrimonio ni van a hacerte ser un mejor padre. Cuando hay tanto ruido afuera, nunca te detienes a entender cómo te construiste y cómo llegaste aquí.
Cuando tenías 10, 11, 12 años eras feliz montando en bicicleta con tus amigos. Era fácil con las cosas más sencillas del mundo. La ignorancia es una bendición. Los terapeutas soñaban con que sus pacientes entendieran exactamente quiénes son, pero cuando la gente adquiere todo este lenguaje tiene el vacío de entendimiento personal más importante que ha tenido. Hoy todo el mundo habla como terapeuta, pero nadie entiende quién es.
Lo que ocurrió de niño sigue controlando la vida 100%. La idea de que infancia es futuro es real. Lo que hayas construido en la infancia va a definir quién eres como adulto. Hermanos que crecieron en la misma casa, viendo las mismas situaciones y enfrentando el mismo tipo de conflicto familiar pueden resultar adultos completamente distintos. No importa qué viviste en la infancia, importa cómo te lo explicaste. Ese es el gran secreto.
La gente quiere reglas y fórmulas. Si a los cinco me pasó esto, ¿cuáles son los tres pasos? Por eso hay tantos ganchos en internet de los tres pasos. No hay respuestas mágicas en la psicología. No hay un one size fit. Todo va a depender de cómo te lo explicaste tú. No nos trauman los eventos, nos trauman las explicaciones que nos damos para no sentir los eventos.
Ejemplo dramático: tienes un accidente de tráfico y tu familia muere y tú sobrevives. Si tienes 43 años y vives algo tan dramático, ahí no va a hacer un trauma nuevo. Se va a exacerbar un trauma antiguo. Los traumas nacen entre los 3 y los 11 años. La estructura, la cosmovisión con la que vas a entender al mundo, juzgarte a ti y juzgar a los demás se forma antes de los 12. Si vives algo de adulto, no vas a sentir algo nuevo, vas a sentir algo que ya había sentido y que ahora se exacerba.
Entre los 3 y los 11, lo que sea que vayas viviendo se convierte en las primeras normalizaciones. Estás aprendiendo cómo funciona el mundo, cómo se pide amor, si formas parte o no, si eres importante o no. Estás creando tu cosmovisión desde muy chiquito. Conforme empiezan a ocurrir cosas dolorosas, empiezas a ajustar quién eres para tratar de adaptarte a lo que aprendiste de la realidad.
El dolor es obligatorio. El sufrimiento es opcional. A este mundo vienes a que duela. Mientras más trates de evitar el dolor y menos lo quieras enfrentar, más difícil va a ser tu vida, más difíciles van a ser tus relaciones y más perdido te vas a sentir. El camino del dolor es un camino inevitable. Estamos en el mundo de la materia y el mundo de la materia duele. Si te defiendes de más, te pierdes de ti. Nunca descubres quién eres ni para qué naciste. Esta vida es de fricción.
El cerebro toma decisiones antes de que tú creas que las ha tomado. La decisión ya está tomada en tu cabeza y tu cabeza simplemente está justificando la decisión que ya está traumáticamente tomada. Si te preguntan algo y te están haciendo un mapeo cerebral, la respuesta surge incluso antes de que termine la pregunta, pero al mismo tiempo empieza otra línea para justificar por qué vas a responder eso. No hay un momento de pensamiento profundo. Solo estás justificando la decisión traumática que tu mente ya tenía.
Hoy en día vivimos en una adicción muy profunda. El móvil es un extraordinario ejemplo. ¿Por qué ante lo que sea sacamos el móvil? Cuando voy al baño, cuando estoy esperando el autobús, cuando me despierto. Cuando no sé estar conmigo mismo, cuando quiero controlar mi experiencia, cuando no me está gustando la experiencia que estoy teniendo. El móvil es una adicción igual que las drogas. Las drogas sirven para evadirte, para cambiar y controlar la experiencia que estás teniendo. La adicción psicológica es la verdadera dura: no me gusta lo que estoy sintiendo y estoy a una pastilla, un jalón o una inyección de cambiar y controlar mi propia experiencia.
Somos brutalmente adictos al control. Cuando das talleres de coaching y pides que suelten el móvil, la gente reacciona como si les quitaras la posibilidad de huir y de controlar su experiencia. Si llegas a tu casa y escondes el mando a distancia de la tele, ves cómo se pone la familia. Solo les quitaste la habilidad de controlar la pantalla a 3 metros. Cuando ves a la gente volviéndose loca en el aeropuerto o en el súper, es porque les quitaron el control en algo y no sabemos cómo relajarnos y estar tranquilos en medio del descontrol.
Los seres humanos modernos odiamos las situaciones y las emociones que nos hacen sentir fuera de control. La emoción que más nos hace sentir fuera de control es el amor. Pero la verdaderamente importante es el dolor. El dolor es la emoción humana que exige toda tu atención. Puedes estar triste e ir a trabajar, puedes estar deprimido y seguir siendo un buen padre, puedes estar enojado y seguir funcionando. No puedes estar en profundo dolor y seguir adelante como si nada. La experiencia humana solamente puede procesar máximo hasta tres eventos dolorosos al mismo tiempo. Si te caes de la bicicleta, tu cabeza te dice tres lugares máximo: rodilla, cabeza, cadera. Si te pongo cinco, entras en shock y colapsas.
Nuestra cabeza solo está preparada para descifrar tres problemas en nuestra vida. El lunes te corren del trabajo, el martes te deja tu pareja, el miércoles tu auto no enciende y ya no puedes seguir procesando. Cuando tienes un problema, después vas encadenando más y la mente está ávida de encontrar solo problemas. Todo tiene que ver con compatibilidades. Si todo el tiempo estás preparado para que alguien te ataque porque estás seguro de que el mundo es peligroso, eres perfectamente compatible con cualquier evento que necesite alguien así.
Cuando el doctor House tiene un problema en la pierna y ya no le dan medicamentos, se rompe la mano izquierda para que el dolor nuevo sea priorizado por la mente sobre el dolor viejo y poder dormir. Dolor nuevo va a ser priorizado por la mente sobre dolor viejo. El dolor es tan alarmante que la mente tiene muchos mecanismos para tratar de controlar nuestra experiencia mientras sentimos dolor. Cuando te duele la espalda, cualquier problema que te cuenten los demás tiene empatía limitada porque el dolor que tienes es superior a toda la empatía que puedas desarrollar.
Si sientes dolor, puedes sentirlo y enfrentarlo o puedes explicártelo. Puedes dejarte caer en lo doloroso de lo que estás viviendo para salir sin una capa de piel del otro lado que te tuviste que arrancar por este dolor, o puedes ponerte una capa nueva de protección para que este dolor no se sienta tan fuerte. Ejemplo: un niño llega a casa y dice que nadie quiere ser su amigo y que todos lo están buleando en la escuela. Puede llorar y entender qué está mal en él, o puede llorar el dolor, dejarse caer en ese dolor toda esa noche para el día siguiente levantarse con una capa nueva de piel después de haber arrancado mucho. Ya no toma decisiones basadas en lo que ocurrió, sino en a dónde va. No hay crecimiento sin catarsis.
Cuando el dolor aparece, la persona evita sentirlo y en su lugar genera una explicación que se convierte en una cosmovisión. El triángulo traumático se compone de tres áreas: el yo (cuánto valgo y qué está bien o mal conmigo), la otredad (cómo es la gente) y la seguridad (qué se hace y qué no se hace en la vida). Ejemplos de estas explicaciones son "yo no valgo", "nunca voy a ser valorado tal cual soy", "a los que confían les ven la cara" o "el amor siempre viene con golpes".
La cosmovisión se decide en la infancia, generalmente alrededor de los siete años. Cuando un niño percibe que su hermana recibe más abrazos y regalos, el dolor no proviene del evento en sí, sino de la interpretación que construye: "mi hermana es la favorita". Esta interpretación se convierte en la estructura que el adulto utiliza para relacionarse con el mundo. La terapia consiste en regresar a ese momento para descolapsar la interpretación y reconstruir el significado del evento.
Estar traumado significa haberse adaptado a una distorsión de la realidad. Una persona que decide que "todos los hombres son malos" construye mecanismos de supervivencia para un mundo de hombres malos y, como consecuencia, solo reconoce como reales a aquellos que confirman esa creencia. Los que parecen inofensivos generan desconfianza porque "en cualquier momento me va a hacer una trastada". Esta misma dinámica explica por qué alguien que decidió a los siete años que "nadie quiere estar conmigo" termina eligiendo parejas que confirman esa visión.
Una vez que se forma un trauma, este "infecta todo lo que toque". El trabajo terapéutico busca identificar el "trauma madre" o "columna vertebral" que da coherencia a toda la vida posterior. Cuando la persona comprende desde dónde se construyó su visión del mundo, experimenta un momento de claridad en el que entiende por qué ocurren sus problemas laborales, familiares y de pareja.
La psicología es una ciencia "soft" e interpretativa. Un mismo paciente puede recibir diagnósticos completamente distintos según el terapeuta que consulte. Esta falta de cimientos rígidos llevó al terapeuta a buscar marcos más estables basados en observaciones biológicas antiguas.
Hace casi 2500 años, Hipócrates y otras culturas desarrollaron la teoría de los humores basada en la observación de patrones: personas con características físicas similares se enferman de las mismas cosas, tienen problemas parecidos y establecen relaciones similares. Los cuatro temperamentos son:
- Coléricos: bilis amarilla
- Melancólicos: bilis negra
- Sanguíneos: glóbulos rojos y testosterona
- Flemáticos: capacidad de crear mucosas
Estas diferencias biológicas incluyen forma de cabeza, manos, brazos, tronco, propensión a enfermedades específicas y tolerancia a climas y alimentos.
Los coléricos predominan en países del norte: Alemania, Rusia, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá. Se caracterizan por manos grandes, brazos largos, troncos cortos, mandíbulas afiladas, miradas penetrantes y tendencia a quedarse calvos de adelante hacia atrás. Se enojan rápido, deciden que la gente es estúpida en una fracción de segundo y lo dicen directamente. Son "los policías del mundo" e impulsan países que intentan imponer su ideología. No hay mujeres coléricas que sigan las reglas biológicas de este temperamento. Se enferman de corazón y cáncer, y no deben exponerse mucho al sol.
Los flemáticos son la biología más común en el mundo y predominan en Latinoamérica (aproximadamente 80% de la población mexicana). Tienen cara redonda, ojos grandes, pómulos que sobresalen, manos con un "bomp" en los nudillos, dedos largos y delicados, brazos largos, piel suave, tronco pequeño y extremidades largas. No se marcan muscularmente aunque hagan ejercicio. Retienen líquidos y grasas. Les importa más la relación que el resultado. La corrupción flemática busca ayudar a familiares y conocidos, no necesariamente enriquecerse. Se enferman de diabetes, mala circulación e infecciones. En México, la comida colérica alta en carbohidratos y lácteos contribuye a que el país sea el segundo más obeso del mundo con la mayor obesidad infantil.
Los melancólicos tienen el peor sistema digestivo y la mejor mente. Son la biología típica de Europa. Sufren de problemas estomacales (ardor, gastritis, colitis) y deben aprender qué y cuándo comer. Son el opuesto de los sanguíneos. Piensan mucho, prefieren tomarse su tiempo, valoran las cosas formales, los expertos y la certeza absoluta (aunque saben que nunca la tendrán). Cuando alguien los falla, no confrontan directamente: se quedan mirando, sonríen y luego desaparecen de la vida de esa persona sin ser groseros. Son "coléricos de trato fácil" que piensan igual pero administran su energía de forma distinta.
Los sanguíneos predominan en el centro de España debido a la invasión mora. Son de Medio Oriente y toleran todo tipo de climas siempre que sean secos. Su veneno es la humedad. Se caracterizan por mandíbula cuadrada y musculatura más desarrollada en la parte superior del cuerpo. El modelo del "cuerpo de Dorito" responde a esta biología.
- Coléricos: el calor
- Flemáticos: el frío
- Melancólicos: la resequedad
- Sanguíneos: la humedad
Los melancólicos europeos encuentran en el clima cálido y húmedo de México las condiciones ideales para su biología, lo que explica por qué muchos deciden quedarse a vivir allí.
Después de veinte años de observación, es posible identificar el temperamento de una persona solo por su apariencia física y predecir qué enfermedades es probable que padezca y qué alimentación le conviene. Este conocimiento permite adaptar estrategias terapéuticas y de gestión a las características biológicas de cada persona.
Hoy la gran mayoría de los melancólicos no actúan igual porque la hiperinformación ha hecho que vivamos en el culto a la personalidad y que todos estemos vendiendo nuestra imagen como locos las 24 horas del día. Se explica cómo interpretar a tu padre o a tu madre para que surjan ciertas características en tu identidad como adulto. Muchos terapeutas consagrados ven a un tipo caminar y dicen "Mucho padre ahí, ¿eh? Mucho padre ahí". Es para que alguien camine de esa forma. Este tipo se tiene que haber sentido muy amado por su padre. No se está hablando de quién fue su padre, sino de cómo interpretó las acciones de su padre como algo positivo. Esa es la única forma en la que un hombre puede caminar de esa forma por la vida.
En una fiesta, un amiguito de 5 años entra a la casa con la cadera echada para adelante, como chambón, diciendo "hola, ya llegué, ¿quién me va a abrazar? ¿Quién me viene a dar comida? ¿Quién me viene a dar amor?". Esto indica que el niño tiene una interpretación extremadamente positiva de cómo lo ve su propia madre y asume que se le va a tratar como príncipe. En la adultez, se ve a un adulto que monopoliza la palabra y empieza a platicar con quien sea, con extraños, y se puede identificar como "Cercano a mami, ¿verdad? Mami estuvo muy ahí".
La psicología sistémica familiar no estudia al individuo como ser separado, estudia la familia como el organismo con el que se está trabajando. Al tener las reglas de cómo se construyen estas habilidades y cualidades de la personalidad, se puede ver una biología y decir "tú eres melancólico, pero no actúas como melancólico. Actúas de hecho un poquitito como flemático, un poquitito apoyador". Esto habla de la relación con las mujeres masculinas y con la propia fuerza y los hombres dominantes. Para que un melancólico empiece a comportarse de una forma un poquitito más apoyadora, tiene que haber habido por lo menos suficiente mamá. Por eso se es un melancólico que puede desenvolverse con las mujeres, cuando la mayoría de los melancólicos no saben desenvolverse con las mujeres y a la mayoría de los melancólicos los aterrorizan las mujeres masculinas.
Se puede ver un colérico actuando como sanguíneo y saber qué le pasó y si fue con papá o con mamá, ni siquiera se tiene que escuchar. Por eso se es de los terapeutas más caros. Es muy raro trabajar con alguien más de tres, cuatro sesiones porque no se tiene que creer, no se tiene que escuchar la vida y decir de dónde viene el problema de forma completamente interpretativa. Se ve la biología y eso es fijo, al punto de que se puede adivinar de qué se enferma. Se sabe cómo es la sexualidad porque se sabe cómo funciona en cada biología. Se sabe lo mental que es la sexualidad. Se sabe que todo tiene que ver con la idea que te estás metiendo en la cabeza. Se sabe que crearte personajes y escenarios en la cabeza es la cosa más sensual que puedes hacer.
Como sanguíneo, en la luna de miel, cuando la mujer pregunta qué quiere que se compre, la respuesta es "Lo que sea que quieras que rompa. No me interesa lo que traigas puesto. No necesito una fantasía visual. Lo que necesito es el cuerpo, nada más la sensación, el sudor". Esto es para hombres y mujeres sanguíneas. El tema mental siempre ha ido por encima del físico para los melancólicos. Todos los melancólicos sienten eso. Mientras más la atracción, cuando se atrae la mente o cuando algo, son sapiosexuales. Nada prende más que el cómo funciona la mente de la persona que está enfrente. A una mujer o a un hombre melancólico se le demuestra un intelecto superior y automáticamente se suben cinco rayitas en atractivo. No tiene que ver con cultura, tiene que ver con funcionamiento: alguien muy espontánea, con carisma increíble, que se pueden tomar riesgos, que se vean ángulos que otros no, que se le ocurran cosas que nunca se hubieran ocurrido. Después tiene que ver el escenario, porque el melancólico tiene que armar un escenario en la cabeza para que esto tenga sentido. Se tiene que armar un poquito la película y normalmente a la mitad del acto de forma superapasionada se te cae la escena y se va la emoción junto con la escena.
Se encontró algo fijo en psicología y se empezó a armar todo el modelo. Se presenta con los doctores de las mejores universidades en Estados Unidos. La mayoría se terminan convirtiendo en pacientes hasta la fecha. Se sale en muchos podcasts allá. Se armó un modelo en el que se dan 93% de efectividad, cuando la mayoría de las cosas en psicología tienen menos del 50. Se llenó en Ciudad de México un salón con 500 personas que vinieron desde Dinamarca, algunos, a aprender la metodología, porque en este momento se tiene la metodología más precisa dentro de la psicología mundial. No se resuelven traumas, se le enseña a la gente a vivir como quien realmente son. No se le dice a la gente cómo debería de vivir, se enseña cómo funcionas para que te construyas bien.
La regla más importante que se rompe de psicología es que no se piensa que la gente sea tan frágil. No se piensa que a la gente hay que tomarla de la mano y acompañarla durante 20 años para que finalmente se dé cuenta de algo. Se cree que la gente es lista y capaz. Si se le da la información bien y es preciso y lo que se les da es absolutamente congruente con su vida, las personas llegan a lugares. Se ha visto a pacientes curarse de cosas que no se pueden curar y dicen "Tú me curaste". No se curó nada. Dejaron de enfermarse. Dejaron de vivir de una forma que les estaba llevando para allá. Se puede salir de unas cosas y se tienen unas capacidades y lo más importante es aprender a estar contigo. Lo más importante es aprender a meditar.
Se entiende que te tienen metido en una carrera de ratas, que te tienen metido en una carrera de golpes de dopamina con el móvil, corretear la renta, el trabajo, para que nunca te detengas a meditar y te des cuenta que este sistema está completamente hecho para que tú no puedas detenerte a respirar, a estar contigo, porque cosas mágicas ocurren en la mente de la gente cuando sabe detenerse y respirar. Cuando saben estar consigo mismos, las respuestas siempre han estado ahí. No se necesitan genios para que resuelvan tu vida. Se necesita aprender a estar tranquilo y conocerte. Se ha estado sentado en el sillón 20 minutos sin hacer nada. Se hizo anoche: se fue a cenar con amigos en Barcelona, se llegó al hotel y se dijo a la mujer "Me voy a preparar para mañana". Se acostó en la cama, se puso a meditar.
Se empieza a notar una conexión tan profundamente directa entre lo que tú evocas y construyes desde un lugar de paz y meditación. Se estaba diciendo que por favor no sea otro podcast donde quieran que todo sea de feminismo y bla bla bla. Se empezó a llevar a podcasts para hablar de feminismo porque se es el único terapeuta que habla de biologías. Literalmente se estaba diciendo "ojalá el podcast se trate de hablemos de cómo nos construimos porque siento que nada es más benéfico para la gente que decir: Si tú entiendes tu biología y entiendes tu trauma, al día siguiente eres libre, porque al día siguiente entiendes exactamente la biología que habitas, por qué funciona, cómo funciona, cómo cuidarla, cómo sacar lo mejor de ella. Te dejas de pelear con las debilidades de tu biología como si fuera una debilidad, que como si fuera un problema o un trauma, que no lo es. Es simplemente cómo funciona tu biología".
Al mismo tiempo se empieza a entender a los demás con un nivel de compasión. Se puede voltear a ver a la pareja y decir "Okay, te cuido en esto porque aunque no lo entiendo, tú eres flemática". Es un superpoder saber las biologías de los hijos. Se tienen hijos de 5, 3 y 1 y se sabe cuáles son las biologías de los tres. Ya se puede ver. De nacimiento es complejo, pero las manos son muy claras. Las manos no cambian de forma de nacimiento a muerte. Se da cuenta que tu palma junta los dedos. Se ve lo larga que es tu palma en comparación con la que es perfectamente cuadrada. El dedo gordo sale de la base, el tuyo sale de un poquitito más arriba. Son cosas sutiles. Nace el hijo, se ve y se dice "Okay, ya entendí. Es entiendo que tú vas a requerir un padre un poquito más así". Cada uno de los hijos requiere un padre completamente distinto. El primer hijo es sanguíneo, el segundo hijo es colérico. Son animales completamente distintos y se puede notar. Esto es de fábrica, esto no es tan traumático.
Uno de los puntos que se quiere tratar es padres e hijos, la crianza. Los dos son padres. Se quiere criar hijos seguros, con confianza, con todas las cosas buenas, pero se puede cometer errores, incluso algunos que no se sabe ni qué se está cometiendo. Lo primero que se tiene que hacer, esos son los peligrosos, los que no se sabe que se está cometiendo porque eso es lo que van a normalizar. Se está sobreprotegiendo, se le está quitando independencia. Lo primero que hay que entender es que este va a ser el trabajo más importante, desgastante, revelador de tu vida. Es el linaje que se va a dejar, el legado que se va a crear y la gente con la que el resto del mundo va a tener que interactuar con lo que sea que se haya formado. Es el proyecto, el regalo o la maldición al mundo. Es lo que se va a dejar.
Hoy se vive en un mundo tan individualista que se tiene a los hijos como un accesorio del individualismo de sus padres. Muchos padres de familia, sobre todo madres, están empezando a convertir a sus hijos en una mascota de su identidad. Se empieza a ver a los artistas meter a sus hijos a su forma de vestirse y su forma de actuar y su forma de vivir como "tú también eres de familia de artistas", como si eso definiera el niño, como "tienes que ser un accesorio de mi imagen, tienes que ser una extensión de mí". Se ve con hombres y mujeres que quieren ser perfectos, que tienen traumas, que los hacen pensar que tienen que ser rígidos y extraordinarios y no se les puede mover un pelo y entonces al hijo lo quieren crear exactamente igual. "Tienes que ser una extensión de mí porque he cuidado demasiados años esta imagen como para que vengas tú a tirármela". La gente me ve de cierta forma. "Tú tienes que ser una extensión de mi éxito". Cuánta presión para el hijo. Es la mejor forma de destruirlos. La mejor forma de que los hijos a los 17 años griten en la cara que no se quieren volver a ver en la vida, que nunca se quisieron, que nunca se supo quiénes son.
Se puede gastar un millón de dólares en el hijo y el hijo pensar que el papá es un capullo. Estadísticamente es lo más común. No hablan con mucho respeto de sus padres de ese tipo de hijos. Es el trabajo más importante que se va a hacer en la vida y no se va a hacer bien. Nadie lo puede hacer bien. Spoiler, te va a salir mal. En escuela de padres siempre se dice: paso uno, tus hijos se van a traumar. Siempre preguntan "¿Cómo le hago para que mis hijos no se traumen?". Se dice "Si algún día descubres cómo me dices y nos hacemos multimillonarios porque no existe, no hay forma". Se van a traumar sí o sí. Porque es parte del dolor que vienen a vivir, es parte de la construcción que vienen a tener. Ante eso no se puede hacer nada. Lo que se cree que es lo importante, no es lo importante. No tiene que ver con a qué escuela se les mandó, no tiene que ver con en qué barrio se vive. No tiene que ver con qué tan grande fue su fiesta de cumpleaños. Tiene que ver con quién eres tú frente a ellos. Lo que educan nuestros hijos no es la relación directa con ellos, sino mi relación con el mundo.
No se está enseñándole al hijo cómo ser por lo que se le dice. Lo que se le dice se le va a olvidar. ¿Cuántas veces los papás quisieron meter ideas en la cabeza, ya que ni se acuerda? De eso no se acuerda y es lo primero que se rechaza. Es por cómo se conduce y se insulta al de al lado. Es por cómo se trata al camarero. Es por cómo se trata a la mujer o a su madre. Hay un audio que dice: "Papá, no me voy a acordar de lo que me dijiste. No me voy a acordar de muchos de los sacrificios que hiciste por mí. Me voy a acordar de cómo resolvías los problemas. Me voy a acordar de cómo enfrentabas las crisis. Me voy a acordar de si te peleabas con mi mamá, cómo arreglabas las cosas después. Me voy a acordar de cómo tratabas a tu madre, me voy a acordar de cómo tratabas a tus hermanos. Me voy a acordar de cómo te tratabas a ti mismo y me voy a tratar igual". Lo que trauma es que cada vez más se reconocen actitudes del padre en uno mismo. Se está convirtiendo en eso 100% porque ahora se está en la situación en la que se vio al padre mientras se era como los hijos y entonces no se acuerda de lo que se dijo. Se queda grabado el cómo se sentía estar con ellos.
La crianza implica dos cosas. Por un lado, no tratar de decirle a los hijos cómo ser, no tratar de darles la mejor vida, crecer frente a ellos, resolver problemas frente a ellos. Sanar la relación con los padres frente a ellos. Sanar la relación con el jefe del trabajo frente a ellos. Sanar la relación con el cuerpo, frente a ellos. Sanar la relación con los hermanos frente a ellos, porque entonces se les está dando la mejor educación que se les podría dar en la vida. Lo único otro que se requiere construir muy bien es enseñarles qué son sus emociones y cómo funcionan. Se asume que cuando los niños ya hablan, ya entienden. Es una estupidez creer eso. ¿Cuántos adultos de 25 años se conocen que dicen conceptos que no entienden? ¿Cuántos amigos de 40 se tienen que usan conceptos que no entienden? No se asume que porque el hijo ya habla como adulto significa que ya entiende como adulto porque solamente está repitiendo lo que hace que le den aprobación.
Cada vez que el hijo está sintiendo una emoción muy grande, se tiene que pensar, sobre todo en los primeros 10 años de vida, que es probablemente la primer vez en la historia que el hijo está sintiendo esta emoción a este nivel de intensidad. Lo que está teniendo el hijo equivalente es un ataque de pánico. Para el adulto es solo miedo. Se asustó con una película. Para el adulto es solo dolor. No le dieron el regalo que quería. Parece una tontería, pero el hijo siente que está a punto de morir, que se le está viniendo el mundo encima, que nadie lo va a amar nunca, que se quedó solo. Quedarse fuera de la obra de teatro en primaria se siente como "Okay, voy a ser un ermitaño para siempre y nadie nunca me va a amar". Para ellos, de verdad, se siente como que el mundo se viene encima. Que no le pongan de titular en el partido, que no le elijan para el equipo, que no se quede en la selección, que no sepa jugar a fútbol y todos sus amiguitos sí que ya todos saben cómo hacer algo que él no sabe hacer.
Se tiene que aprender cómo atender estas explosiones emocionales como si se estuviera cuidando a un amigo en un ataque de pánico. Llega el hijo sintiendo terror. La técnica psiquiátrica para esto es la mejor que hay. Llega el hijo con una emoción muy grande. Primero, no se explica nada. Se es un espacio. Si se estuviera con un amigo que está sintiendo muchísimo dolor, no se llegaría a soltarle explicaciones y a decirle tranquilo, se le diría "aquí estoy, hermano. ¿Qué tiene? ¿Qué necesitas?". Cuando se aprieta aquí en la cara y aquí al mismo tiempo, es la mejor forma que se tiene los seres humanos para desde lejos. Es la cara que se haría en el funeral de un amigo. Se aprieta aquí y aquí al mismo tiempo. "Aquí estoy. No tengo nada que decir, pero aquí estoy". Los hijos requieren algo un poquito parecido. El hijo llega con una emoción enorme, se acaba de asustar con una película de forma impresionante. Lo primero que se hace es agacharse a su nivel. Se agacha hasta que los ojos estén a la altura de sus ojos. Cuando se ve, se respira muy profundo y se abre los brazos. "Ven, aquí estoy para ti. Eres un espacio de paz para recibirlos". El hijo va a correr hacia ti, sobre todo si se tiene la relación bien armada. Si no se va a tener que practicar esto varias veces hasta que aprendan a correr hacia ti. Finalmente viene hacia ti, se abraza y cuando se abraza lo primero que se hace es respirar y se dice "Entiendo". No se dice tranquilo. No se dice cállate. Se dice entiendo. "Entiendo. Esto se sintió mucho. Entiendo". Se dice "Sí, entiendo, chiquito. Suéltalo aquí. Tranquilo, estás bien, estás con papá".
Las emociones son el mecanismo de comunicación de los hijos. No pueden comunicar con palabras lo que está ocurriendo. Así es que lo único que pueden hacer es liberar la emoción de forma muy dramática, porque entonces se va a sentir lo que yo estoy sintiendo. Entonces sí se va a entender. Los hijos se comunican a través de estas explosiones emocionales, pero se tiene que entender como un mini ataque de pánico. Se empieza el miniataque de pánico, se llega, se recibe, se tranquiliza y después de eso, después de respirar juntos, se quiere contagiar de la emoción en lugar de dejar que su emoción se brinque a uno, transformarle, porque el hijo llega enojado y al rato uno está enojado. El hijo llega gritando y al rato se le está gritando al hijo. Su emoción se brincó y es normal, es el mejor método de comunicación que tienen los niños. Lo que se quiere es ser un adulto emocionalmente inteligente, que se convierte en un espacio que puede recibir la emoción del niño para entonces convertirse en la emoción que domina este espacio. Se le dice a la hija "Quédate aquí. Mira como nuestros corazones se van a sincronizar". Es usando la paz para infectarla de la emoción en lugar de que su emoción se brincara a uno. Después de eso viene el trabajo intelectual. Ahora se necesita que entienda qué ocurrió. Pero primero se libera la emoción. Qué bueno, porque no liberar la emoción es lo que trauma. Así es que primero se libera la emoción porque si no se va a inventar una estupidez del mundo y va a empezar el triángulo traumático y va a cambiar de identidad. No se quiere que se adapte a nada. Se puede seguir siendo uno. Se libera la emoción y se va al intelectual. Se le pone nombre. "Chiquito. Lo que estás sintiendo se llama miedo. ¿Te acuerdas que te dije, 'Hay películas que no quiero que veas?' es porque vas a sentir este miedo, chiquito. Esto que estás sintiendo se llama miedo y lo vas a sentir muchas veces. ¿Sabes qué hago yo cuando tengo miedo? Normalmente me salgo a la terraza a pasar un poquito de tiempo con ustedes, con mamá, con tu hermanita, y se me olvida el miedo pasando tiempo con la familia". La próxima vez que el hijo tenga miedo, ya no es un ataque de pánico. Sabe exactamente lo que está sintiendo y sabe cómo lidiar con eso. Se le dan herramientas. Es educación vivencial.
Se tiene que hablar de amor. Se va a cerrar el episodio hablando un poco de amor. El amor tiene esa dualidad que es lo mejor que puede pasar en la vida y lo peor. El dolor se puede sentir mucho dolor por amor, un dolor de
El dolor que se puede sentir por amor es casi más intenso que el físico. Todo depende de qué tan traumado venga la persona. El amor hace que caigan los mecanismos de defensa.
Helen Fisher lo explica en su libro Why Him, Why Her. Fisher es la mujer detrás de algoritmos de selección de pareja como eHarmony en Estados Unidos, con niveles de efectividad altísimos. Su modelo es 100% psicológico, no biológico. En el libro describe el enamoramiento como el proceso químico-biológico a través del cual los seres humanos colapsan las barreras del ego, permiten cosas que nunca hubieran permitido y hacen cosas que nunca hubieran hecho con fines reproductivos.
Cuando nos enamoramos perdemos el control. El enamoramiento es una de las pérdidas de control más grandes que existen. Si eres un traumado que todo el tiempo se está controlando, el amor se vuelve problemático. Si ya no eres un traumado que vive en control y eres bastante más libre, el amor se convierte en un territorio mucho más saludable.
No se puede estar traumado, cuidando la imagen y enamorado al mismo tiempo. El traumado cuidando su imagen no puede construir una relación de amor. Puede construir una relación narcisista, banal y superficial donde aparentemente todo está bien, pero ni uno sabe quién es el otro.
Cuando colapsan las barreras del ego porque se encontró a la persona correcta, se pierde el control. La gran mayoría de la gente se enamora una sola vez en la vida porque cuando termina el enamoramiento voltean hacia atrás y dicen: "¿Qué hice? ¿Cómo yo no vuelvo a permitir esto? Yo no me vuelvo a poner en esta situación jamás." En ese instante eligen control por encima del enamoramiento el resto de sus vidas.
Las abuelas dicen: "Cásate con alguien que te ame más a ti que tú a ellos para que pierdan el control ellos y no tú."
El 99% del mundo está brutalmente traumado. Cuando la gente está traumada no puede vivenciar el amor de forma libre, no puede ver auténticamente a quién tiene enfrente.
La definición de amor es el absoluto regocijo por la existencia del otro: no puedo creer que existe alguien como tú. Es estar dispuesto a sacrificar un poco de mi vida para hacer tu camino un poco más fácil porque me encanta lo que ocurre a tu alrededor.
Así no inician las relaciones del 99% de la gente. Las inician por compatibilidad traumática.
Hay dos metodologías por las que viene gente de todo el mundo a México: el método RGP de biotipos y la compatibilidad traumática. Con compatibilidad traumática se puede ver el biotipo de una persona, su trauma y la personalidad que armó, y predecir quién es la única persona que podría ser su pareja. Las relaciones de amor que construimos hoy no son relaciones de amor, son servicio traumático.
Si en el triángulo traumático de la infancia se decidió que todos los hombres son agresivos, al encontrarse con un hombre agresivo se estará perfectamente capacitado para lidiar con él. Se tiene 20 años armando una personalidad para defenderse de hombres de ese tipo, pero al mismo tiempo toda la atención va hacia esa persona y no se puede dejar de pensar en ella.
Las parejas están juntas porque se generó una personalidad que detona el trauma del otro y viceversa.
Una mujer que desde muy chiquita estuvo rodeada de símbolos masculinos opresivos, pero al mismo tiempo los amaba porque era su papá o su abuelo, se capacitó para vivir en un mundo donde los hombres son peligrosos. Su personalidad será dominante, una personalidad para nadar con tiburones. Sabe hablar a los hombres, sabe decirles "conmigo no", sabe defenderse.
Cuando se le pregunta qué hombre quiere, describe un hombre amoroso, entregado y tranquilo. Pero si se le pone enfrente a esa persona, no le gusta. Se aburre. El deseo está anclado al ego. La química no ocurre porque esa persona no es violenta, y ella desde muy chiquita decidió que los hombres son violentos.
Por eso hay tantas mujeres hijas de hombres dominantes alcohólicos casadas con hombres dominantes alcohólicos. Nadie quiere repetir esa estupidez, pero si desde niño se decidió que esa es la vida y se construyó la personalidad para sobrevivir eso, se funciona mejor con ese tipo de personas. Se es un "enfermero de agresivos borrachos".
Un hombre que nunca fue suficiente para su padre, al que su padre le dijo que es una decepción absoluta, desarrolla una personalidad sumisa. Por eso la frase: "Dime de qué presumes y te diré de qué careces." Si te sentiste pobre de niño, se te verá en un auto de lujo con marcas hasta en la frente cuando seas adulto.
Si la personalidad está creada en la carencia, es un juego de todo al revés. Cuando se ve a un hombre con máscara dominante y se dice que es el típico narcisista, en realidad es el típico roto que se puso una máscara de que es fuerte porque está rotísimo.
Cuando llega un melancólico que se ve europeo en Latinoamérica a tomar un curso, se sabe que es introvertido, que no se abre fácil, que no le cuenta las cosas a la gente. Pero por ser hombre, blanco y de biología europea, en Latinoamérica se asume que es arrogante y se le dice que se cree mejor que todos, narcisista. En realidad es un niño roto al que papá nunca abrazó y nunca le dijo lo importante que era.
Un hombre que se sintió poca cosa con su padre tiene una máscara de "soy increíble, soy el tipo más poderoso del mundo, yo no necesito a nadie." Esa personalidad causa en el trauma de una mujer que cree que los hombres son dominantes y peligrosos. Ella lo conocerá en la discoteca y le dirá que es el típico imbécil que se siente superior a todos y que no va a caer con él. Pero ya está poniendo toda la atención en él.
El tipo se siente visto, le traerá tres botellas de Moët, demostrará que es el alfa, lo cual hace que a ella se le detone más el trauma y actúe todavía más independiente. Él la correteará por meses. Terminarán juntos porque ambos se validan el trauma.
En las terapias de pareja normalmente llegan los hombres de la oreja. Ahora muchos hombres traen a su mujer a terapia de pareja. Antes seguían 90% mujeres trayendo al marido que no quería venir. A la segunda sesión el marido viene feliz y probablemente trae a la mujer de la oreja.
Se trata a todo el mundo igual sin perspectiva de género. Todos estamos traumados igual. No importa la raza, todos tenemos los mismos biotipos: colérico, flemático, sanguíneo y melancólico.
En lugar de buscar cómo se comunican o crear herramientas de active listening, se llega y se dice: "Tú estás traumada desde niña con esto. Tú estás traumado desde niño con esto. Se están baleando el trauma." Cuando se entiende el trauma con pinzas se entiende cómo esto infecta todo.
Cualquier ser humano requiere entender qué biología habitamos y aprender a utilizarla. Sacarle los beneficios a esa biología y dejar de pelearse con lo negativo de esa biología porque no es un trauma.
Como melancólico se tiene una mente brillante y un estómago que no puede digerir tantas cosas. Como sanguíneo se tiene el estómago más fuerte del mundo. Se tuvo que trabajar mucho para ser alguien que puede poner atención durante 2 horas y tener una plática de estas. Esto no es natural para el sanguíneo. El sanguíneo siempre está distraído. Por eso cuando se ve a alguien ancho y peludo se asume que es divertido y no muy profundo.
Para aprender las metodologías se puede ir a Instagram o TikTok. Hay talleres de masculinidad, de crianza, y el método RGP de biotipos. Hay un producto llamado Instantes auditivos con seis módulos de terapia grabados con ejercicios y tareas. Cuesta más que un café de Starbucks. No hay pretexto para no empezar a trabajar. Los hijos se lo merecen y uno también.
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