La Gran Crisis de DEUDA Está a Punto de Explotar (Haz Esto con tu Dinero)
In a Nutshell
La deuda estadounidense supera los 40 billones de dólares con un déficit del 6-7% anual, lo que obliga al gobierno a recomprar bonos largos y emitir deuda a corto plazo para contener los tipos de interés. El mensaje principal es que los inversores deben pasar de ahorrador a inversor y adquirir activos limitados como acciones del S&P 500, oro y Bitcoin, ya que estos se benefician de la devaluación de la divisa y la impresión de dinero. Históricamente, el S&P 500 multiplica el capital cada 6-7 años con probabilidad cero de pérdidas en periodos de 10-20 años.
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La deuda de Estados Unidos ha superado los 40 trillones de dólares en un momento en que el coste de financiarse está en máximos desde 2007, justo antes de la crisis financiera. El gasto anual para repagar la deuda supera ya al gasto en defensa o Medicare. Los intereses de la deuda superan el trillón de dólares al año y esta cantidad puede acelerarse en los próximos años.
Desde la pandemia, el gobierno americano gasta mucho más de lo que ingresa. Los déficits del 1-2% que se consideraban normales han subido hasta el 6-7% anual desde 2021. Los inversores exigen más intereses al gobierno porque temen que no pueda pagar o que deba devaluar la divisa. Esto genera un círculo vicioso: más interés implica más déficit, lo que genera más intranquilidad y más exigencia de rentabilidad.
El secretario del tesoro Scott Bessent ha decidido recomprar bonos de duración superior a 10 años, especialmente los de 20-30 años, y cambiarlos por bonos de corta duración. Los bonos de larga duración pagan más intereses que los de corta duración. Esta medida busca evitar que los rendimientos se disparen.
Scott Bessent proviene del sector privado. Inició su carrera trabajando con George Soros y Stan Druckenmiller en Londres. El fondo de Soros apostó contra la economía británica y hundió la libra, multiplicando una inversión de 100 millones en más de 15.000. Bessent conoce las herramientas del sector financiero para apostar contra divisas y bonos.
El mercado exige al gobierno americano entre 5,2% y 5,4% por financiarse en el tramo de 30 años. Los bonos de 20-30 años tienen menos liquidez, lo que puede hacer que el coste suba exponencialmente. Los bonos a corto plazo (letras del tesoro de días a meses, o bonos de 1-3 años) tienen mucha más liquidez y los tipos de interés están más cerca de lo que marca la Reserva Federal.
Bessent recompra bonos de 20-30 años que se venden a descuento porque se emitieron con tipos más bajos, y financia la recompra emitiendo nueva deuda a corto plazo. Mantiene la misma cantidad de deuda pero cambia su composición. Los dos objetivos son: dar liquidez al mercado de bonos largos para rebajar el rendimiento exigido en nuevas emisiones, y especular con el diferencial de tipos de interés.
Bessent cree que la inflación se controlará, que es algo puntual derivado de la guerra de Irán, y que las materias primas bajarán. Si la Reserva Federal baja los tipos del 5% al 3% o 2%, el gobierno podría emitir deuda nueva a tipos más bajos y conseguir un ahorro sustancial en el coste de financiación.
Bitcoin ha subido prácticamente un 20% en una semana y un 15% desde el anuncio de Bessent. El oro ha repuntado cerca de un 5% en dos días. Las acciones también han subido. Los rendimientos de los bonos bajaron tras el anuncio pero han vuelto a repuntar. El mercado se posiciona largo en activos limitados como oro y Bitcoin, y en activos que se benefician de la inflación como las acciones, y corto en la divisa del Estado.
El dólar cayó un 0,7%, el oro subió un 5% y Bitcoin subió cerca de un 15% en dos días tras el comunicado. El mercado no cree que los estados vayan a controlar el déficit ni que vayan a emitir menos deuda.
Tweet de Charlie Bilello: En 1978 Jimmy Carter dijo que el gobierno federal no podía continuar gastando más de lo que ingresaba. En 1981 Reagan dijo que por muchas décadas se habían acumulado déficits hipotecando el futuro. George Bush en 1989 dijo que había que llevar el déficit bajo control. En 1993 Bill Clinton dijo que tenían que poner el tema fiscal en orden. Bush, Obama, Trump y Biden han hecho declaraciones similares, pero la deuda ha pasado de 1,2 trillones en 1981 a 40 trillones en 2026. Desde el primer mandato de Trump ha pasado de 20 a 40 trillones.
Daniel Lacalle sostiene que cuando los gobiernos no tienen déficits vienen los problemas en el sector privado y las recesiones. Un gráfico de la Reserva Federal muestra que después de periodos en que se reduce la deuda vienen recesiones. No es lo mismo decir que el gobierno debe ser super-austero y no gastar que tener déficits del 6%.
Aunque los rendimientos de bonos a 20-30 años están en niveles de 2008, todavía hay demanda sólida. El tesoro va a colocar 120.000 millones de deuda a 20-30 años y solo va a recomprar 20.000 millones. Sin embargo, en 2008 la deuda sobre PIB era del 50% y hoy es del 100% del PIB.
La deuda no es impagable ni va a estallar en los próximos dos o tres años. Es un problema a medio y largo plazo. El patrimonio de los hogares americanos ha pasado de 80 billones en 2013 a 180 billones actualmente, mientras la deuda ha pasado de 20 a 40 billones. El porcentaje de deuda sobre el total de activos de los ciudadanos se ha mantenido estable.
Scott Bessent ha declarado que su objetivo es el famoso 3-3-3: 3% de crecimiento del PIB, 3% máximo de déficit anual y 3 millones más de barriles diarios de petróleo. Actualmente el crecimiento del PIB está en torno al 2%, el déficit está en el 6% y no se ha cumplido el objetivo de barriles de petróleo.
Desde 2021 la inflación ha estado muy superior al 2% anual objetivo de la Fed: 5% en 2021, hasta 9% en 2022, y actualmente superior al 3%.
Los que tienen activos se están enriqueciendo a un ritmo más rápido de lo histórico. Es fácil cambiar euros o dólares que se devalúan por activos que se benefician de la impresión de deuda y la devaluación de la divisa.
La opción más sencilla es pasar de ahorrador a inversor y cambiar euros y dólares por activos que se benefician de la explosión de deuda. El S&P 500 ha dado una rentabilidad media del 11% desde su inicio. Es relativamente seguro si se mantiene al menos 10 años.
Cuanto menos tiempo se mantenga la inversión, más volatilidad y más posibilidad de perder dinero. Si se mantiene en periodos de 10, 15 o 20 años, la probabilidad histórica de perder dinero es del 0%. Desde la historia del S&P 500 solo ha habido dos décadas sin rentabilidad positiva: la de la Primera Guerra Mundial y la de 1999-2009 (PuntoCom y crisis financiera).
Según la regla financiera de multiplicación del dinero, en el S&P 500 se multiplica el capital cada 6-7 años de media. Invertir en índices como el S&P 500 o el MSCI World es fácil porque replican la cotización y capitalización de las principales empresas.
Trade Republic permite crear planes de inversión y ahorro periódicos semanales, quincenales o mensuales desde 1, 5 o 10 euros al mes. No hay comisiones de compra al hacerlo a través de un plan periódico. Esta opción es similar al DCA (Dollar Cost Averaging), que es la mejor manera de evitar la volatilidad.
Si se hubiera empezado el 1 de enero de 2000 con 10.000 euros iniciales y 300 euros recurrentes mensuales, se habrían invertido 105.000 euros en total y se habrían conseguido más de 670.000 euros, multiplicando por 6,5 veces el patrimonio.
Trade Republic permite elegir fondos indexados de Vanguard y las principales gestoras, o ETFs. En España son preferibles los fondos indexados porque permiten traspasar entre ellos sin pagar peaje fiscal.
Las acciones no suben por arte de magia: las empresas suben precios sistemáticamente cuando mejoran productos y llegan a más clientes. Cuanto más dinero ganan las empresas a largo plazo, más suben en bolsa. Los fondos indexados dan exposición al conjunto de la economía.
Además de acciones, los activos reales como oro, Bitcoin y real estate son limitados y no tienen contrapartida. No se pueden construir infinitamente más casas, minar todo el oro o crear más Bitcoin. Históricamente han funcionado bien en épocas de inflación alta y deuda grande de los estados.
En 1970 una casa media en Reino Unido costaba 4.500 libras y 299 onzas de oro (a 15 dólares la onza). En 1995 la onza de oro valía 215 libras y la casa 57.000 libras. En 2025 la onza de oro vale 2.600 libras y la casa 272.000 libras. La casa ha multiplicado su precio por 50, pero el oro por más de 200 veces.
No es necesario comprar oro físico. ETFs como el de Invesco Physical Gold permiten comprar desde 10 euros y dan exposición al oro físico almacenado en bóvedas de Londres, Nueva York o Suiza.
Mientras los estados sigan en la dinámica actual sin que ningún presidente pare el aumento de deuda, los activos limitados o que se benefician de la impresión de dinero seguirán subiendo. Son la vacuna contra el sistema para protegerse de la devaluación y hacer crecer el patrimonio.
Es necesario crear una estrategia de inversión que combine activos reales con activos financieros para protegerse de la devaluación de la divisa y multiplicar el patrimonio. El servicio híbrido de formación y consultoría ofrece llamadas individuales para crear un plan financiero personalizado y una cartera de inversión.
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