LA VIDA DE LOS EMPRESARIOS | | Eduardo Gaveglio y Mauricio Millet (Cuicchi Gaveglio) | Capítulo 3
In a Nutshell
**TLDR:** Cuicchi Gaveglio es una firma de seguros de Venado Tuerto que pasó de 0 a más de 600.000 hectáreas aseguradas en 22 años. Su mensaje central es que el seguro no es un gasto sino una herramienta para gestionar riesgo e incertidumbre, especialmente en el agro, donde la cobertura sigue siendo baja por falta de educación financiera. La empresa aboga por mayor desregulación para crear productos específicos y por la participación estatal en seguros multirriesgo como ocurre en países vecinos.
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La empresa Cuicchi Gaveglio es una firma de asesoría de seguros en Venado Tuerto. Eduardo Gaveglio es director y representa la segunda generación, mientras que Mauricio Milet es gerente agro. La empresa fue fundada por Alberto Gaveglio en 1993. Eduardo Gaveglio recuerda haber ido a la oficina desde los 8-9 años a jugar con papeles, máquina de escribir y teléfonos.
Inicialmente los fundadores eran productores de seguros con dos socios más y habían armado una buena cartera. Eduardo Gaveglio se incorporó después de estudiar la tecnicatura en seguros y recibirse como productor. El apellido "Quichi" proviene del primer socio de su padre, Alberto Quichi. "Gaveglio" es de origen italiano del norte. Eduardo Gaveglio menciona que su familia es de Sicilia, del sur, siendo "los más pedidos" en Italia.
Mauricio Milet se incorporó en 2002, tras el fin de la convertibilidad. Trabajaba en Crédit Agricole con Bisel en la parte agro de Venado Tuerto cuando se quedaron sin actividad crediticia. Sangor Seguro los buscó para desarrollar un nuevo proyecto de Seguros Agrícolas. Con Mario y Miguel iniciaron con cero hectáreas y el primer año alcanzaron 100.000 hectáreas. Actualmente superan las 600.000 hectáreas.
La empresa ofrece asesoría integral analizando riesgos según la actividad de cada empresa. Tienen tres áreas principales: Responsabilidad Civil, seguros patrimoniales (automotores, integrales), y seguros agrícolas. Trabajan con tres compañías nacionales de primera línea del ranking, priorizando la relación con las aseguradoras para transmitir tranquilidad al asegurado.
Ofrecen cauciones y coberturas especiales como el transporte de silos de grandes dimensiones a Vaca Muerta. En Responsabilidad Civil buscan convertir las exclusiones históricas en coberturas específicas según las necesidades reales de cada empresa.
Mauricio Milet indica que el seguro agrícola es más un problema cultural que de costo. En Argentina se asegura entre el 50-60% de la producción. El productor tiende a contratar cobertura cuando percibe un riesgo inminente, pero no entiende que el clima es una variable incontrolable. Solicitan a ingenieros agrónomos que "receten" seguros además de agroquímicos.
Se han incorporado seguros de vida de animales de alto valor. Un toro de $500.000 puede asegurarse contra muerte súbita, ataque, diferencia de temperatura, incapacidad reproductiva y quebradura de pene. También se aseguran caballos de polo y carrera. El rodeo de cría y engorde a corral también tiene cobertura, incluyendo riesgos por rayos y altas temperaturas.
El seguro agrícola representa entre el 1% y 5% del valor de la cosecha. Eduardo Gaveglio menciona que aplicaciones de agroquímicos cuestan $30.000-50.000 por hectárea, mientras que el seguro agrícola cuesta entre $1.000-5.000 por hectárea.
La evaluación no se basa en la productividad del campo sino en el riesgo climático (granizo, viento, incendio, sequía). Cada póliza se diseña específicamente para el campo del cliente, considerando ubicación, cultivos y riesgos específicos.
Las cosechadoras deben tener cobertura obligatoria para circular y trabajar. La cobertura básica incluye incendio y responsabilidad civil limitada. Cuicchi Gaveglio promueve responsabilidad civil adicional para cubrir incendios que afecten lotes de terceros, ya que las coberturas básicas resultan insuficientes.
Los tractores chinos deben tener cobertura para circular y trabajar en Argentina. Si permanecen exclusivamente dentro del campo, pueden operar sin seguro, pero esto genera exposición a riesgos.
El seguro de toros cubre muerte súbita, ataque, diferencia de temperatura, incapacidad reproductiva y quebradura de pene. Los caballos de carrera y polo tienen coberturas similares. Los productores que valoran estos animales los aseguran como una inversión comercial.
La empresa tiene más de 20 personas en capacitación constante sobre coberturas existentes, nuevas tecnologías y relación con asegurados. Eduardo Gaveglio describe al empresario como un "equilibrista" en una cuerda floja que necesita la "red de contención" que representa el seguro.
En Argentina cuesta asegurar bienes personales. El combinado familiar cubre la casa, notebooks y electrodomésticos. Eduardo Gaveglio recomienda priorizar la cobertura de la casa sobre los bienes muebles, ya que estos últimos pueden reponerse más fácilmente.
Anteriormente los picos de tensión no estaban cubiertos, solo el rayo. Tras reclamos de productores, se incorporó cobertura por fluctuación eléctrica para electrodomésticos dañados por tormentas.
La cobertura básica incluye granizo e incendio desde siembra hasta cosecha. Pueden adicionarse helada y viento. Las coberturas multirriesgo existen para planes de siembra de 5.000 hectáreas o más con distribución de zonas y cultivos, operando como un negocio global.
Mauricio Milet sugiere que el Estado debería participar en seguros multirriesgo agrícolas como ocurre en países limítrofes, donde el banco estatal paga parte de la póliza y ofrece tasas preferenciales. Córdoba tiene un piloto de 500.000-600.000 hectáreas; Entre Ríos también avanza. Santa Fe aún no participa.
La empresa mantiene reuniones con brokers de reaseguro para desarrollar coberturas individuales en Argentina. En el pasado se manejaron mal las pólizas por lote, asegurando lagunas y generando pérdidas, pero con mayor responsabilidad se espera retomar este tipo de coberturas.
En Mendoza existieron seguros provinciales para la vid y la manzana operados por Sancor, La Segunda y San Cristóbal. Estos son proyectos provinciales que demuestran viabilidad.
Se espera mayor desregulación de la Superintendencia de Seguros para permitir nuevos productos, incluyendo cobertura de despidos. El regulador ha permitido mayor presentación de coberturas por parte de las compañías, aunque el proceso de aprobación es largo.
En el mundo desarrollado el seguro de vida es el producto principal. En Argentina está subdesarrollado y se vende al final de las opciones de cobertura.
En el mundo, la vida es lo que más se vende y es lo principal que se asegura, pero en Argentina están muy atrás en este aspecto. El motivo es cultural: acá se cuida más lo que se tiene que a uno mismo. Existe un problema de educación financiera en el país, y dentro de ella caería también el tema de seguros, porque la gente no tiene idea de ir a invertir en la bolsa ni avidez por comprar acciones o utilizar el mercado de capitales como financiamiento. El seguro entraría dentro de esa caja negra que la gente no quiere abrir.
Con el tiempo se está empezando a hablar mucho más de estas oportunidades. Están los seguros de retiro o los seguros de ahorro con inversión, donde uno se puede ir generando un ahorro. En los 90 había tenido un auge importante y después volvió hacia abajo, pero hoy hay mucha más conciencia en ese sentido. El rendimiento a lo mejor no es el mismo del que invierte constantemente, pero le da a aquel que quiere tener algo de manera pasiva un ahorro importante, sobre todo cuando la cuenta para la jubilación ya no está dando y cada vez va a ser peor.
Está bueno seguir generando esa cultura del ahorro a través de los diferentes instrumentos. Algunos son de retiro, donde la constancia es lo que realmente te hace que cuando llegas al final se pueda dividir en dos: una renta perpetuada hasta que fallezca o una devolución de lo ahorrado en x tiempo.
El asegurado puede elegir hasta 6 meses antes del retiro. Por ejemplo, si faltan 6 meses para jubilarse y se cumplen 65 años, se puede elegir entre dos caminos: retirarlo y autogestionarse, o pedir la plata y recibir el total del dinero para decidir si gastarlo todo junto, irse de viaje, comprar un departamento o ir gastándolo de a poco.
La opción que más utiliza la gente es la renta vitalicia: un monto mensual que de acuerdo a lo acumulado se hace el cálculo, pagando mensualmente mientras viva. El cálculo se puede hacer tanto en pesos como en dólares. En pesos se va ajustando por la capitalización que va teniendo el dinero, y en dólares además por el tipo de cambio y el valor que corresponde. Cuando se dicen dólares no se dan en billete: en Argentina todavía no está disponible en los seguros, y siempre que se vea una póliza en dólares se paga en pesos y se cobra en pesos al tipo de cambio oficial.
Cuanto antes se empiece, más alto se va a tener el número al final. Lo más importante es ver cuánto se va a llegar a juntar u obtener en el momento del retiro. Mientras antes se empiece, menos va a costar el mes a mes si se va aportando, aunque también se pueden hacer aportes extraordinarios.
Las carteras de las compañías aseguradoras invierten en obligaciones negociables y títulos del Estado, es decir, en cosas más estables.
En cuanto al seguro agrícola, se asegura gente de Venado Tuerto y de todo el territorio de Argentina. Una solución sería comprar milímetros: si no se tiene el seguro multirriesgo, cuando un cultivo tiene una necesidad hídrica de tal fecha a tal fecha y cierta cantidad de milímetros, se puede comprar esa cobertura. Si esos milímetros no caen, con una estación meteorológica electrónica la compañía debería indemnizar acorde a lo que faltó. Y viceversa, si en cosecha no se necesita que llueva para cosechar el producto con calidad, se puede asegurar que no caiga cierta cantidad de milímetros en un período determinado.
Estos son proyectos que se podrían incorporar al tradicional, anexando el exceso hídrico o la falta de lluvia, y liquidaría mejor el multirriesgo. Todos los países limítrofes tienen multirriesgo: Uruguay, Paraguay, Brasil. Argentina no tiene. La mayoría de esos países tienen multirriesgo con apoyo del Estado, salvo Uruguay que no tiene apoyo del Estado y lo hace directamente el productor.
En Uruguay, el seguro agrícola cuesta aproximadamente entre 5.5% y 6% del valor de lo que se cosecha, de lo que se invierte y de lo que la compañía acepta. Por ejemplo, si se invierten 800 en Rosario para hacer un hectárea de trigo, se paga el 6% sobre eso. Si no se cosecha, la compañía paga lo que falta, o si se cosecha 400, paga los 400 que faltan.
Por la ideología del presidente actual, no se va a querer intervenir en ese mercado, pero sí liberar las retenciones y dejar que cada uno tome la decisión. El camino que se está tomando por ahora es producir coberturas alternativas para que los clientes puedan tener mucho más acotado su riesgo agrícola o climático.
La compañía opera en todo el país, desde Salta hasta el mar, con distribución en todas las provincias. Donde más operan es en la provincia de Buenos Aires, luego Santa Fe y Córdoba. La provincia con más conciencia es Córdoba: el productor cordobés, si se sale con un producto que incluye un montón de adicionales con mayor protección, son los primeros en comprarlo. En General López son muy parecidos a Córdoba. En la provincia de Buenos Aires, en la parte norte donde operan (Colón, Pergamino, Junín) son similares, pero cuando se va corriendo hacia el sur, la conciencia de asegurabilidad es más difícil porque no es una agricultura tan tecnológica.
Se ofrece seguro para edificios en construcción, desde el pozo, con lo que es todo riesgo construcción. Se hace mucho y se ofrece a las constructoras para que ellos también lo puedan ofrecer y decir cuando van a vender un departamento de pozo, para darle esa garantía y respaldo a quien lo está comprando y empieza a pagar. Si por alguna razón de los riesgos cubiertos no se puede avanzar, hay cobertura. Esto es muy importante para edificios y naves industriales, en todos los distintos procesos que se hagan.
En Argentina no se tiene incorporado dentro de los costos de la vida cotidiana el seguro; es lo último que se termina dando. El presidente habló de la desregulación y de incorporar los seguros para distintos ámbitos, lo cual sería lo ideal.
No existe puntualmente el seguro de despido. Ahora está saliendo lo que es el FAL, donde va a cubrir y generar un margen en ese sentido, pero no es un seguro, es un fondo. Si se quiere asegurar en una empresa a las personas que trabajan para poder eventualmente echarlas, eso se hace hoy, pero no está esa cobertura como compañía de seguros porque la Superintendencia no lo ha aprobado todavía.
En Buenos Aires hay más mascotas que niños menores de 10 años. Hay un fabricante de colchones que cerró la producción de colchón para niños y abrió la fábrica de colchón para mascotas, porque dice que le va bárbaro ya que la mascota rompe el colchón más rápido que un niño. Hay seguro para mascotas y está avanzando. Las coberturas de combinado familiar contemplan algunas situaciones que puede suceder con la mascota: si está suelta, por ejemplo un perro que corre una moto y se cae esa persona, ese reclamo que puede llegar a hacer al dueño del perro está cubierto. También si el perro se pierde o hay asistencia de un veterinario.
Lo que se cree que va a avanzar es una especie de prepaga para perro con atención médica ya estipulada, seguro de vida. Hoy el perro es uno más de la familia, y se cree que son seguros que se van desarrollando, como se está desarrollando mucho el seguro de drones y monopatines eléctricos, coberturas que van avanzando de acuerdo a cómo avanza la tecnología.
El seguro de moto ya es más popular y es algo por ley: la gente está obligada a llevarlo arriba de la moto, tener la póliza o tener la credencial. Son coberturas que más que nada se hacen por obligación, pero a diferencia de otros seguros que la gente va a hacer más por gusto y por conciencia.
Lo que se necesitaría para armar más productos es flexibilidad por parte de la Superintendencia en materia de nuevos productos. Tiene que liberar un poco a las compañías directamente, que son las que otorgan la cobertura. Como asesores se comenta a los asegurados y asegurables, se analizan los riesgos que tienen y se traslada la necesidad a la compañía, que es la que hace la indemnización en caso de siniestro y es quien presenta a la Superintendencia los requerimientos. Lo que se pide es que se esté abierto a todas las situaciones y no ser cuestiones tan generales, sino ir más a lo particular de cada negocio.
El seguro es caro en términos generales cuando se analiza toda la trazabilidad de lo que tendría que hacer una empresa desde el principio al fin. El que dice que es caro o el que le molesta pagar el seguro es el único componente que dice eso, pero el seguro no es algo que está solamente si te pasa algo malo. Es como la referencia del equilibrista que te da la seguridad para avanzar. Muchas veces se dice que fijar precio es un seguro: no quiero caer más de esto, y lo que le da el respaldo y la confianza al empresario para que se ocupe de su negocio.
El componente impositivo en las primas es muy alto, como en un montón de cosas, y hay muchos cargos que se terminan trasladando a los usuarios. En el caso de las primas de seguro está el IVA y la percepción solamente, no están los ingresos brutos. El IVA y la percepción son 21% y 3%, y ellos lo tienen que pagar. Sería bueno que eso no estuviera, porque si no estuviera sería mucho más barato, bastante más barato, y eso empujaría que la gente realmente dinamizara más este tipo de producto.
Acá está la contracara de todo esto: en la medida que la gente haga más seguro, la compañía de seguro va a tener más dinero, va a dinamizar más el mercado de capitales, y si dinamiza más el mercado de capitales hay más financiamiento para el mundo productivo. Hay una doble vara: por un lado se puede trabajar más tranquilo, pero por otro lado es dinero que se canaliza a lo productivo. El sector que tiene menos riesgo, si todos los productores aseguraran, cuánta gente tuvo eventos climáticos de los tornados, una cobertura de viento no vale nada, y cuántos cultivos se los llevó el viento y no tenían cobertura.
Por otro lado, la misma empresa que hace ese seguro, esa plata la invierte en instrumentos financieros, entonces hay doble imposición: tener una empresa con menos riesgo y una con más dinero y más crédito para el mercado. Lo que realmente más necesita el mercado es tener más crédito a menor tasa, y ese menor crédito a menor tasa va a venir por el mercado de capitales. La compañía de seguro está enmarcada dentro de todo lo que tiene que ver con el mercado de capitales.
Se está entrando en una campaña de niño y super niño, y todos los eventos y las charlas hablan de lo que se viene. Hasta ahora en Venado Tuerto se paró la siembra de maíz por falta de humedad, algo que hacía mucho tiempo no se paraba. Se está a pocos días de que los trigos estén en antesis, es decir, polinando, con temperaturas bajo cero hasta hoy. Se cree que va a comenzar a llover, va a comenzar a haber eventos, los productores van a tener los campos en su producción al 100% y con posibilidad de eventos semanales de uno a dos, con lo cual se va a volcar a un mercado de mucha cobertura.
El productor agropecuario se va a volcar a cubrirse porque no le queda otra. Hoy tomar dinero para producir con la baja renta en dólares que tiene la actividad, más el costo de apalancamiento elevado, hace que el productor no le quede otra que estar cubierto, por lo menos, para que ese rédito no sea tan afectado.
En la última campaña se tuvieron 170 millones de toneladas de cosecha. En lo que es la venta, se mide por hectárea asegurada, y se viene con negocios nuevos creciendo año tras año despacito. Siempre se dice que se quiere llegar a ese millón de hectáreas reales y se está al 60%. Se viene creciendo por el asesoramiento. El clima, si es niño o niña, si produce más o menos, no impactó en demasía a esta organización. Si el año pasado en vez de ser niña hubiera sido niño y el anterior también, se estaría en 800 en vez de 600, pero la escalera se sube de un escalón y hay que ir. Es un negocio de impulso: en la medida que la gente vea el riesgo lo hace, y si no ve el riesgo hay mucha gente que lo hace siempre. Los clientes que operan lo hacen siempre, y después hay clientes que van y vienen, que un año sí, un año no, van a ver qué pasa, si lo ven lindo, si lo ven alto, le pasan la tormenta y no da nada.
Se tienen más o menos 50,900,000 cabezas de ganado. Lo que se asegura es muy nuevito: 100,000 cabezas, no es muy de nada, está empezando a carretear, tanto en pollo como en cerdo. En eso tendría que crecer más rápido porque un ternero está a 6,000 pesos el kilo, entonces hoy hay espacio y hay capacidad de pago. Pero siempre se dice que el seguro es para más tarde, después se ve.
Los eventos de quita de retenciones generan un impulso, un poquito sí. El estado de ánimo del productor es importante: la tormenta del fin de semana volcó que mucha gente llame para hacer el seguro ya. El productor se maneja por el estado de ánimo, y cuando está bien y contento resuelve. Se es productor agropecuario, hijo, nieto, bisnieto, y se toman decisiones con el estómago: vender, comprar, hacer, poner más hectáreas. Se hace una agricultura conservacionista, de rotación.
No ayuda mucho la difusión. Se dan muchas charlas en el interior y la gente dice que se va a venir un niño terrible, pero si va a haber un niño, el niño va a tener más impacto en el litoral, en la zona más ligada a Entre Ríos y Corrientes, que propiamente dicho más entrado el territorio en Santa Fe o la pampa húmeda, que inclusive el niño en pampa húmeda le viene muy bien porque le termina viniendo buena lluvia y va a hacer más rendimiento. Se está con un miedo que no debería ser tal, y con una sobreestimación de un fenómeno que hasta en algunos lugares se tiene seca, y se está a mitad de septiembre y no pasó nada, están todas las juntas secas.
La ventana del maíz de primera cierra el primero de octubre, quedan 10 días más. Se pronostica que fin de semana hay otro evento, así que por ahí si no tiene que ir al tardío y si no tiene que ir a diciembre, o alguno del 20 de noviembre, se tienen coberturas para todos los maíces. El maíz temprano tiene una cobertura específica y el de fin de año otra de ciclo distinto: uno termina en marzo, otro termina en agosto.
Este año terminó mucho más tarde el tardío porque se había muy húmedo, días húmedos, mucha neblina, mucho mal clima, y hacía que el cultivo sea incosechable. Hubo un momento que se recuerda que de la familia haya entrado en crisis este negocio: el negocio estaba muy desarrollado y fue evolucionando con los diferentes productos. Esta fue una organización que se adaptó muy bien cuando empezó la ley de contrato de trabajo que generó las ART, y después en un momento determinado el gobierno hizo una baja importante en lo que son las comisiones que se tenían, se acotaron muchísimo, pero más allá de que eso afectó mucho el ingreso que se tenía porque se tenía una cartera muy importante, hoy la cartera es mayor todavía. Se supo adaptar en ese momento a redoblar la apuesta, a ir a buscar un negocio que por ahí para el resto de los productores a lo mejor no lo veían con tan buenos ojos, y hoy se es representante de la ART número uno del mercado y se tiene prácticamente 70% del mercado de Venado Tuerto y alrededores.
El producto que más se vende es una mesa de tres patas: agro, ART y el resto de patrimoniales donde están automotores. No se especializa mucho en la historia puntualmente en hacer foco en ser productores vendedores de seguro de autos, es como un complemento de todo lo que tenga una empresa o una persona, y se van a buscar los riesgos reales que tiene una empresa.
El servicio que se brinda al productor si se hace un seguro con Cuicchi Gaveglio es estar 24/7 todo el tiempo, traer al productor asesorándolo. Primero la cobertura y después el POS (postventa): estar encima de él ante cualquier evento. Lógicamente primero que las pólizas concuerden con lo acordado y le lleguen en tiempo e informen por la parte impositiva, y después la parte de servicio cuando hay un evento climático, qué decisión tomar, cuál es la mejor decisión. Si es un evento de piedra y hay que resembrar rápidamente, cómo dejar las muestras para que el contratista o para que ellos mismos puedan resembrar. Si estamos en cosecha, lo mismo, y cómo trabajar para que, si se tiene el evento, se llama y se dice que se está en este campo en Marcos Juárez y se necesita que venga porque cayó piedra, y se va al otro día.
Por la experiencia, cuando los cultivos están en etapa temprana, por ahí que pasen 15, 20 días mejor para que se vean los daños realmente, y cuando está en cosecha tiene que ir enseguida porque el cliente está en cosecha y tiene que cosechar. Igual se libera para que cosechen, se deja muestra, pero lógicamente es el momento que cae la piedra sobre el cultivo para ver cómo operar. Se está encima de los clientes, en toda la parte comercial, la administración, al 100% con ellos, y por eso se eligen, ya van 24 años que se está haciendo y se tienen clientes de 24 años.
Se tienen sucursales. Se tiene en Venado Tuerto la sede, la casa central. Se tiene oficina en Capital Federal también.
Desarrollan seguros agrícolas en oficinas de Azul y Bolívar, además de otros productos. Cuentan con una amplia red de productores que trabajan con ellos en diferentes localidades, principalmente en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires.
Silobolsa es un seguro que tomó notoriedad por casos de vandalismo donde cortaban los silos. El vandalismo está cubierto, aunque se hace muy poco porque no resulta muy atractivo para el productor agrícola. Existe una cantidad de plata monumental en silobolsa que no está asegurada.
El riesgo mayor es el robo, aunque es una pérdida que el productor puede recuperar con la cobertura. La mayoría de los productores no aseguran los silobolsas.
Las cooperativas con silos tampoco tienen asegurado el contenido. Se puede hacer un integral importante, un todo riesgo operativo de la planta. Hay 33,000 millones de dólares de la campaña argentina parados sin seguro, ni un 5% está asegurado.
Los acopios tienen cobertura de huracán, ciclón, vendaval, incendio y robo, pero los silobolsas no la tienen habitualmente. El 95% de los silobolsas que se ven en la ruta no tiene ninguna cobertura.
Hay una falta de conciencia terrible sobre la necesidad de seguros. El costo del seguro es ínfimo dentro de un margen bruto, dentro del costo de producción no existe. Es necesario evaluar la posibilidad de asegurar el costo durante las reuniones con el agrónomo.
El seguro de la camioneta que vale 70 millones de pesos no va a cubrir toda la hectárea que es la que da de vivir al productor.
Se ha tenido una relación muy generosa con el agro. Aunque se enoja con ellos, siguen contratando. Hay una relación especial donde la gente ayuda cuando se necesita. El campo reconoce a la gente campechana.
Existe una batalla cultural muy difícil de cambiar. Los jóvenes empresarios del campo tienen otra concepción de los riesgos y son más receptivos a estos productos.
En la parte de seguro del campo hay otro tipo de consulta, asesoramiento y capacitación. Al productor grande le gusta más la especulación.
Es mejor hacer negocio con una mujer que con un hombre, aunque depende del producto. La mujer es más dada y establece una relación distinta, pero también es más exigente. En la parte agro, las mujeres son muy profesionalizadas y exigen detalles de cada punto y coma de la cobertura.
Esto permite diferenciarse de la competencia trabajando con todas las compañías del mercado y profesionalizándose.
No hay que descuidar quién es el asesor que vende el seguro. El seguro es cuestión de relaciones, donde se traslada la necesidad del cliente a una póliza. Es importante generar confianza y relación fluida.
En oficinas propias tienen más de 20 personas, con edad promedio de 40-45 años. En la división agro hay mayor edad: Eduardo tiene 50, Maru 48, Germán 65, José 55.
Están en furor de inteligencia artificial, aunque falta mucho por desarrollar. Realizan acciones internas para mejorar y aplicar IA. Revisan pólizas y asegurados para anticiparse a situaciones como tormentas que puedan afectar cultivos.
La IA puede avisar sobre tormentas y diferentes situaciones, permitiendo igualarse con compañías grandes. Se han terminado informes con IA de características increíbles.
Modelizan escenarios donde si el gobierno le faltaran reservas y bajara la retención a cero, cuántas reservas podrían aparecer. Con las reservas actuales de 33,000 millones de dólares en el campo, el número sería mucho más alto que en 2025.
Estas modelizaciones son muy complejas y la IA las puede realizar, permitiendo estar un paso adelante del mercado.
Argentina está en un cambio de características inéditas, exportando 100,000 millones de dólares. Las reservas de petróleo, gas, dólares en silobolsa (33,000 millones) y reservas mineras son muy grandes.
Se va hacia una gran dolarización del país que la gente aún no visualiza. Hay un camino hacia la prosperidad.
Se observan operaciones de venta de hectárea en ruta 14 a 30,000 dólares. Faro Verde compró una estancia a Pereda a Tranquera Serrada por 100 millones de dólares. En sur de Córdoba se realizan operaciones a 25,000 dólares por hectárea.
El hombre de campo está más abierto a invertir, comprando barato para que se transforme en caro.
El mensaje es asegurar la producción, ya sea con ellos o con quien sea. Hay que hacer educación financiera, docencia y trabajar para el cambio cultural. Dejar que asesoren, consultar qué coberturas se pueden armar para cada campo y producción.
El riesgo climático es elevado y cada vez peor con el cambio climático. El seguro de campo es muy importante y va a ser cada vez más relevante.
No venden seguros, venden soluciones. Realizan análisis en cada empresa para brindar soluciones según las pólizas de seguro. La empresa va a gestionar riesgo e incertidumbre, no va a vender seguro.
El nuevo eslogan será gestionar riesgo y certidumbre. El seguro cumple un rol muy importante en esto.
La generación actual es la más golpeada porque en 2008 no se conocía WhatsApp y ahora se convive con WhatsApp, inteligencia artificial, Instagram, redes sociales y drones. Esto genera incertidumbre pero también oportunidades únicas de negocio.
El momento que vive Argentina y el mundo representa oportunidad de negocio, crecimiento personal, económico, financiero, productivo y emocional.
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