Back to Uri Sabat

Libertad Financiera en 20 Años: El Plan con 200€ al Mes que Te Hará Millonario #LFDE

Uri SabatAugust 9, 20261h 41m
Topics63
Introducción a la Libertad Financiera0:00El Poder del Dinero como Herramienta de Libertad0:32El Proceso Financiero: Pasos Prácticos5:00La Radiografía Financiera6:31El Efecto de Llevar Control de Gastos11:01Objetivo del Ahorro e Inversión15:30Perfiles de Inversores16:32La Realidad de las Pensiones19:00La Falta de Educación Financiera20:00La Impresión de Dinero y la Inflación22:00La inflación como forma de pérdida de poder adquisitivo24:37Educación financiera y dependencia del Estado25:30El dinero como consecuencia de aportar valor27:00El bucle económico y el control financiero28:00El entorno financiero dominado por hombres28:30La complejidad artificial del mundo financiero30:30Delegar decisiones financieras31:32El proceso de reinvención profesional33:00Organizar las finanzas como primer paso34:00Tomar conciencia financiera35:30El efecto positivo de la organización financiera36:00La formación como inversión personal37:30La psicología del mercado y las rentabilidades pasadas38:00El contexto macroeconómico actual39:30La supuesta burbuja de inteligencia artificial40:30La importancia de tener un plan de inversión41:30El momento perfecto nunca existe42:00El FOMO y la toma de decisiones43:00La trampa de las rentabilidades históricas44:30La estrategia de comprar y mantener46:00El ejemplo de 200€ al mes47:00La diferencia real en la vida48:30Rentabilidad histórica del mercado bursátil49:03Diversificación más allá del SP50050:01Disclaimer importante51:31Estructura de carteras: base y nómada52:30Cartera base propuesta53:00Oro a través de ETC54:31ETFs temáticos56:01La simplicidad de los conceptos57:31Adaptación a objetivos personales59:00Definición de libertad financiera1:00:01Experiencia personal de libertad financiera1:00:31El futuro del sistema de pensiones1:02:30Inversión inmobiliaria en España1:03:31Ventajas percibidas de la inversión inmobiliaria1:05:30Diversificación y riesgo1:06:32Riesgos de la inversión inmobiliaria1:07:30Cuidados con la inversión inmobiliaria1:08:31DCA automatizado1:09:01Rebalanceo anual1:10:30Cartera de empresa1:12:00Bitcoin como reserva de valor1:13:00Bitcoin como activo de inversión1:14:18Perfiles de ahorro y fondos de emergencia1:16:30Gestión financiera en pareja1:20:30Inversiones alternativas: relojes, coches y objetos de colección1:28:01Cash flow y streams de monetización1:31:33La formación como inversión más rentable1:34:00El poder del 1% diario1:37:30El poder del 1% diario1:38:37Cierre del episodio1:39:30Mensaje final de Celia1:40:31
In a Nutshell

Invertir 200€ mensuales al 10% durante 35 años genera 800.000€, gracias al interés compuesto y la rentabilidad histórica del S&P 500. La base del proceso es hacer una radiografía de gastos (básicos, ocio, hormiga, ahorro, inversión), crear un fondo de emergencia y automatizar aportaciones mensuales (DCA) en una cartera diversificada: 35% S&P 500, 10% Europa, 10% China, 10% oro, 10% Bitcoin, 20% temáticos. El objetivo es la libertad financiera en 20 años, cubriendo gastos con ingresos pasivos en lugar de depender del Estado.

AI-Generated Notes

These notes were generated by AI and may contain inaccuracies.

Las inversiones deberían ser la herramienta que todos utilizáramos para crear un futuro mucho más seguro y para que nuestro presente nos dé más libertad. El objetivo es poner orden a las finanzas personales y trabajar hacia la libertad financiera a 20 años, que resulta mucho más viable que intentar alcanzarla en 5 años.

El dinero permite comprar cosas que necesitamos y queremos, pero fundamentalmente nos permite decir que no. Es una herramienta de intercambio y de libertad que da la capacidad de dedicarse a lo que se quiere, cambiar la vida y negociar desde una posición de independencia financiera.

Celia Rubio comparte su experiencia personal: estudió una carrera relacionada con salud en la universidad, no tenía formación financiera inicial, pero al poner en orden sus finanzas pudo decir que no a un trabajo que no le gustaba y cambiar el rumbo profesional y personal.

El proceso financiero es más sencillo de lo que parece y consiste en ir dando pequeños pasos. El primer paso es romper la barrera mental que considera que las finanzas son algo solo para personas con conocimientos numéricos o formación específica. Las finanzas deberían ser accesibles para todos porque cada persona utiliza, gana y gasta dinero diariamente.

Para comenzar el proceso financiero, el primer paso práctico es realizar una radiografía financiera: un análisis de la situación actual que consiste en tomar los dos últimos meses de gastos (ejemplo: junio y julio) y organizarlos en cinco categorías básicas:

  • Gastos básicos: casa, comida, niños, alquiler, hipoteca, colegio, supermercado, transporte, posibles deudas
  • Ocio: vacaciones, cenas en restaurantes, cine, Netflix
  • Gastos hormiga: compras pequeñas e impulsivas de 5€, 10€, cafés, cromos, que pasan desapercibidas pero suman cantidades significativas
  • Ahorro: dinero destinado a cuenta para fondo de emergencia
  • Inversión: capital destinado a productos de inversión

El 99% de las personas nunca ha realizado este ejercicio. Al hacerlo, muchas personas experimentan un "choque de realidad" al descubrir que el dinero parece evaporarse sin gastos importantes aparentes.

Un estudio muestra que simplemente llevar un registro de gastos permite ahorrar entre el 10% y el 15% de media, sin necesidad de eliminar gastos específicos. Esto ocurre porque muchos gastos se realizan por impulso y al apuntarlos se genera conciencia del acumulado.

La fricción para comprar ha disminuido progresivamente: del efectivo a las tarjetas y ahora al móvil/reloj, las compras son cada vez más ágiles y se pierde la sensación de desprenderse de dinero.

El objetivo de reducir gastos es generar un colchón de seguridad que permita tener otras fuentes de ingresos y la libertad de establecer límites en el trabajo. Esto permite tener 3 meses cubiertos para reinventarse sin afectar la estabilidad familiar.

Existen dos perfiles principales de personas que necesitan empezar a invertir:

  • La persona que siente que trabaja 8 horas diarias pero cada mes reinicia de cero sin construir nada para sí misma
  • La persona que cubre gastos actuales pero se pregunta qué pasará en 10, 15, 20 años cuando ya no quiera trabajar

Dejar la jubilación en manos del Estado se presenta como la opción más insegura. Las inversiones deberían ser la herramienta que todos utilicen para crear un futuro más estable y seguro, y para que el presente dé más libertad.

Durante 20 años de escuela y universidad, nadie enseña qué hacer con el dinero una vez que se gana. El sistema educativo entrena para conseguir un trabajo cualificado pero nunca trabaja la gestión del dinero obtenido.

La analogía utilizada: es como que a los 18 años te den las llaves de un coche sin haber explicado nunca qué significan las señales de tráfico.

Durante la pandemia, del año 2020 al 2022 se imprimieron uno de cada tres euros que hay en circulación actualmente. En estos dos años se imprimió más dinero que en los 100 años anteriores juntos. Esto generó la inflación más alta de los últimos años debido a la ley básica de oferta y demanda: al aumentar un 30% la masa monetaria, el valor del dinero disminuyó un 30%.

Quitar un 30% de tu dinero directamente o poner un 30% más de dinero en circulación produce exactamente el mismo efecto: tu dinero vale menos. Desde 1971, cuando se rompió el patrón oro y se adoptó el patrón fiduciario, el dinero está respaldado por deuda y su valor depende de que se siga imprimiendo más dinero.

Si se diera educación financiera en el colegio, las personas tomarían decisiones desde otro ángulo, serían menos dependientes del Estado y no necesitarían aferrarse a promesas de cotización actual para que el Estado se haga cargo en el futuro. El modelo actual es inviable. La libertad financiera significa ser dueño de tu tiempo y tener planificación sobre gastos, ingresos y objetivos, no dejar que vayas detrás del dinero, sino controlarlo.

Cuando se deja de preocuparse y se ocupa uno de hacer algo, las cosas suceden. El dinero tiene una parte energética importante y es una consecuencia de aportar valor a otros. Cuando se pone el foco en fluir y aportar, el dinero es una consecuencia natural.

Cuando la vida está condicionada por la parte económica se entra en un bucle. Cuanto mayor control y planificación se tenga, más libertad se consigue, mejor se desarrolla el trabajo y más ingresos se generan.

El mundo financiero es predominantemente masculino. Hay muchos más asesores hombres que mujeres y en formaciones de finanzas es frecuente ser la única mujer. Al margen de esta cuestión, el mundo financiero está teñido de un halo de complejidad con gráficos y vocabulario técnico que genera la sensación de que no es para uno.

El mundo financiero mantiene esta capa de complejidad que genera estatus para quienes hablan en términos técnicos. Sin embargo, el mundo financiero no puede ser tan complicado cuando cada persona utiliza el dinero cada día. La bolsa y las inversiones no son tan complejas cuando se explican de forma sencilla.

Las personas delegan el 99% de las decisiones sobre dinero a quienes saben de finanzas, algo que no harían con decisiones de amor o de salud. La cuestión fundamental es tener una base mínima de formación sobre cómo funcionan las inversiones, el interés compuesto, cómo alcanzar la libertad financiera y los diferentes productos financieros.

Estudió enfermería, trabajó como enfermera dos años y ganó 1800€ al mes más guardias y días extra, llegando a 2100-2200€. Su madre empezó con un proceso de cáncer y ella "petó", necesitando reinventarse. El punto más importante es que no se puede dejar un trabajo fijo sin tener una base, es un salto al vacío imposible de asumir.

Empezó organizando sus finanzas con lo más básico: hacer un presupuesto, ahorrar, llevar control de ingresos y gastos. El dinero le generaba ansiedad y actualizaba la cartilla del banco le producía dolor de barriga, pasando meses sin actualizarla. Acababa cada mes exactamente igual independientemente de las guardias y domingos extras.

El primer paso fue tomar conciencia de que "esto no puede seguir así" y crear una base de ahorro. Durante la carrera trabajaba de camarera y no quería volver a servir en bodas, bautizos y comuniones, pero tampoco quería seguir en el hospital.

Organizar la parte financiera produjo un efecto positivo al romper la creencia de "yo no soy buena con esto" y "esto es imposible para mí". Fue capaz de ahorrar, cambiar de trabajo y le encantó. A raíz de ahí empezó a formarse en inversiones: primero un máster en bolsa y mercados financieros, luego un MBA.

Nunca tuvo la pretensión de dedicarse profesionalmente a las finanzas, simplemente descubrió el mundo y le fascinó. Cada formación que hacía, cada vez que aprendía más de inversión, lo aplicaba con sus ahorros y conseguía rentabilidad. Cuanto más se aprende, mejor va y más se gana.

Es tremendamente fácil crear una cartera que tenga un 300% de rentabilidad histórica. Lo difícil es que esa cartera siga dando ese porcentaje. Las rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras. Warren Buffett hay uno solo, y gestores famosos se han hecho famosos por tener rentabilidades entre el 17-20% de forma sostenida.

No está pasando nada que no pase de forma habitual en bolsa. Siempre hay cosas. Desde que Donald Trump llegó a la presidencia ha habido años más movidos, pero el conflicto con Irán y el estrecho de Ormut es algo que afecta al precio de la energía y empuja la inflación, con bancos centrales subiendo tipos de interés.

Llevamos un par de años con valoraciones totalmente anómalas en semiconductores. Se hace un paralelismo con lo que ocurrió en 1999 con las punto com. Nadie tiene una bola de cristal y quien diga saber lo que va a pasar en el mercado miente porque hay muchísimas variables que ningún inversor puede controlar.

Aún suponiendo que estamos en una burbuja de inteligencia artificial y que dentro de 7 meses pincha y el Nasdaq cae un 60%, cuando se tiene un plan de inversión invirtiendo mes a mes, a largo plazo (más de 10 años vista) y con una cartera diversificada, se sale ganando.

El momento perfecto y calmado para empezar a invertir nunca existe. Si se espera, se va a quedar esperando toda la vida. Cuanto más pendiente se está de los mercados, más se percibe el ruido de fondo que nunca acaba.

El FOMO (miedo a quedarte fuera) lleva a entrar en la fiesta y darse cuenta de que es una "mierda". Cuanto más se sabe cómo funcionan los mercados y se entiende qué ocurre si se entra en un momento puntual versus mes a mes, más fácil es no tomar malas decisiones.

Ver una cartera con rentabilidad estimada del 20% anual basada en datos históricos es una trampa. Se cogen los sectores que más rentabilidad han tenido hasta ahora, se ponderan y se crea una cartera con 300% de rentabilidad histórica. Lo difícil es que ese performance continúe.

Estadísticamente, cuando se hacen entradas y salidas para evitar momentos de bolsa versus comprar, mantener y seguir con la estrategia independientemente del corto plazo, hay diferencias significativas. La paciencia paga en las inversiones.

Invertir 200€ al mes desde los 30 hasta los 65 años (35 años) con un 10% de rentabilidad se convierte en aproximadamente 800.000€. Si se actualiza la cantidad según la inflación cada año (200€, 205€, etc.), la cifra final también estará actualizada.

Pensar en la vida que tendría el padre a los 63 años con 800.000€ en la cuenta versus la vida que habría tenido apartando 200€ mensuales representa un abismo de diferencia. El punto es entender que esto no es una utopía, que es posible.

Un 10% de rentabilidad es la rentabilidad histórica en los últimos 75 años del mercado bursátil tomando como referencia el SP500. Al invertir 200 € mensuales al SP500 sin hacer nada, sin romperse la cabeza, dejando aparte los gastos hormiga, a los 65 años se tienen 800.000 € para retirarse. Históricamente sí es posible.

Si se hace con la pareja, no son 200 € sino 400 € mensuales, lo que permite retirarse con mayor holgura. El SP500 es el índice estándar en bolsa, el índice de referencia, aunque no significa que sea la mejor cartera de inversión posible.

Se puede conseguir el mismo 10% de rentabilidad o mejor con una cartera más diversificada que no ponga todo en Estados Unidos. Se pueden coger cuatro o cinco fondos ponderados de diferentes regiones: Europa, Asia, mercados emergentes, consiguiendo mejorar un poco la rentabilidad y diversificar la cartera.

Esto es sencillo, suena complejo pero es sencillo. Todos entienden que el SP500 son las 500 principales empresas de Estados Unidos. Hay índices similares en todos los países, en diferentes sectores, en países emergentes.

Al final se trata de aprender las bases y con esas bases poder usar diferentes productos como fondos, ETFs, para crear una cartera que dé una rentabilidad en línea con la rentabilidad histórica, e incluso mejorar un poco según el perfil, consiguiendo diversificar para disminuir el riesgo.

No hay café para todos. Esto no es una recomendación de inversión, es una situación hipotética con fines educativos, un podcast de entretenimiento y de información. Not financial advice.

Se plantea una cartera para alguien que nos pueda estar viendo, con tres puntos: los fondos, Bitcoin, y cómo invertir alguien con 1.000 € de ahorro, 10.000 € de ahorro, o 100.000 € de ahorro.

Se organiza las carteras de la misma forma: se hace la base de la cartera y después lo que se llama cartera nómada. Con la cartera base se hace una representación de toda la economía a nivel mundial y con la parte nómada se adapta un poco más a las preferencias personales.

  • 35% al SP500 (Estados Unidos)
  • 10% para Europa (MSCI Europe, Eurostock 50)
  • 5% para Japón con cobertura de divisas
  • 10% para China

Con el otro 40% se adapta más a la cartera personal: 10% para oro, 10% para Bitcoin, 20% para ETFs temáticos.

Para el oro, la forma más sencilla de invertir es a través de un ETC, que es como un ETF pero de commodities. Un ETC es un fondo que cotiza en bolsa pero de materias primas, donde los gestores compran oro físico. El ETC tiene una cámara en un banco con los lingotes de oro de la gente.

Con el otro 20% se destina a ETFs temáticos, algo sectorial, independientemente de si hay una caída o corrección en ese mercado, con visión a largo plazo. Un 10% a algo de inteligencia artificial, datos, semiconductores. Otro 10% a alguna economía emergente como India, buscando algún fondo de gestión activa.

Parece difícil al principio, pero no es tan complejo. Una vez que se empieza a aprender esto, nadie dice que parece más difícil de lo que era, al contrario. Si se entiende el concepto de SP500 como un fondo que tiene las 500 empresas más grandes de Estados Unidos, todo lo demás es igual de fácil, aunque requiere un proceso de aprendizaje.

La cartera puede ser completamente distinta porque cada persona tiene objetivos distintos, perfiles distintos. Una vez que se genera una base de conocimiento mínima, se puede hacer una cartera adaptada a cada situación y objetivos. No es lo mismo tener 30 años e invertir para los 65 que querer comprar una casa en 5 años o invertir 50 € mensuales para cuando el hijo cumpla 18 años.

La libertad financiera es el momento en el que ya no se tiene que trabajar porque los ingresos pasivos, las inversiones, los ingresos que no dependen de uno cubren los gastos habituales. Si se quiere jubilar y no depender del estado, el camino es trabajar la libertad financiera. Trabajar la libertad financiera de aquí a 5 años es muy difícil, pero de aquí a 20 años es muchísimo más viable.

Sí se es libre financieramente, lo que da paz y tranquilidad. Aunque se esté en una época de mucho trabajo, de 12-13 horas diarias de lunes a domingo, hay tranquilidad porque se hace porque se cree en lo que se hace, no porque se tenga que pagar facturas. Esa parte estaría cubierta independientemente de decidir dejarlo todo.

El sentimiento de libertad financiera no es numérico, cada uno puede tenerlo en una cifra diferente. Hay gente que con muy poco tiene ese sentimiento y gente con muchísimo que no lo tiene. Hay que seguir persiguiéndolo.

Se dirige hacia un modelo de país donde el futuro se complica mucho. Se ve gente de 70-75 años que vive una vida que no se quiere para los últimos años o manteniéndose activo laboralmente por necesidad de generar ingresos. El sistema de pensiones es insostenible a medio y largo plazo.

Tradicionalmente en España el acceso a los mercados financieros ha estado muy limitado. Los fondos indexados y ETFs están disponibles desde hace 10-12 años. Hasta entonces los mercados financieros estaban controlados por los grandes bancos, que ofrecían sus propios productos con costes de transacción muy elevados.

Es normal que España sea un país de muchísima inversión en ladrillo porque durante años era de las pocas inversiones que podían ser rentables fuera de la banca privada.

Se entiende perfectamente cómo se consigue beneficio de un piso: se compra y cada año vale un poco más, o se alquila y cada mes se recibe alquiler cubriendo gastos. En los mercados financieros no se entiende cómo se accede ni cómo se gana dinero, por lo que hay un sesgo hacia la inversión inmobiliaria.

Se necesita tener una cartera diversificada porque la diversificación ayuda a reducir el riesgo, la volatilidad, lo que la cartera va a subir o bajar. Si se invierte en Estados Unidos, Brasil, México y otros países, si un país va mal otros estarán bien. Si se invierte en inteligencia artificial, salud, materias primas, si una cosa va bien la otra va mal.

La inversión inmobiliaria no está exenta de riesgos. En 2007 ocurrió lo que ocurrió con el ladrillo. Se puede tener un piso en alquiler y que ocurra algo, que se meta un inquilino que no pague o que ocupe. Riesgos hay como en todas las inversiones.

El problema es ponerlo todo en una única inversión, que es a veces lo que ocurre con la inversión inmobiliaria. Puede ser una opción 100%, una opción para diversificar, que ayuda a descorrelacionar activos que funcionen de forma distinta a los mercados financieros.

Cuidado cuando la inversión inmobiliaria hace empezar a invertir demasiado tarde porque el factor tiempo es fundamental y cada año que se empiece antes es un año donde el interés compuesto va a estar jugando a favor. Cuidado si esa inversión hace que no se pueda diversificar la cartera.

Sí se sigue haciendo el DCA, 100%. Cada mes, pase lo que pase, se compra. Se tiene la cartera de inversión 100% automatizada. Hay dos carteras: la personal y la de la empresa. Dentro de la cartera personal hay un DCA que cada mes se ejecuta 100% en automático el día uno de cada mes.

El DCA ha ido cambiando durante el tiempo según la capacidad económica y la situación personal.

Normalmente se revisa la cartera una vez al año cuando se hace el rebalanceo, que es devolver la cartera a las proporciones originales porque habrá un fondo que habrá subido más, otro que habrá subido menos. Se llama rebalancear y lo normal es hacerlo una vez al año.

Al hacer el rebalanceo se hace una revisión de la cartera: si se está conforme con todo, si hay algún fondo que no haya funcionado como se esperaba, o si hay algo de la tesis económica que crea que va a cambiar, se hacen los ajustes necesarios.

Se tiene la cartera de la empresa donde normalmente cada trimestre, en el cierre del trimestre, se hace la revisión de cómo está la parte de la empresa, la parte de impuestos, y en función del dinero que quede y de las proyecciones de la empresa, se va destinando una parte a inversiones desde la empresa. Es una de las mejores formas de operar e invertir cuando se tiene una empresa, directamente desde la SL para evitarse sacar el dinero a nivel personal y el segundo tramo de tributación de IRPF.

Ninguna inversión es imprescindible en ninguna cartera de inversión. No existe ningún activo que toda persona que empiece a invertir debería tener. Todo es 100% adaptable a la situación de cada persona.

Se confía en el valor de Bitcoin como reserva de valor a largo plazo. Se hablaba mucho al principio de Bitcoin como el oro digital, como esta reserva, como este proxy frente a la liquidez, como esta reserva de valor.

Bitcoin en el corto plazo está mucho más unido a los mercados financieros, concretamente a índices tecnológicos, que a cómo funciona el oro. Esto se debe a que estamos en una fase temprana de adopción y aún le falta recorrido en este camino. Bitcoin es un activo que tiene muchísima volatilidad, con caídas del 50% desde sus máximos. No se puede afirmar que Bitcoin sea el oro digital a día de hoy.

A largo plazo, Bitcoin tiene una estructura que genera confianza: producción limitada, momento en que ya no se podrán minar nuevos Bitcoin, adopción institucional creciente y mayor conocimiento general. En el largo plazo se visualiza Bitcoin como una reserva de valor contra la liquidez y frente a la devaluación del dinero fiat, tanto el euro como el dólar.

La estrategia personal es acumular Bitcoin mediante DCA (Dollar Cost Averaging), independientemente del precio, sin intención de vender, simplemente acumulando para la cartera de largo plazo. Sin embargo, Bitcoin no es un activo universal que todo el mundo deba tener en cartera. No existe ningún activo que sea adecuado para todos.

Tres perfiles analizados: 1.000 €, 10.000 € y 100.000 € de ahorro. Para empezar a invertir se necesitan dos cosas: un fondo de emergencia y comenzar a invertir.

El fondo de emergencia es una base de ahorro que cubra gastos e imprevistos, ya que a corto plazo los mercados son impredecibles. Si no existe este fondo, se puede ver obligado a deshacer posiciones de inversión en momentos desfavorables, como cuando las bolsas caen un 10%.

Perfil de 1.000 € de ahorro

Los 1.000 € se destinan al fondo de emergencia, que se deja en un fondo monetario o cuenta remunerada donde se rentabilice algo pero esté siempre accesible. Posteriormente se organiza una distribución: de 100 € al mes, se destinan 50 € a inversiones y 50 € a seguir creando el fondo de emergencia.

El fondo de emergencia debe cubrir entre 3 y 12 meses de gastos habituales. Si se necesitan 1.000 € para pasar el mes, el fondo debe ser de 3.000 a 12.000 € aproximadamente.

Los problemas económicos en la pareja pueden destruirla. Cada persona lleva su mochila de creencias, capacidad de ahorro y de generar ingresos, lo que hace la situación compleja.

Primera opción: Hacer partícipe a la pareja del proceso. En lugar de imponer un plan de ahorro drástico, se muestra la proyección de invertir 200 € juntos cada mes hasta la jubilación, haciendo que ambos entiendan los productos y sean partícipes del proceso.

Segunda opción: Si la primera no funciona, organizar las finanzas en pareja con independencia financiera. Esto incluye cuentas separadas y acuerdos sobre cómo cubrir gastos conjuntos.

En pareja siempre debe haber una parte compartida y una parte individual. Las opciones de organización incluyen:

  • Juntar todo lo que ganan ambos y dejar una cantidad individual para cada uno
  • Contribuir proporcionalmente a los gastos según los ingresos
  • Dividir gastos al 50% independientemente de los ingresos

Lo importante no es el sistema, sino que exista un sistema y una conversación previa que establezca cómo cubrir los gastos conjuntos y dé autonomía a cada miembro de la pareja.

Invertir en objetos como colecciones de relojes o coches puede ser rentable en determinadas situaciones, especialmente para personas expertas en ese tipo de productos. Sin embargo, tiene varios peros:

  • Requiere un mayor nivel de conocimiento
  • Son inversiones sujetas a menor liquidez
  • Encontrar compradores no es un proceso rápido ni sencillo

Este tipo de inversiones son más apropiadas para patrimonios muy altos que ya tienen una cartera diversificada y deciden introducir activos descorrelacionados o con valor sentimental. No se recomienda como primer peldaño de inversión.

La pregunta central es si es más importante tener varios flujos de cash flow o tener una cartera muy rentable. La respuesta depende de la situación personal.

Como norma general, es mucho más importante trabajar el futuro y el largo plazo: construir la cartera de inversión, intentar ganar un 1% más o invertir 50 € adicionales al mes. Sin embargo, depende de los objetivos y la situación actual.

Para personas con ingresos bajos como 1.400 € mensuales, donde el coste de vida apenas cubre las necesidades básicas, es importante trabajar ambas vertientes: generar ingresos extra y preparar el futuro.

Las inversiones funcionan muy bien en el medio y largo plazo, pero no para generar ingresos inmediatos. El verdadero poder de las inversiones está en el interés compuesto: invertir 200 € al mes y dejar los beneficios dentro de la inversión para que generen más intereses, creando una bola de nieve que puede convertir 200 € mensuales en 800.000 € en 35 años.

La inversión más rentable que se ha hecho es la formación. Cada formación realizada ha dado algo que permitió tener nuevas ideas, desarrollar nuevas habilidades y generar más ingresos.

No existe inversión más rentable que la inversión en uno mismo y en formación. Si se necesita generar más ingresos, desarrollar nuevas habilidades, pensar fuera de la caja y explorar opciones más allá del trabajo principal.

Todas las inversiones son invertir en uno mismo, sea una inversión inmobiliaria, en bolsa, en equipo para un podcast, en un curso de inteligencia artificial o cualquier otra. Hay que valorar el retorno que darán los 1.000 € invertidos.

El podcast mencionado fue una inversión en sí mismo que resultó más rentable que invertir en otros aspectos. El dinero puede dar un retorno inmediato o a largo plazo.

La formación permite darse cuenta de que hay muchas más opciones de las que se piensa para generar ingresos adicionales. Muchas veces el sistema educativo nos ha enseñado que la única opción es desempeñar un trabajo a cambio de dinero, pero al formarse y aprender se descubren opciones que no requieren habilidades extraordinarias, sino un poco de aprendizaje, entrenamiento y compromiso personal.

El concepto del 1% diario, basado en James Clear, indica que un 1% al día es 36 o 37 veces más que no hacer nada. El 1% puede parecer insignificante en el momento, pero al cabo del año con el interés compuesto representa 37 veces más.

Esto aplica a todo: cuidarse un poco más, ir al gimnasio el día que no se tiene ganas, pensar en las inversiones cuando se quiere dejar pasar, o decir no a un pequeño gasto hormiga. Llevado al interés compuesto, el 1% marca una diferencia enorme al cabo del año.

El concepto del 1% diario resulta especialmente valioso porque cada persona mentalmente se marca multitud de objeciones del tipo "no puedo hacer esto porque..." y todos tendemos a intentar justificarnos. La parte formativa resulta crucial para generar esta base de conocimientos en finanzas e inversiones.

Muchos piensan que no pueden dedicar tiempo debido al trabajo y los niños, y es cierto que la realidad es que mucha gente no puede dedicar 3 horas al día a aprender. Personalmente, sería ideal poder dedicar 3 horas cada día a aprender y formarse en distintas áreas, pero la realidad es que la mayoría de personas no tenemos ese tiempo disponible.

Sin embargo, media hora un día, 15 minutos otro día, un podcast de camino al trabajo, una clase que se pone de tal, esos poquitos acaban sumando y acaban marcando una diferencia enorme. No se debe esperar a tener el momento perfecto donde todo se alinea, sino empezar en pequeñito, porque la suma de muchas cosas pequeñitas acaba generando un impacto enorme.

El agradecimiento se extiende a quienes hayan llegado hasta aquí en YouTube y Spotify. Se valora especialmente el poder hablar de forma clara y poner en palabras básicas y claras conceptos muchas veces complicados. Esto resulta indispensable porque durante toda la vida se estará relacionando con el mundo de las finanzas e inversiones.

Para el presentador ha sido algo que le ha costado durante parte de su vida, pero cuando le ha puesto un poco de atención, ha tenido la suerte de sentarse con gente que con tres cosas muy básicas le han podido abrir los ojos y decir "voy a tomar algo de conciencia". Igual que se ha tomado conciencia con ir al gimnasio, igual que se ha tomado conciencia con estar un poco más tranquilo y meditar o dormir mejor para la salud.

El mensaje final dirigido a cualquier persona que esté escuchando es que el mundo de las finanzas y el mundo de las inversiones es más accesible, más sencillo de lo que nos han hecho creer. Es algo que de verdad debería ser para todos y que como todo en la vida es empezar, dar un paso adelante y tomar las riendas de esto.

Se agradece la participación de Celia a pesar del catarro veraniego, considerando que ha sido muy interesante poder dar su visión sobre estos temas.

Keep Uri Sabat in your library

Save the videos and channels worth coming back to, and find them again in one place.