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Por Qué los que Más Saben de IA Están Eligiendo Este Modelo...(Gustavo Entrala)

Uri SabatJune 11, 202618m
In a Nutshell

Anthropic ha superado a OpenAI en clientes enterprise y facturación gracias a su enfoque en calidad profesional, un "arnés" superior del modelo y el uso de chips Nvidia. El mercado de IA sigue sin un foso competitivo claro, lo que obliga a OpenAI a apostar por un dispositivo de Jony Ive para controlar el sistema operativo. La AGI se espera entre 2027 y 2030, pero los modelos actuales siguen limitados a recombinar conocimiento humano sin generar descubrimientos originales.

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OpenAI popularizó la IA a través de ChatGPT, pero muchas personas y empresas están migrando a Claude de Anthropic. La primera pregunta clave es cómo ha conseguido Anthropic desbancar al primero en llegar cuando en otros mercados (YouTube, Spotify) es muy improbable que alguien desbanque al líder. La segunda pregunta es cómo Anthropic ha pasado del segundo al primero en facturación y uso.

Anthropic ha logrado un modelo de mayor calidad centrándose estratégicamente. En el mundo de los negocios se puede ganar enfocándose en una debilidad de los competidores. Ejemplo histórico: Yahoo parecía que iba a triunfar frente a Altavista, pero Google apareció reduciendo todo a una caja de texto donde los resultados eran exactamente lo que se buscaba, copando el mercado.

La apuesta de Anthropic ha sido dejar de competir en modelos de imagen, búsquedas (no quieren que la gente los use como Perplexity) y centrarse específicamente en aplicaciones profesionales y de mercado enterprise. Es una decisión estratégica y de optimización del producto para hacer una cosa muy bien. Mientras tanto OpenAI estaba con vídeo, imágenes, audio, búsquedas y publicidad simultáneamente.

A mediados de diciembre del año pasado, Anthropic entrenó el modelo con los nuevos chips de Nvidia. El resultado fue un salto brutal de calidad en la generación de contenido y generación de código.

Anthropic ha ejecutado excepcionalmente bien el harnessing del modelo (expresión que se refiere a la carrocería o arnés que se le pone a la inteligencia artificial). Un modelo en bruto es como un vaso de agua con un cerebro dentro, capaz solo de adivinar la siguiente palabra, pero sin saber quién eres, sin memoria, sin conocer tus patrones de uso ni cómo los humanos piden las cosas.

El arnés es lo que hace que el producto final sea mejor. Anthropic lo ha hecho de manera excelente: el modelo entra en tu correo electrónico, extrae conversaciones, se acuerda de cosas que le dijiste hace tres semanas y de tu modo de trabajar. El arnés del modelo es actualmente el mejor del mercado.

Hace dos años Anthropic tenía 10 clientes que pagaban un millón de dólares por usar el modelo. Actualmente tienen 100 clientes que facturan más de un millón de euros cada uno. La tarta grande está en las grandes compañías, no en los usuarios individuales. Anthropic también se ha beneficiado mucho de su API, que permite a terceros conectar sus aplicaciones al modelo.

Apple ha conectado Gemini a Siri. A largo plazo puede ser una jugada maestra. Entrenar un modelo de lenguaje y desarrollar centros de datos requiere invertir entre 80.000 y 100.000 millones de dólares al año. Apple considera que su competencia nuclear es el hardware y cómo une hardware, software y servicios. La gente usará sus productos a través del hardware que ellos fabrican, dándoles control de toda la experiencia.

Apple le paga a Google 20.000 millones de dólares al año para que el buscador por defecto en iPhone sea Google. En dos o tres años no sería extraño que Google le pague a Apple por usar Gemini porque estará dentro de todos los dispositivos.

Apple Intelligence se ejecutó fatal. La presentación de la IA engañó al público y Apple tuvo que pagar 250 millones de dólares en multas. Tim Cook, con más de 60 años, parece un líder en declive. El sucesor viene del ámbito del hardware, ha trabajado con Steve Jobs y tiene 20 años menos, lo que genera optimismo.

OpenAI compró la empresa de Jony Ive por 6.500 millones de dólares. Jony Ive es una superestrella que participó en la creación de dispositivos que usamos diariamente. La compra se anunció en una cafetería de San Francisco propiedad de la familia Coppola.

Están desarrollando un dispositivo que según Sam Altman "es una pasada". Hay rumores de que será un lápiz, un bolígrafo o algo que se lleva puesto. El dispositivo permitirá hablar con la IA de una manera que hasta ahora no es posible: se le podrá enseñar cosas y la IA dirá qué son. Contratar a alguien con el gusto de Jony Ive cuesta 6.500 millones de dólares, demostrando que en la era de la IA hay personas que siguen teniendo un valor inmenso.

En los ciclos tecnológicos siempre aparece algún elemento de hardware que irrumpe y cambia las reglas. Hay quien cree que Jony Ive está diseñando un dispositivo que eliminará o disminuirá mucho el uso del teléfono. Es difícil inventar algo que suceda al teléfono, pero están trabajando en ello.

Lo que está claro es que en algún momento habrá un dispositivo cuyo sistema operativo sea una IA que generará pantallas dinámicamente según lo que necesites. Cuando necesites un Uber, la IA desarrollará una pantalla de Uber solo para ti. Ya no habrá una capa de funcionalidad fija; la IA te conocerá y hará cosas automáticamente sin que te des cuenta.

No se sabe todavía si requerirá un dispositivo específico (reloj, pulsera, gafas). Apple está trabajando en gafas que quiere lanzar a mediados de 2027, mucho mejores que las de Meta, y también en realidad virtual (aunque esto no le ha ido bien). Está disparando en muchas direcciones.

La vida empresarial es darwinista: IBM era lo último y se pensaba que nadie lo superaría, pero apareció Apple, Motorola, etc. El que parecía un dinosaurio imbatible puede ser superado por una pulga.

La diferencia entre los modelos es muy pequeña y no hay diferencias de calidad determinantes y sostenidas en el tiempo. Hace un año se hablaba de OpenAI, luego apareció Gemini con Nano Banana que parecía líder, y ahora llegan otros. Es una carrera muy disputada sin un foso (moat) claro.

El moat es una ventaja competitiva que hace muy difícil que los demás te ganen (ejemplo: para superar un micrófono hay que montarse en una plataforma específica). En IA todavía no existe ese foso. Por eso OpenAI necesita un dispositivo: para controlar el sistema operativo y tener audiencia cautiva. Google da miedo porque tiene un buscador usado por 9.000 millones de personas. Meta da miedo por Facebook, Instagram y sus palancas de distribución.

Este mercado está en las primeras etapas del ciclo tecnológico; es muy pronto todavía.

Actualmente la IA se usa para redactar emails, resumir, encontrar cosas, escribir libros. ChatGPT puede escribir un libro, pero seguimos sin encontrar la cura del cáncer. Los modelos actuales regurgitan cosas que hemos hecho los humanos, las mezclan como un cóctel y las dan. Es útil, pero no desarrolla novedades reales.

Los incentivos económicos explican esto: los laboratorios farmacéuticos invierten muchísimo dinero durante muchos años para desarrollar nuevos fármacos. Aunque hay noticias de avances en modelos de partículas o moléculas que reciben el Premio Nobel, ni los chips ni el software están a la altura de ser entidades generativas de inteligencia real.

AGI (Inteligencia General Artificial) es una inteligencia desarrollada computacionalmente que hace todo lo que puede hacer un ser humano igual o mejor que él. La definición ha ido cambiando, pero esa es la más aceptada.

Demis Hassabis (líder de Gemini en Google, Premio Nobel) cree que 2030 será el año de la AGI. Los hermanos Amodei (Anthropic) dicen que será en 2027-2028. Dario Amodei habla de centros de datos con 1.000 premios Nobel generando ideas y proyectos nuevos.

Hay noticias que pasan desapercibidas pero que afectan a la velocidad de generación de nuevos medicamentos, y eso ya está mejorando. Hay optimismo de que llegarán descubrimientos alucinantes.

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