Salvador Di Stefano en LN+
These notes were generated by AI and may contain inaccuracies.
Está costando más la baja de la inflación de lo esperado debido a temas puntuales: el sector ganadero generó un aumento importante que impactó los índices, y hubo un aumento en las tarifas públicas. Hay indicadores rebeldes, pero se tomaron medidas correctivas. Hoy la tasa de interés es más alta que la tasa de inflación, y la tasa de inflación es más alta que la tasa de devaluación. El dólar pasó de 1490 a 1416. En los próximos meses habrá un ajuste de precios en ganadería porque el kilo de asado está entre 20.000 y 25.000 pesos, precio que la gente no puede pagar, lo que inicia un proceso de sustitución y hará que la carne baje mucho para marzo.
Va a caer el precio de la carne para marzo porque el negocio no cierra con animales chicos. Hasta ahora se ofertaban animales de 330-360 kg, pero para que dé el número hay que llevarlos a 500 kg. Ahora no se ofertan porque se los engorda; cuando salgan al mercado, aumentará la oferta con demanda constante y el precio bajará. Para marzo, abril y mayo se ve una caída en el precio de la carne vacuna.
El precio de la carne de pollo sube por problema con Granja del Sol que no oferta al mismo ritmo; la demanda superó la oferta y un cajón de pollo en mayorista está en 70.000 pesos. Hay que engordarlos más: antes un cajón traía 10 pollos de 2 kg, hoy 6 pollos de 2,5 kg. El cerdo también aumentó por la coyuntura, pero para marzo, abril y mayo se acomodará la oferta y los precios cederán. De marzo en adelante la inflación bajará.
El dólar se acomoda a la zona de 100 pesos. Desde que asumió Javier Milei, no se recomienda ahorrar en dólares; no es un objeto de deseo, estará en nivel bajo y eso hará bajar precios de productos importados y los que se importan y consumen en Argentina.
Salvador es presentado junto a Aldo Abraham. Pregunta si llegamos con inflación a cero: Aldo dice que no llegamos, pero empieza con cero hacia el cuarto trimestre. Salvador coincide. Lo que vivimos como aceleración inflacionaria hasta diciembre refleja la pérdida de poder adquisitivo de la moneda antes de elecciones por incertidumbre en el período de tres meses previos, donde subió la percepción de riesgo sobre si la gente apoyaría el cambio a la normalidad.
Cuando la gente se asusta, deja de demandar pesos, que pierden valor no solo contra el dólar sino contra bienes y servicios. En todos los países pasa entre 9 y 18 meses, más largo si hay más confianza en la moneda; acá estamos en los 9 meses para abajo por falta de confianza. El peso está estable; se depreciará de a poquito a un ritmo más bajo que atenderá la inflación, empezando con cero.
Vienen aumentos de tarifas importantes anunciados por el ministro de Economía. Técnicamente no generan inflación, pero pegan en el índice, por lo que en estos meses habrá porcentajes más altos. Subir tarifas es justo porque un señor del interior paga el 20-30% del consumo de gas, agua y electricidad de quien vive en Buenos Aires. Al subirlas, se deja de gastar en algo, esos sectores subirán menos precios y ayudará a bajar la inflación. Aldo repite: último trimestre cero. Salvador coincide, el debate será aburrido porque piensan parecido; inflación se acomodará a la baja con índices por debajo del 1%.
El REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina) proyecta para 2026 inflación del 22%, y el top 10 (los 10 que más aciertan) el 24%. Ambos ven dólar en 1750. Para este año la inflación estará por debajo de esos cuartiles, en el 20%, dólar aumentará 17%, inflación en dólares similar a la internacional (2,7-3% anual). A empresas en la consultora se les dice planificar con inflación en dólares del 3%.
Cuando aumentan tarifas, las empresas deben dar salto en ganancia de productividad y competitividad: invertir en más máquinas para eficiencia. Salarios aumentarán en la medida que las empresas aumenten.
Salvador pregunta a Aldo si le cree al INDEC tras la discusión de la semana pasada. Aldo le cree; viene dando buenas cifras. Cuando nombraron a Marcos Lavagna en la gestión anterior, fue garantía de no dibujar números como en el kirchnerismo. Si no estaban convencidos de haber pasado todos los cambios de precios relativos para lanzar nuevo índice (condición necesaria), ¿para qué anunciarlo en octubre? Mucho se corrigió desde 2023, queda el de tarifas. Ahora hay dudas lógicas porque, como decía la abuela de Aldo, se pierden la vida y la confianza, y no se recuperan. Los kirchneristas hicieron chanchada desde 2007; para recuperar confianza hay que cuidarse como santo. No solo hay que ser, sino parecer. El índice actual es igual de creíble que antes porque es el mismo y no se dibujará. Hubiera sido más lógico dudar de un nuevo índice. Aldo hubiera lanzado el nuevo para explicar décimas más de inflación.
La reforma laboral puede cambiar la competitividad, pero se necesita avance mayor en transformación del Estado. Las provincias no hacen culto al federalismo. Hay que bajar impuestos laborales, de provincia, municipio y nacionales. La discusión laboral se traba porque gobernadores no quieren bajar Ganancias. Reforma laboral es condición necesaria pero no suficiente; se ve como pasivo previsional, no como carga impositiva. Hay que bajar impuestos a empresas para que sean competitivas. Esa discusión está vedada en el Congreso porque representantes provinciales quieren seguir cobrando como en gobierno kirchnerista. Se debatirá ahora.
Keep Salvador Di Stefano in your library
Save the videos and channels worth coming back to, and find them again in one place.





