Ser un Niño y Saber que tu Padre Había Matado a Cientos de Personas (Juan Pablo Escobar)
In a Nutshell
Juan Pablo Escobar relata cómo su padre, Pablo Escobar, cometió atentados masivos como el del avión de Avianca y bombas contra el cartel de Cali, usando estrategias ingeniosas para el narcotráfico y la violencia. Reconoce el sufrimiento de las víctimas, rechaza la romantización mediática de su padre y destaca que el prohibicionismo y la corrupción en Colombia impulsaron su ascenso criminal. El mensaje central es su llamado a no repetir la historia, priorizando la memoria de las víctimas sobre la glorificación del narcotraficante.
These notes were generated by AI and may contain inaccuracies.
El atentado de Avianca fue uno de los atentados más brutales de la historia de la violencia de Colombia. Pablo Escobar puso una bomba en un avión en vuelo de la aerolínea Avianca que mató a 107 personas. En ese momento Pablo Escobar ya estaba en el peor momento de la guerra contra el Estado colombiano y era una época de campañas presidenciales donde el seguro ganador iba a ser Luis Carlos Galán Sarmiento, también asesinado por Pablo Escobar. Su sucesor César Gaviria Trujillo se suponía que iba a tomar ese avión pero no lo tomó y el avión explotó en pleno vuelo. El crimen no está resuelto pero Juan Pablo Escobar ha reconocido abiertamente que su padre tuvo responsabilidad en ese crimen.
Juan Pablo Escobar conoce a Gonzalo Rojas, quien tiene una asociación llamada Colombia con Memoria que nuclea a la mayoría de las familias que llevaban personas en ese avión. Hablar con Gonzalo Rojas la primera vez fue muy duro para Juan Pablo Escobar porque no lo veía a él solo, sino a 500 personas atrás de él. Gonzalo Rojas le contó la historia de su papá que se jubilaba ese día y se subió al avión para ir a entregar su puesto. Juan Pablo Escobar vio cómo Gonzalo conservaba en perfecto estado los diarios de aquella época y todo lo que ha hecho para que el caso se visibilice.
Hace poco Gonzalo Rojas vio la serie Killer Nanis creada por sicarios y le mandó un mensajito a Juan Pablo Escobar agradeciéndole y felicitándole por el mensaje porque es muy diferente. No es otra serie más sobre Pablo Escobar y ni siquiera es el protagonista. Muchas víctimas pudieron entender el mensaje implícito en la serie.
Juan Pablo Escobar ha tenido reuniones con unas 150 personas víctimas directas de la violencia de su padre, incluyendo expolicías, personas que estuvieron vinculadas al narcotráfico, hijos de narcos asesinados por su padre y transeúntes que no tienen nada que ver. Para él las víctimas no pueden quedar al lado porque el personaje de Pablo Escobar termina eclipsándolas.
Los hermanos Galán, hijos del fallecido candidato a la presidencia, le dijeron a Juan Pablo Escobar que él no tiene por qué pedirles perdón y que él también es una víctima de su padre. Juan Pablo Escobar respondió que si ellos creen que él es una víctima, él será el último de la cola porque antes que él están ellos y hay un montón más adelante.
Juan Pablo Escobar nunca se ha analizado. Una sola vez fue al psicólogo cuando tenía 7 u 8 años pero el psicólogo se dio cuenta que él no era fácil para analizar y terminaron teniendo una conversación más como entre hombres. Él cree que todos traemos nuestro mejor psicólogo que es la conciencia, darnos cuenta de lo que está bien y de lo que no está bien. No cree que alguien tenga que venir a decírselo, sino que si somos capaces de abrir nuestras mentes y nuestros corazones y pensar en profundidad todo lo que hemos vivido, tenemos la capacidad de entender qué es lo que está mal y qué es lo que está bien.
Cuando Netflix romantiza la imagen de Pablo Escobar y en el centro de Barcelona se ven camisetas con la cara de su padre, Juan Pablo Escobar cuenta una historia que le pasó en las Ramblas caminando con su hijo que en ese entonces tenía 8 años. Su hijo le preguntó por qué el abuelo está en casi todas las vitrinas de Barcelona. Juan Pablo Escobar le respondió que hay un negocio en torno a la imagen de su abuelo.
Él se pregunta quién gana con esa imagen y dice que la familia no, porque nadie los llamó a decirles que tienen derechos por la historia de su padre. Netflix tampoco les dijo que tenían derecho por usar sus nombres y vidas sin autorización. Todos se creen con el derecho a usufructuar y comer del nombre de Pablo sin rendir cuentas a la familia.
Juan Pablo Escobar dice que él busca invitar a la no repetición de la historia y no se dedica a la glorificación. Se opone diametralmente a aquellos que se han dedicado a comercializar cosas de Pablo Escobar, como juegos de mesa en Amazon que valen 49 euros si quieres ser Pablo Escobar, juegos para Xbox y PlayStation, skins de Pablo Escobar en Grand Theft Auto y el juego de los narcos. Los niños ven esos juegos y dicen que es un jueguito, no una historia. El hombre como tal, el Pablo Escobar real, desaparece y aparece ese personaje, esa construcción mediática que está romantizada. Las generaciones actuales están conectadas con ese hombre que es una creación de los medios, no con el mafioso que destruía vidas.
Al principio Pablo Escobar era muy confiado. En Colombia había una cárcel de la que no se salía con vida, la prisión de la isla Gorgona, una isla rodeada llena de serpientes y rodeada de tiburones. Un amigo de Pablo Escobar lo mandan ahí y fue la única persona que escapó de ahí. Pablo Escobar le mandó un helicóptero y lo rescató. Este hombre le administraba el dinero a Pablo Escobar pero se le olvidó la gratitud y le empezó a robar. Pablo Escobar le hizo una trampa con un billete de 500 que tenía marcado con una marca microscópica y lo descubrió.
Pablo Escobar hizo llamar a todas las personas de su oficina, las llevó hacia el área de la piscina, hizo atar a este hombre a una silla y lo empuja al agua. Les dijo a todos que esto es lo que pasa con el que me roba. Sin embargo, después la gente seguía robándole a pesar del miedo.
Lo que Juan Pablo Escobar cuenta y presenció está en la serie con mucha crudeza. Ha podido ver un nivel de violencia que ni su esposa ni su madre sabían. Cuando ellas vieron la serie por primera vez decían que eso no era verdad y no pasó, pero él les confirmó que sí es verdad y que lleva casi 35 o 40 años callándoselo. La serie es una sorpresa para su familia porque son historias no conocidas por ellos. Se atrevió a contarlo porque no quería quedarse con eso guardado toda su vida y tenía la madurez y sensatez para contarlo sin caer en la glorificación.
Pablo Escobar inventó una fórmula de cocaína líquida que metían en jeans. Los secaban al sol o con máquinas secadoras y le ponían un aerosol a la prenda para que el olor a cocaína desaparezca, usando aerosoles que le ponen a los perritos para que no hagan pipí. Envió miles de kilos de coca en jeans exportados legalmente a los Estados Unidos y al principio la autoridad no se percató.
Cuando alguien delató y agarraron la droga, Pablo Escobar dijo que iba a seguir enviando los mismos jeans de la misma marca. Esta vez envió los jeans sin cocaína y las autoridades decomisaron todas las cajas y se cansaron de lavar los jeans para encontrar algo pero no encontraron nada. Tenían sus oficinas llenas de cajas de jeans y al final los tiraron a la basura. Las cajas de cartón eran las que traían la cocaína. Pablo Escobar sabía que las autoridades iban a decomisar las cajas y mandar a su gente al basurero para identificar las cajas con el logo de la empresa que él se había inventado y recuperar la cocaína.
Esta historia muestra cómo Pablo Escobar ponía su genialidad al servicio de la criminalidad y del mal. Era el Leonardo da Vinci del crimen porque sabía cómo ibas a reaccionar y predecía tus movimientos antes de que tú supieras lo que ibas a hacer.
Pablo Escobar era muy observador de los detalles. Cuando tenían que mandar a investigar a alguien o seguirlo, si había un parquecito o estación de policía, él decía que agarraran una mochila, unos cuadernos universitarios, una pelota y un perro y jugaran con el perro y la pelota toda la tarde porque nadie se acercaría a preguntar nada. Una persona con un perro lo último que está pensando es en hacerle un daño a alguien.
Cuando Pablo Escobar era el hombre más buscado del mundo y subía a un ascensor con la novia de Juan Pablo Escobar, ella se moría del miedo. Pablo Escobar empezaba a hablar dentro del ascensor y ella se asustaba más. Él le explicó que cuando un par de personas están hablando dentro de un ascensor, el instinto es que todo el mundo baje la mirada y nadie quiere saber quién está hablando.
Pablo Escobar tenía una capacidad de leer la mente humana y el comportamiento de predecir tus movimientos antes de que tú supieras lo que ibas a hacer.
Juan Pablo Escobar cree que su padre era un hombre ambicioso y que su ambición personal lo llevó a tomar esas decisiones. Él es el único responsable de sus decisiones pero hay un contexto familiar y de país. Colombia era hipercorrupta con cero presencia del Estado, instituciones pequeñas, desorganizadas, cero fortalecidas y había gran corrupción y violencia por todos lados. Colombia era un caos, un caldo de cultivo para cualquiera.
Además tenía una mamá superambiciosa que le decía que le trajera dinero como sea y que valía todo. Su abuela también hacía contrabando de alcohol en ese momento. En ese momento el tráfico con alcohol se hablaba de contrabando y era un delito menor. Lo mismo pasaba con la cocaína: si traficabas con una botella de whisky o cigarros o con cocaína, era el mismo delito al principio de los años 80. No había una condena tan grande como la hay hoy.
Pablo Escobar comprendió que para cometer el modelo con un televisor era más rentable hacerlo con un kilo de cocaína. Venía de la escuela de su madre que cuando traficaban con alcohol y tenían que pasar un retén de la policía, agarraban un ataúd sin ningún muerto, lo llenaban de licor y lo llevaban en un peregrinaje contratando a señoras para que lloren. Las señoras de negro pasaban llorando y ningún policía se atrevía a revisar. Él era un niño cuando vio eso.
El gran patrocinador de todo este problema es el prohibicionismo, algo que se encarece por decreto.
Pablo Escobar era un hombre que al principio fue deportista. No era un fanático de ningún gimnasio pero le gustaba jugar fútbol con frecuencia. Sus partidos duraban horas y se terminaban cuando el equipo de él iba ganando. Había un árbitro pero si el árbitro decía penal y él decía que no, o si había alguien que les estaba metiendo muchos goles del otro equipo, paraba el partido y cambiaba al jugador a su equipo para que su equipo ganara. Le gustaban los deportes de motor, motos, automóviles, náuticos, todo lo que tuviera motor.
Era un hombre de 1,68 de estatura que al principio tuvo un buen estado físico pero después los años de encierro lo hicieron ganar peso igual que a Juan Pablo Escobar. Él estuvo encerrado desde casi que le tocó la pandemia mucho antes del COVID, 6 meses en un departamento sin poder abrir la cortina ni bajar a buscar una pizza. Dice que una cárcel de oro es una cárcel igual, no te cambia el encierro.
La hacienda Nápoles era un edificio en Medellín donde vivían que tenía ocho pisos en total. En los últimos dos, el séptimo y octavo, era un penthouse de 2000 m² de superficie. Nadie vivía en los departamentos inferiores salvo uno adaptado para los escoltas. Su madre tenía ahí la colección de arte más importante de América Latina pero vivían solos. Su padre nunca iba, fue una sola vez para tomarse las fotos de su primera comunión.
Cuando Pablo Escobar logró que todas sus órdenes de captura fueran suspendidas por el efecto de la plata o el plomo y de sus abogados, convivieron como un mes y medio o dos meses. Después se reactiva la persecución y comienza el periodo de la era narcoterrorista y la guerra contra el cartel de Cali.
El primer acto de confrontación del cartel de Cali contra Pablo Escobar fue poner una bomba, un primer coche bomba de la historia de Colombia, que explotó su casa. Fueron 700 kg de dinamita con tecnología de ETA importada de España a Colombia. Pablo Escobar aprende esa tecnología y ordena la explosión de más de 200 bombas contra el cartel enemigo. Se obsesionó con que ellos tenían que morir con una bomba al igual que ellos intentaron matarle a su familia.
Es un milagro que Juan Pablo Escobar esté vivo porque fueron 700 kg de dinamita que les pusieron y 1 km a la redonda no quedó una ventana en pie en Medellín. Las casas de los lados quedaron arrasadas y el hueco que hizo la explosión cabe un autobús ahí adentro. Encontraron un pedazo enorme del chasis del coche bomba adentro de su habitación donde él estaba durmiendo y no le pasó nada, no tiene un rasguño. Su madre estaba con él y su hermana. Su padre por una hora pensó que habían muerto porque estaba en la periferia de la ciudad en la montaña y vio el hongo de la explosión donde era su edificio. Llamó y la señora del servicio del piso de abajo contestó que no se sabía nada de su familia y se cortó la comunicación.
Llegaron en pijama a verlo esa misma noche o madrugada porque fue a las 5:13 de la mañana que explotó la bomba. Eso fue un parteaguas en la historia del país. Las ciudades quedaron divididas: los que vivían en Medellín no podían ir a Cali y viceversa. Si llamabas de Medellín a Cali eras secuestrado por un comando de Pablo Escobar. Familiares quedaron divididos, nadie podía salir, nadie podía entrar, nadie podía llamar. Era el muro de Berlín literal pero virtual, y de aquel que se atrevía a cruzar ese muro perecía.
Keep Uri Sabat in your library
Save the videos and channels worth coming back to, and find them again in one place.





