Salvador Di Stefano en Border Periodismo
In a Nutshell
Argentina está pasando de una economía de alta inflación y riesgo a otra más estable, por lo que el gobierno busca bajar las tasas e inyectar pesos para reactivar el consumo y el crédito, incluyendo en dólares. Las empresas deben aumentar su productividad, competitividad e inversión en 2026-2027 o quedarán fuera del mercado, ya que el cambio exige mayor profesionalismo, reinversión y adaptación continua. El consumo real se canaliza cada vez más por vías informales y electrónicas, y quienes no tomen decisiones de inversión ahora pagarán un alto costo de oportunidad.
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El gobierno nacional y el Banco Central, en la exposición de Ausili, presentaron un informe de política económica orientado a monetizar más la economía, es decir, inyectar más pesos para contribuir a una baja en la tasa de interés. Actualmente la tasa de interés volvió a subir; comprar una letra que venza entre noviembre de 2026 y mayo de 2027 ofrece un rendimiento del 29% anual, mientras que la inflación esperada se ubica en torno al 22-23% según la media del REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, elaborado por 60 consultoras). La idea del gobierno es generar más crédito en pesos para el consumo, lo que permitiría reducir la mora del sistema financiero y dinamizar la economía.
El sistema financiero argentino cuenta con depósitos en dólares por 42.000 millones y préstamos en dólares por 23.000 millones, generando un excedente de 19.000 millones de dólares en los bancos. Existe una norma que restringía los depósitos en dólares a créditos únicamente para el sector exportador. El gobierno busca modificar esta normativa para permitir créditos en dólares también al mercado doméstico (negocios, industrias, logística y servicios), lo que posibilitaría créditos hipotecarios y personales en dólares a tasas más bajas que las de pesos, impulsando la actividad económica.
Los meses de septiembre a diciembre son estacionalmente de mayor actividad, y en el campo comienza la siembra 2026-2027, lo que generará mayor dinamismo económico. Los bancos utilizarán los encajes para esta operatoria y lo recibirán positivamente, ya que les permitirá mayor volumen de negocios y mejor rentabilidad.
La mayor emisión anunciada por el presidente del Banco Central está destinada exclusivamente al sector productivo y de consumo. Hasta ahora el Banco Central compraba dólares, emitía pesos y luego colocaba títulos para absorberlos y evitar inflación. Con la actividad amesetada en algunos sectores, la estrategia es dejar los pesos en el mercado para bajar la tasa de interés, reactivar el consumo y generar más dinamismo económico.
Argentina pasó de un riesgo país de 2.000 puntos y una inflación del 290% (época de Alberto Fernández) a un riesgo país de 100 puntos y una inflación del 47,3% tras la asunción de Milei, pasando de jugar en "Argentino A o Primera B metropolitana" a "Nacional B". Actualmente el riesgo país está en 450 puntos y la inflación en 33%, situando al país en la "Liga Profesional". Se proyecta que, si el contexto internacional mejora, el riesgo país podría bajar a 300 puntos y la inflación alcanzar el 17% en 2027, llevando a las empresas a jugar la "Libertadores".
Este cambio de categoría exige mayor inversión en infraestructura, profesionales más calificados, mayor productividad y competitividad. Las empresas ya no pueden operar con los mismos estándares de 2024; deben adoptar inteligencia artificial, estudios de costos, ingeniería de plantas, sistemas justo a tiempo y entregas a domicilio.
Las farmacias compran a 7 días y cobran a 90 días por obras sociales, requiriendo alta liquidez. Los supermercados cobran al contado y pagan a 60 días, pero manejan más de 1.000 ítems; un error en la gestión de stock puede generar iliquidez y quiebra. Tener problemas de caja es lo más habitual y puede hacer fundir un negocio. Las empresas deben medir mejor sus inversiones, ventas, costos, gastos y ciclo de conversión de efectivo.
Las empresas deben entender que en 2026 necesitarán mayor inversión que en 2024, mejor dotación de personal, más profesionales y mayor productividad y competitividad. Este camino se profundizará en 2027. El empresario debe asumir la responsabilidad de entrar en una carrera de productividad y competitividad; quien no lo haga, no le irá bien. La empresa no es sacar dinero sino reinvertir permanentemente: comprar capital, capacitar personal, mudarse, adquirir equipamiento y mejorar continuamente.
Existe un debate entre CAME, que reporta caída del consumo, y Mercado Libre (representado por Galperín), que sostiene que no se mide el canal online (40% de las ventas) y que los números cambian diametralmente. La sensación personal es que el comercio electrónico es más grande de lo que se mide. El consumo se canaliza por tres sectores: formal, informal y electrónico. El empleo formal privado cayó, pero el informal subió, indicando que la economía se está "ennegreciendo". La producción industrial de alimentos y bebidas está creciendo, y la faena en el mercado muestra recuperación desde noviembre de 2025, aunque aún por debajo de niveles de un año atrás. El consumo real se conocerá con certeza en 2027 al comparar contra los peores meses de 2025 (agosto-noviembre).
El consumo medido por el PIB (aproximadamente 500.000 millones de dólares) está creciendo y es el que mencionan el presidente y el ministro. El consumo masivo (aproximadamente 30.000 millones de dólares) es el que se observa en el día a día (almacén, supermercado) y está "opinado" por la coexistencia de canales formal, informal y electrónico. Se observa un cambio morfológico: la gente compra más productos de necesidades básicas, opta por segundas marcas de artículos de limpieza y adquiere envases grandes por e-commerce. En una economía libre ya no hay "papá Estado"; el empresario que interprete mejor el mercado será el que más venda.
Toda decisión tiene un costo de oportunidad. Postergar decisiones implica pagar ese costo: quien guardó dólares esperando mejores condiciones al asumir Milei, hoy con esos dólares compra menos que antes. En una economía que cambia permanentemente, decidir hacer genera más oportunidades que decidir no hacer. Las decisiones de inversión deben tomarse con información y perspectiva general, evaluando alquiler vs. compra, reinversión vs. espera, y comprendiendo que no tomar una decisión también tiene un costo.
La clave para salir adelante es la misma de siempre: cuando te quedás parado en la vida, no avanzás. Por eso hay que tratar permanentemente de no tenerle miedo a la competencia e ir para adelante.
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